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Los Angeles podría tener parte de la solución para que el próximo verano porteño no sea tan sofocante

California acaba de padecer una sofocante ola de calor, que tuvo a sus habitantes rogando que llegara el final del verano; para los residentes de algunos barrios de Los Ángeles, el impacto fue menor gracias a una ingeniosa manera de aprovechar la tecnología militar

Lunes 02 de octubre de 2017 • 00:46
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Los ventiladores de techo y aparatos de aire acondicionado apenas consiguieron aliviar los efectos de la sofocante ola de calor que hace unos días azotó el sur de California.

Fueron días en los que la mayoría de los habitantes de Los Ángeles hubiéramos deseado vivir en uno de los barrios que desde hace unas semanas prueba un nueva idea para combatir las altas temperaturas.

Se trata de CoolSeal (sello fresco), una suerte de pintura de color gris claro que hace que el pavimento se refresque y que está ideada para contrarrestar el llamado fenómeno de la isla de calor urbana.

Temible concentración de calor

No es extraño que el proyecto piloto para poner a prueba la efectividad de CoolSeal se haya iniciado en la ciudad de Los Ángeles. Rodeada de desierto y vestida por miles de kilómetros de asfalto, la capital californiana es paradigma del efecto isla de calor urbana, un fenómeno de origen térmico por el que se forman bolsas de altas temperaturas acumulado por el cemento, el asfalto, los tejados oscuros y la escasez de arboledas.

El alcalde de la ciudad, el demócrata Eric Garcetti, quiere reducir la temperatura media en 2 grados de aquí a 20 años, según el diario Los Angeles Times. La aplicación de CoolSeal puede ser una de las soluciones.

Por el momento, los resultados son alentadores, según le dijo a la prensa Greg Spotts, director asistente de la Oficina de Servicios Callejeros del ayuntamiento angelino. "Hemos visto que, de media, una zona pintada con CoolSeal es 8-9 grados más fresca que el asfalto negro en el mismo estacionamiento", señaló Spotts.

¿Sustituto de otros sistemas refrescantes?

El experimento se ha aplicado por ahora en dos distritos de Los Ángeles y está en su fase inicial. Pero las autoridades tienen la esperanza de poder extenderlo a otros barrios e incluso a otras ciudades del estado y del país. Y algunos investigadores comparten esta ilusión.

"El sector de las obras públicas es una industria que cambia muy lentamente. Los materiales que utilizamos en nuestras calles son los mismos que se usan desde la Segunda Guerra Mundial", indicó Greg Spotts, de la Oficina de Servicios Callejeros.

"Ya tenemos tecnología eficaz para protegernos de las olas de calor, se llama aire acondicionado", dice con humor Alan Barreca, profesor de ciencia medioambiental en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). "Pero hay un par de razones por las que el aire acondicionado puede no ser una buena solución a largo plazo", agrega.

"Por un lado, los aires acondicionados emiten hidroclorofluorocarbonos (refrigerantes normalmente conocidos por su sigla HCFC) y consumen energía, con lo que causan un aumento de los gases de efecto invernadero".

"Por otro, no todo el mundo se puede permitir tener aire acondicionado. Esto me preocupa desde un punto de vista moral. El pavimento fresco beneficiará a todos, sin importar los ingresos", añade Barreca en entrevista con BBC Mundo.

Tecnología de defensa

El Departamento de Servicios Callejeros de Los Ángeles desarrolla el proyecto piloto junto con GuardTop, fabricante de cobertura de asfalto con sede en California. En un principio, la empresa elaboró la cobertura fresca para la industria estadounidense de defensa, según declaró Jeff Luzar, vicepresidente de ventas en GuardTop.

Luzar precisó que las autoridades querían reducir la temperatura de las pistas de despegue con el fin de dificultar la detección de los aviones a los satélites espías que usan rayos infrarrojos. Años después, el producto que se aplica en las calles de Los Ángeles es similar, pero ha sido refinado para hacerlo todavía más reflector del sol.

Los fabricantes del material para refrescar pavimentos también creen que las calles que lo usan son más cómodas y agradables para los animales.

Costos vs. beneficios

El representante de la Oficina de Servicios Callejeros de Los Ángeles reconoce que todavía hay que evaluar si los costos de elaboración e instalación del material, así como los efectos medioambientales de todo el proceso, se compensan con los beneficios que se obtienen.

El CoolSeal cuesta US$ 40.000 por milla (1,6 km) y dura siete años.

Para Alan Barreca, la disyuntiva está clara. "Hay pruebas de que el calor extremo puede ser mortal", expone el profesor de la UCLA. "Si 160 km de pavimento pueden evitar aunque sea la muerte de una sola persona, merecerá la pena instalarlo. Y eso es si sólo nos centramos en salvar vidas. El calor extremo tiene un efecto también en las hospitalizaciones, la salud infantil e incluso la fertilidad.

"Tomando todos estos factores, considero que los beneficios del pavimento fresco superan a los costos. Pero necesitamos esperar y ver si esto se confirma", reconoce Barreca.

Greg Spotts coincidió en que hace falta tener más datos e indicó que su departamento monitoreará y estudiará durante todo el otoño boreal las calles de los dos distritos donde se aplicó CoolSeal.

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