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Referéndum en Cataluña: a minutos de la votación, cientos de personas esperan en las escuelas

Vecinos en toda la región salen a las calles para proteger el "derecho a votar"

Domingo 01 de octubre de 2017 • 02:30
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Cientos de personas esperan en las escuela de Cataluña el comienzo del referéndum
Cientos de personas esperan en las escuela de Cataluña el comienzo del referéndum. Foto: AP

BARCELONA.- Cientos de catalanes comienzan a reunirse pacíficamente en la mañana del domingo frente a los recintos de votación en Barcelona y en otras ciudades de la región, a la espera de poder participar en el referéndum de independencia de España, prohibido por la justicia, según constataron periodistas de la agencia AFP.

Si bien el referéndum será recién a las 9 (hora local), en Barcelona, así como en Gerona, bastión del presidente de la región, el político independentista Carles Puigdemont, o en la localidad de Figueras, ciudad natal del pintor Salvador Dalí, los ciudadanos se congregaban para proteger los centros de votación y defender el "derecho a votar".

Más de 5,3 millones de catalanes están convocados a votar en un referéndum sobre la independencia, rodeado de incertidumbre por la intención de las instituciones españolas de impedir este plebiscito prohibido por la justicia.

"En Cataluña estamos en el punto que creemos que es esencial decidir si continuamos con el estado español", dijo a la agrencia AFP Pau Valls, universitario de 18 años que acampó la noche anterior ante el colegio Jaume Balmes en el centro de Barcelona.

"Esto es histórico", subrayó ante el mismo centro Ignasi Sellarés, consultor fiscal de 56 años.

Años de creciente tensión entre el gobierno de esta región de 7,5 millones de habitantes y Madrid llegan a su punto álgido con este referéndum, reclamado ampliamente por la sociedad catalana pero rechazado repetidamente por el gobierno español de Mariano Rajoy, que lo considera anticonstitucional.

"Cataluña, ante la prueba del 1-O", titulaba en portada el periódico catalán La Vanguardia. "Día decisivo del reto independentista. La democracia española ante su mayor desafío", señalaba por su parte el diario español El País.

Bajo la lluvia, un grupo de personas hace fila frente a un centro de votación, en Barcelona
Bajo la lluvia, un grupo de personas hace fila frente a un centro de votación, en Barcelona. Foto: AP

Desde su convocatoria a principios de septiembre, rápidamente suspendida por el Tribunal Constitucional, la justicia y el gobierno españoles emplearon todos sus recursos para impedirla, sin conseguir laminar la determinación de Carles Puigdemont, presidente regional desde 2016.

"Por más rechazo que el gobierno español ejerza, esto no nos envía a casa", advirtió en la víspera en una entrevista a la AFP. "El gobierno catalán lo ha dispuesto todo para que pueda desarrollarse en total normalidad".

Incertidumbre en los colegios

Los dirigentes regionales designaron más de 2.300 espacios como puntos de votación: escuelas, residencias de ancianos, centros sanitarios o museos, algunos ocupados desde el viernes por ciudadanos dispuestos a mantenerlos abiertos hasta el momento del voto.

Una juez ordenó su cierre y desalojo a partir de las 6 (hora local) con tal de impedir que se celebre el plebiscito. La instrucción la debían aplicar los Mossos d'Esquadra, la policía regional dependiente del ejecutivo catalán, que tienen instrucciones de sus comandos de no aplicar la violencia.

Anticipando estos recelos del cuerpo catalán, el ministerio del Interior desplegó en la región a miles de refuerzos de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

En las últimas semanas, estos cuerpos policiales pusieron en aprietos la logística de la votación incautando abundante material electoral, cerrando webs informativas o bloqueando los sistemas informáticos de recuento de votos del ejecutivo regional.

Tampoco existe de momento un órgano de supervisión electoral, ya que sus miembros dimitieron amenazados por multas de 12.000 euros diarios impuestas por el Tribunal Constitucional. Ni se sabe si las urnas y las papeletas han llegado a los puntos de votación que deberían estar abiertos de 9 a 20.

Cientos de personas autoconvocadas se reúnen en las calles por el referéndum
Cientos de personas autoconvocadas se reúnen en las calles por el referéndum. Foto: AP

"Habrá una gran movilización", dijo el sábado el delegado del gobierno español en Barcelona, Enric Millo. "Pero lo que seguro que no habrá es un referéndum".

Previsible abstención del no

Mayoritarios en el parlamento regional desde 2015, los separatistas quieren declarar la independencia si ganan la votación, aunque su aplicación no sería inmediata, explicó Puigdemont a la AFP.

Pero la sociedad se muestra dividida casi a partes iguales sobre la secesión de esta región con un 19% del PIB español.

Se prevé que muchos partidarios del no optarán por abstenerse en esta votación prohibida, temerosos de que una alta participación refuerce a los dirigentes independentistas.

Unos 5500, según la policía municipal, desfilaron el sábado por Barcelona gritando "Cataluña es España" o "Nosotros también somos catalanes". En el resto de España, miles de personas se manifestaron también en varias ciudades para defender la unidad del país.

Con la situación bloqueada, muchos miran a Europa en busca de una solución. Sin señalar directamente a las instituciones comunitarias, Puigdemont pidió el sábado una "mediación" al conflicto y reclamó a la Unión Europea "que deje de mirar a otro lado".

Con información de las agencias Reuters y AFP

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