Del recreo a la oficina: los juegos para fomentar el trabajo en equipo

Los aprendizajes basados en juegos con bloques de construcción son cada vez más populares entre firmas que buscan ser más ágiles

Clarisa Herrera
PARA LA NACION
Miércoles 04 de octubre de 2017

Cuando en Más allá del bien y del mal Nietzsche describe que el hombre alcanza su madurez cuando "recupera la seriedad con la que jugaba de niño" quizás se refería a que la ausencia de preconceptos, estrés y preocupaciones externas es lo que los predispone a tomar el juego con una mayor seriedad, es decir, con una libertad incluso mucho mayor que los adultos cuando enfrentamos los desafíos cotidianos.

Es así que el aprendizaje a través del juego resulta mucho más efectivo (y liberador), por lo que cada vez más capacitaciones para empresas y organizaciones optan por esta modalidad. "El juego es nuestra primera forma de tomar conocimientos y experiencia, y es la más divertida. Cuando la persona juega, su cerebro está activo, listo para aprender. El desafío de participar y en casos de ganar, es un motor que funciona como un acelerador en el proceso", describe Martín Peña, director de CorpoRasti, metodología de capacitación que utiliza los bloques Rasti haciendo atravesar a los participantes situaciones cotidianas de sus trabajos. "Cada experiencia está basada en un juego, donde cada persona o grupo o equipo debe resolver un problema, desarrollar una situación o crear algo utilizando los ladrillos, se trata de resolver un desafío en un ambiente distendido", agrega.

Los juegos con ladrillos o bloques de construcción se imponen como modalidad de alcanzar agilidad organizacional en diferentes niveles. "Las viejas estructuras decisorias del management quedan obsoletas y no permiten a las empresas innovar", comenta Patricia Kistenmacher, quien diseña y facilita talleres de innovación empresarial con los materiales y la metodología Lego Serious Play (LSP).

La metodología LSP toma forma en encuentros facilitados por un mediador. Se trata de un proceso de comunicación y resolución de problemas en el que los participantes son guiados través de una serie de preguntas, tópicos o indicaciones y construyen un modelo utilizando los ladrillos en respuesta a la consigna del facilitador.

Los líderes, equipos y ejecutivos cuentan así con una herramienta estratégica acorde a la incertidumbre actual. "Construyendo y de-construyendo modelos y escenarios, se hace un exhaustivo análisis de riesgos, analizando impactos y diseñando medidas de mitigación. Esto desarrolla en los equipos una capacidad de alerta temprana junto con un alto grado de flexibilidad y agilidad ante imprevistos", acota Kistenmacher.

En sesiones de algunas horas o de todo el día, los encuentros giran en torno a conceptos centrales que se diseñan a medida de las necesidades. En algunos casos el objetivo es estrategia de marca, afianzar la cultura de la compañía o trabajar en la diversidad. Es útil también en casos de fusión, evaluación de desempeño, reestructuración o para estimular la innovación, alinear a equipos de trabajo o trazar estrategias en tiempo real. En el caso de LSP, se utiliza cuando el objetivo o la solución que se busca es compleja y se necesita estimar escenarios y posibles soluciones entre diferentes visiones y puntos de vista.

La firma Willis Towers Watson estaba atravesando un proceso de reestructuración a nivel del top management cuando llevó a cabo la capacitación basada en LSP. Los objetivos eran alinear e integrar al equipo trabajando en la confianza mutua, construir una visión compartida y acordar un plan de acción a futuro. Para ello, participaron el CEO y sus diez reportes directos. "La capacitación estuvo organizada en dos grandes módulos. El primero, situado en el presente, consistió en definirnos a nosotros mismos, contar cómo veíamos a la empresa en ese momento y armar una visión compartida, todo a través de bloques de distintas formas, tamaños y colores. Cada producción individual debía ser explicada al resto del equipo", resalta Lucila Olivares, Gerente de Recursos Humanos de la firma. El segundo módulo de trabajo planteaba el desafío de proyectar 12 meses la visión de la compañía, primero a nivel individual y luego con una puesta en común. "Los obligó a trabajar de una manera desconocida, poniendo en acción las palabras. Hubo una evolución del trabajo en equipo. Al principio todo era caos, superposición, al finalizar en cambio, cada uno encontró su lugar y debió ocuparlo mientras el resto no sólo escuchaba sino que también hacía espacio para presentar el trabajo preparado", puntualiza.

Manos que piensan

Una utilidad de estas metodologías es que ayudan a la resolución de problemas a personas con alto potencial de talentokinestésico/corporal. "Es decir, personas que sienten comodidad yatracción por resolver problemas y abordar proyectos en los quedistintas partes de su cuerpo estén en movimiento", subraya Eduardo Kastika, consultor y experto en Creatividad e Innovación.

Es que la dinámica de "pensar con las manos" que proponen estas iniciativas descansa en la idea de que el juego ayuda a liberar la creatividad: los ladrillos pasan de ser juguetes a ser herramientas de aprendizaje.

Al mismo tiempo, estas propuestas se inscriben en una nueva mirada sobre la educación, quienes aprenden están en un rol mucho más activo. "En el desarrollo de capacitaciones, el formato aula está cada vez mas cuestionado, ya que se sabe que el hombre aprende más por experiencia", explica Martín Peña, quien comenta que la dinámica con bloques es útil también para capacitar en habilidades blandas y transversales, mejorar procesos, resolver conflictos, diseñar planes de carrera, seleccionar personal y relacionarse con clientes.

En Accenture llevaron a cabo una capacitación con Rasti para senior managers de la compañía en el marco de un programa para fomentar la mentalidad de innovación. Tres actividades los forzaron a pensar diferente armando figuras y logrando metas. "La primera actividad era armar un auto donde en cada etapa se cambiaba el diseño para lograr mayor performance para llegar a la meta. La segunda se enfocaba más en trabajo en equipo, se analizó el rol que juega cada uno y cómo actuamos en ese rol en la compañía. La última tarea era presentar al resto el área donde uno trabaja, representar con los bloques y contar oportunidades de innovación, fue una experiencia muy exitosa", destaca Laura Briano, directora de Recursos Humanos para Latinoamérica de la firma.

En el caso de LSP, los ladrillos funcionan como un catalizador, se utilizan para construir metáforas alrededor de consignas previas que brindan los facilitadores (por ejemplo: "Mi rol en la organización", "el rol de mi área en la empresa") y que luego los participantes comparten con el grupo y sirven como base de la discusión, intercambio de conocimientos, resolución de problemas y toma de decisiones.

En general, los talleres CorpoRasti están conformados por bloques de tiempo, cada uno dividido en tres pasos: las consignas, un espacio de juego donde utilizan miles de piezas para resolver la consigna mientras en pantalla se muestra el tiempo para ejecutarlo y se escucha música y la resolución del juego -el momento para ver quién aplico bien sus habilidades y quién no-, y entender de qué manera se pueden hacer mejor las cosas (aprendizaje). "Cada uno de estos bloques trabaja el desarrollo de una o más habilidades especiales, a veces de manera individual, grupal o en casos, con todos los participantes del taller en una única construcción" explica Peña, quien agrega que además la interacción con un juego de la infancia otorga una plus emotivo. "Es la oportunidad para un adulto, para volver a su niñez por unas horas".

Luis Dambra, director académico del programa IN del IAE Business School explica que estas dinámicas están basadas en la teoría constructivista de Piaget que sostiene que la inteligencia crece a partir de la interacción de las manos con el mundo. "Esta teoría fue profundizada por Seymourt Papert, quien afirmaba que el aprendizaje constructivista es más efectivo cuando la persona está abocada a construir algo externo a sí misma. Los modelos que se construyen son una forma de pensar en voz alta, el prototipo es el centro del diálogo entre los equipos y permite generar nuevas ideas a partir de entender el concepto del otro, construyendo una visión compartida y entendida".

Los especialistas aclaran además, que en ocasión del juego, se dispara más actividad neuronal y hay mayor influjo de sangre a áreas críticas del cerebro. La hipótesis es que en esos momentos, pensamos mejor y accedemos más directamente al inconsciente creativo, algo similar a lo que ocurre en un estado de Psicología Flow.

"La facilitación la metodología apropiada para develar aquello latente que todavía no es evidente", explica Patricia. Es que la combinación y elección de los ladrillos -incluso bajo las mismas consignas- pueden generar modelos muy diferentes. El "sentido común", los prejuicios y los patrones ocultos emergen en esas construcciones. "El proceso exige escucha y participación de todos con sus opiniones reales y sin importar jerarquías ni cargos", acota.

La experiencia, en definitiva, quita la ansiedad de procesos complejos. Los especialistas destacan que las personas se divierten, entran en la sintonía del juego y se van con la sensación que comunican mejor, mejoran su creatividad, y se acercan a su trabajo con más confianza.

Metas corporativas

A medida

Las capacitaciones tienen como objetivo potenciar la estrategia de marca, afianzar la cultura corporativa o trabajar en la diversidad.

Definiciones

Muchas empresas también optan por este tipo de programas en casos de fusión, evaluación de desempeño o reestructuración.

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