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Rieko Ioane, el heredero de Kirwan, Lomu y Savea en los All Blacks

El wing, de 20 años, es la nueva joya de Nueva Zelanda y será su primer partido ante los Pumas

Sábado 30 de septiembre de 2017
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PARA LA NACION
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Ioane en acción frente a los Wallabies: imparable
Ioane en acción frente a los Wallabies: imparable. Foto: AFP

Los All Blacks tienen una larga tradición de wings poderosos. John Kirwan, Jonah Lomu y Julian Savea son los íconos salientes de una cadena de la que está brotando otro eslabón. Esta tarde, los argentinos que asistan al estadio José Amalfitani tendrán la posibilidad de presenciar a una de las figuras emergentes más rutilantes del rugby mundial: el wing Rieko Ioane.

Su aparición resultó tan fulgurante que rápidamente opacó a Savea, marginado de la convocatoria para este Rugby Championship. Menos potente, Ioane (1m88, 103kg) tiene la misma voracidad de cara al in-goal rival y corre con una gracia que lo hace único.

Ioane debutó en noviembre pasado con sólo 19 años y 239 días y se convirtió en el octavo jugador más joven en vestir la camiseta negra con la pluma en el pecho. En su primer partido como titular, nada menos que en la apertura de la serie ante los Lions, apoyó dos tries. Ya lleva siete en igual cantidad de partidos.

Luego de haberse perdido el partido en New Plymouth, los All Blacks vuelven a contar con él y esta tarde jugará por primera vez ante los Pumas. "Es grande, es rápido, es imponente y tiene una gran ética de trabajo", lo elogió Ian Foster, entrenador asistente del seleccionado neozelandés.

A los 20 años, todavía vive con sus padres en Auckland. Es hermano de Akira Ioane, tercera línea con quien comparte el equipo de los Blues y al lado de quien tuvo el privilegio de representar a su país en los Juegos Olímpicos. Durante 2016, Rieko se forjó en el seleccionado de seven y no tardó en llamar la atención de los seleccionadores nacionales de 15.

"Si es lo suficientemente bueno, no importa la edad", justificó Foster. "Es así de simple. A veces uno lo complica demasiado, pero si está apto físicamente y uno se asegura de que tenga la mentalidad para lidiar la presión, entonces uno tiene que aceptar que está listo para dar el salto. Vimos eso en Rieko".

Con Sonny Bill Williams y Anton Lienert-Brown como generadores de juego en el centro de la cancha, los All Blacks se erigen en una amenaza constante con el off-load. Cada vez que alguno de ellos encuentre algún resquicio para pasar la pelota, allí aparecerá Ioane dispuesto a explotar el mínimo espacio que la defensa ceda.

"Tengo mucha confianza en mí mismo. Tener cerca a Sonny [Bill Williams, compañero suyo en los Blues] me ayuda a mejorar mis destrezas y profesionalismo", acepta Ioane. "Ahora tengo que enfocarme en cuestiones generales de mi juego. Estoy empezando a trabajar mucho más con mi patada y mi visión de juego".

Así como llena los ojos cada vez que toma contacto con la pelota, Ioane no deja de ser un diamante que no se terminó de pulir. La defensa y el juego aéreo son aspectos donde todavía tiene espacio para mejorar y los Pumas bien podrían explotar esas facetas.

Utilizado como segundo centro al inicio de la campaña, se consolidó como wing y parece haberse apoderado de la camiseta número 11 de los All Blacks por un largo tiempo. Kirwan, Jeff Wilson, Lomu, Doug Howlett, Joe Rokocoko, Savea. Ya pueden ir agregando a Rieko Ioane a esa lista.

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