Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

De Los Tordos de Mendoza a los Pumas: el caso Bertranou desnuda el abismo entre los clubes y la selección

Después de Jaguares, el mendocino se mantuvo activo jugando en Los Tordos; le dan una nueva chance contra Australia

Lunes 02 de octubre de 2017
0
Foto: AFP

De Los Tordos a los Pumas, sin escalas. El sábado ante Australia, por la última fecha del Rugby Championship, Gonzalo Bertanou aparecerá como alternativa de Martín Landajo desde el banco ante la lesión en el cuello que sufrió Tomás Cubelli ante Nueva Zelanda. Luego de debutar en los Pumas en junio ante Inglaterra y de cerrar su segunda temporada con los Jaguares, Bertranou se mantuvo en actividad jugando para su club, Los Tordos de Mendoza. Una situación que refleja la grieta estructural que presenta el rugby argentino: entre el rugby ultraprofesional de los Pumas y los Jaguares y la base amateur que constituyen los clubes hay un gran vacío que no alcanza a llenarse con Argentina XV y Pumas 7s.

Casi al mismo tiempo que se conocía la gravedad de la lesión de uno de los Pumas de mejor rendimiento en este Championship como Cubelli (fractura de la quinta vértebra cervical y hernia de disco), la Unión Argentina de Rugby daba a conocer otra noticia que incrementa la incertidumbre respecto al vacío que hay entre los Pumas y los clubes: la suspensión del Campeonato Argentino de Mayores para la temporada 2018 ante la expansión del fixture de la URBA (aunque no de las competencias del interior, que a esta altura ya finalizaron su actividad).

"La Comisión de Competencias ampliada en forma unánime ratifica la política de los últimos cuatro años de la UAR, y priorizando y destinando los mayores esfuerzos al desarrollo y competencia del rugby de clubes que es el motor distintivo del rugby argentino", así justificó en un comunicado Víctor Luaces, prosecretario de la UAR. Si bien no tiene el arraigo ni la trascendencia que la actividad de los campeonatos de clubes, el Argentino representaba una buena forma de concentrar a los jugadores afectados a los programas de alto rendimiento (Pladares) de todo el país. Pero la posibilidad de pensarlo como un certamen semiprofesional (la gran mayoría de esos jugadores están becados), que contribuya a llenar ese vacío, ni siquiera parece estar en tela de discusión.

En Nueva Zelanda o Sudáfrica, por ejemplo, luego del Super Rugby y en paralelo con la disputa del Rugby Championship, se juegan las competencias locales profesionales locales: la Mitre 10 Cup y la Currie Cup, respectivamente. Cuando un jugador de selección no es incluido en la convocatoria, baja a la competencia local para tener rodaje. Por ejemplo, ante la pobre actuación de Raymond Rhule, wing de Springboks, ante All Blacks, el sábado ante los Wallabies jugó Dilyn Leyds, que se venía desempeñando para Western Province. Realidades distintas que no dejan de ser un espejo en el que reflejarse.

Mientras tanto, jugadores que están en la órbita del seleccionado como Bertranou, Joaquín Díaz Bonilla, Bautista Ezcurra o Germán Schulz, por citar algunos, deben saltar directamente de los clubes a los Pumas o los Jaguares. La diferencia es abismal. Y esto sin mencionar la superposición de la competencia de clubes con la actividad de Argentina XV, equipo que no encuentra su forma: el viernes último venció a Uruguay para conquistar el Sudamericano.

En una realidad compleja, las decisiones parecen ir en contra de lo que requiere el profesionalismo.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas