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Locos por los libros: Filba, ineludible punto de encuentro entre escritores y lectores

Hubo talleres, conferencias, entrevistas públicas, música, lecturas colectivas y otras íntimas y raves poéticas; unas 10.000 personas asistieron al festival de literatura, que sigue creciendo

Lunes 02 de octubre de 2017
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PARA LA NACION
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Lecturas íntimas: el autor y su lector, a solas
Lecturas íntimas: el autor y su lector, a solas. Foto: LA NACION / Daniel Mella

Ayer llegó a su término la novena edición del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba), que desde el miércoles pasado desplegó talleres, conferencias, entrevistas públicas, performances y otras actividades, todas gratuitas, en el Malba y en la Biblioteca Nacional. Más de un centenar de escritores de diferentes países (Francia, Suiza, Inglaterra, Islandia, Nigeria, Estados Unidos, España, México, Colombia, Chile, Uruguay) se dieron cita con un profuso público de lectores, con propuestas que incluyeron un recital de la cantautora mexicana Julieta Venegas junto al uruguayo Martín Buscaglia en Xirgu Espacio Untref.

Una de las novedades de este año, además de una feria de editores y una muestra fotográfica, fue la Biblioteca Nacional como sede durante el fin de semana. "La apuesta de mudarnos a la biblioteca", comenta Gabriela Adamo, directora ejecutiva del Filba, "respondió a una necesidad de mayor espacio. Era un riesgo, pero estamos felices porque todas las actividades estuvieron llenas de gente".

El eje temático que vertebró esta edición del festival fue la violencia. Con el nombre "Tiempos violentos" (en alusión al film de culto de Quentin Tarantino), se organizaron charlas, lecturas y paneles, entre los que se destacó la clase abierta que dictó Martín Kohan sobre la "violencia en la literatura argentina" a partir de una obra fundacional como El matadero, de Esteban Echeverría. "El tema fue muy convocante -recapitula Adamo-, se ve que tocamos el nervio de un asunto muy presente y con mucha necesidad de ser debatido, porque tanto los escritores como el público reaccionaron con gran interés."

El miércoles tuvo lugar en el Malba la conferencia inaugural, en la cual el escritor Juan José Becerra disertó sobre cómo la escurridiza materia de la literatura puede convertirla en una forma de resistencia. El jueves y el viernes, la muestra Verboamérica y la exposición de la fotógrafa Diane Arbus convocaron a escritores como Leye Adenle, Jean Echenoz y Mariana Enríquez a leer textos alusivos a algunas de las obras expuestas. Durante el fin de semana, la Biblioteca Nacional se convirtió en el centro de actividades. El sábado empezó con talleres: de traducción, de crónica y de poesía. Por la tarde, en una lectura de textos confeccionados especialmente para la ocasión, cuatro escritores propusieron recorridos por ciudades. Teresa Cremisi, italiana nacida en Alejandría que vive en París, intentó eludir los clichés de tarjeta postal que recubren Venecia para descubrir otra mirada de la ciudad. Ignacio Martínez de Pisón optó por Barcelona, ciudad en la que vive, para rememorar una bohemia intelectual catalana ya extinguida. El chileno Roberto Merini, por su parte, propuso un recorrido imaginario por Santiago según el concepto de "ciudad mental". Finalmente, el islandés Sjón ofreció un relato notable sobre Reikiavik acompañado por un video.

Bibliotecas ambulantes para lectores curiosos
Bibliotecas ambulantes para lectores curiosos. Foto: Patricio Pidal/AFV

La mesa más informal y distendida, moderada por la periodista Eugenia Zicavo, tuvo como invitados a Julieta Venegas; los actores Gonzalo Heredia y Rita Pauls, y el divulgador científico Diego Golombek. Cada uno habló sobre los libros que le "salvaron la vida". Pedro Páramo, de Juan Rulfo; El extranjero, de Albert Camus; La niña que iluminó la noche, de Ray Bradbury, y El segundo sexo, de Simone de Beauvoir, fueron algunos de los títulos que se mencionaron a lo largo de una conversación animada con un auditorio lleno.

Mientras en la terraza de la biblioteca tenía lugar un vermut de poesía, el panel "Los equivocados" se dedicó a indagar el lugar que ocupa el error (y su contracara, la corrección) en la literatura, en un diálogo de Matías Capelli con el escritor francés Jean Echenoz (que el miércoles había mantenido una fecunda conversación con Pedro B. Rey en el Malba) y el suizo Peter Stamm. La velada terminó con una rave poética en la explanada de la biblioteca, con lecturas de poesía y música electrónica.

El domingo, durante el cierre del festival, se destacó la mesa "La canción como texto", en la cual Julieta Venegas, el crítico Pablo Schanton y Sjón (quien, además de ser narrador y poeta, colaboró escribiendo letras para su compatriota Björk) reflexionaron, en una mesa moderada por Pablo Plotkin, sobre la especificidad de las letras de las canciones y las maneras en que se vinculan y se distancian de la poesía. Algunas actividades menos convencionales completaron el programa. En una performance pergeñada por Lola Arias y Ulises Conti, cada asistente donó un libro y, a cambio, recibió otro con instrucciones para un recorrido personal por sectores poco frecuentados de la biblioteca. Las "Lecturas 1 a 1" propusieron una curiosa forma de encuentro: escritores y lectores se dieron cita a solas en diferentes rincones de la biblioteca para una lectura íntima. Finalmente, la "Silent Reading Party" puso en cuestión el carácter intrínsecamente solitario de la lectura: cada uno con su libro, los asistentes participaron de un ejercicio de soledad compartida, leyendo juntos en silencio.

"Una cosa de la que estoy especialmente orgullosa este año -concluye Gabriela Adamo- es que participaron muchos autores con su primera obra. El festival sirvió como plataforma para que los lectores argentinos los conozcan, y eso muestra que ya estamos consolidados como festival, lo cual nos permite hacer el trabajo más fino de presentar autores nuevos."

El encuentro, en seis claves

Autores debutantes

El festival apostó por algunos escritores con un solo libro publicado, como la británica Claire-Louise Bennett, el norteamericano David James Poissant y el nigeriano Leye Adenle

Escritores europeos

Entre los invitados de mayor renombre se destacaron el francés Jean Echenoz, el suizo Peter Stamm y el islandés Sjón

Desde África

La revelación de este año fue el autor nigeriano Leye Adenle, cuyo thriller sobre la trata de personas, Highlife, fue publicado recientemente por el sello Metalúcida

Música desde México

La cantautora Julieta Venegas fue una de las figuras estelares. Brindó un recital junto a Martín Buscaglia y participó, en calidad de lectora, de paneles sobre literatura

Memoria

Los textos que los escritores confeccionaron para el festival van a publicarse durante las próximas semanas en el sitio web del Filba: filba.org.ar

10 mil visitantes

Es la cantidad de personas que asistieron a un centenar de actividades, que incluyeron talleres, entrevistas, lecturas, performances, paneles y un concierto. Todos los talleres colmaron su cupo

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