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Perú-Argentina, eliminatorias. La Bombonera de Maradona, Pelé, Di Stéfano, Platini y Best recibe a Messi

El crack debutará en el coloso donde dejaron huellas Bobby Charlton, Gianni Rivera, Keegan, Ronaldo, Rummenigge, Neymar, Matthäus...

Jueves 05 de octubre de 2017
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LA NACION
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Pelé en la Bombonera; lo rodean Silvio Marzolini y el peruano Julio Meléndez
Pelé en la Bombonera; lo rodean Silvio Marzolini y el peruano Julio Meléndez. Foto: Archivo

Centro de Lionel Messi y remate de Diego Maradona . Palo, rebote y afuera. La Bombonera como marco. No es una fábula ni una alucinación, ocurrió. Tampoco fue un regalo de Papá Noel, aunque sólo faltaban días para la Navidad de 2005. Messi flacucho y de pelo largo, con 18 años, ya había asombrado al mundo meses antes en el Mundial Sub 20 de Holanda. Para despedir el año, Javier Zanetti reunió a la leyenda y al heredero detrás de los proyectos solidarios de su fundación. Un momento irrepetible con todos sus simbolismos. Único, también, porque el rosarino nunca más pasó por la Bombonera. Hasta hoy, cuando el capitán de una selección en apuros debutará oficialmente en el mítico coloso de cemento. Para añadir el estadio 153 en su globalizada carrera, pero no se tratará de un coliseo más. Lo recibe la Bombonera de Maradona, Pelé y Di Stéfano. En la que dejaron sus huellas Bobby Charlton, Platini y Rummenigge. Donde también jugaron Matthäus, George Best, Ronaldo, Neymar.

Para Maradona siempre se trató del patio de su casa. Mientras para Messi el bautismo llegará en su partido número 121 con la Argentina, Maradona debutó en la selección en la Bombonera, en octubre del 77 ante Hungría. Los 70 fueron años de visitantes ilustres con las series internacionales que disputaba aquel equipo de César Luis Menotti que se preparaba para el Mundial. Así, se pasearon los ingleses Kevin Keegan y el arquero Ray Clemence (Peter Shilton, la víctima del mágico gol que llegaría en 1986 era el suplente); los alemanes Karl-Heinz Rummenigge, Berti Vogts, Rainer Bonhof y aparecía un muy jovencito Lothar Matthäus en la formación de Helmut Schön; los polacos Zbigniew Boniek y Grzegorz Lato, y el francés Michel Platini. Nada menos.

Maradona, Pelé, ahora llega Messi. y solo faltará Johan Cruyff en la mesa de los elegidos. Porque don Alfredo Di Stéfano corrió tres veces por la Bombonera: perdió 4-0 en el 46 con Huracán; y con River cayó 2-0 en el 47 y ganó 2-1 en el 48. Años más tarde, las definiciones de la vieja Copa Intercontinental, a partidos de ida y vuelta, traería a glorias extranjeras a la Bombonera.

Como en septiembre de 1968, cuando Estudiantes derrotó 1-0 al Manchester United de Bobby Charlton y George Best, y semanas después se consagró al empatar en Old Trafford. En octubre del 69 estuvo el ragazzo d'oro Gianni Rivera con Milan. Los italianos habían goleado 3-0 en San Siro, por eso el 2-1 que consiguió el Pincha en la Ribera fue insuficiente. Luego del encuentro se desató una batalla campal, que terminó con futbolistas arrestados y durísimas sanciones deportivas.

Una postal de 1977: Maradona, con apenas 17 años en la cancha de Boca, recibe las instrucciones de Menotti
Una postal de 1977: Maradona, con apenas 17 años en la cancha de Boca, recibe las instrucciones de Menotti. Foto: LA NACION

Los alemanes Vogts y Bonhof también vinieron con Borussia Mönchengladbach en el 78, y empataron en la Bombonera, sin sospechar que golearía Boca varios meses después en la revancha. En 1970, otra vez Estudiantes como local en la Bombonera, ahora frente al Feyenoord holandés dirigido por Ernst Happel, con el cerebral Wim van Hanegem -el socio de Cruyff en la Naranja Mecánica del 74-, que marcó un gol en el 2-2 de la ida. Luego, los holandeses se coronaron en Rotterdam.

Los brasileños son protagonistas de un capítulo especial. Además de los que defendieron la camiseta xeneize (de Domingos da Guia a Dino Sani y Paulo Valentim, entre los más destacados), varios consagrados visitaron la Bombonera. Con Pelé al frente, claro, que participó de la final de la Copa Libertadores 1963 que ganó Santos 2 a 1, con goles de Coutinho y precisamente. Pelé. Regresó en mayo del 64, ahora por un amistoso que también se llevó Santos 4 a 3, y Pelé volvió a convertir.

Detrás de O'Rei se atropellan las leyendas. De ayer y de hoy. Como Zagallo y Evaristo, que vinieron con Flamengo en un amistoso del 58. Vavá, que también en el 58 pasó en otro amistoso con Vasco da Gama. Nelinho jugó para Cruzeiro la final de la Libertadores 78. Toninho Cerezo estuvo como una criancinha con Atlético Mineiro en 1978 y retornó en el final de su carrera con São Paulo en 1993. Júnior defendió los colores de Flamengo, en la Libertadores 91; Roberto Carlos vino con Palmeiras en la Libertadores 94, y también ese año por el mismo torneo, Dida y el Fenómeno Ronaldo, con la camiseta de Cruzeiro. El arquero goleador Rogério Ceni estuvo con São Paulo en 2006, y Neymar hizo sus malabares en 2012, con la canarinha local, porque aún estaba en Santos, antes de pasar a Barcelona.

No vinieron Garrincha ni Zico. Tampoco Rivaldo ni Ronaldinho. Y alguien que no jugó igual se clavo en la memoria: Didí, compañero de aventuras de Pelé y campeón del mundo en 1958 y 1962, fue el técnico de Perú la imborrable tarde de 1969. Como turistas, no resistieron la tentación de sacarse una foto Xabi Alonso, Busquets, Iniesta, Fábregas, Stoichkov, Klinsmann, Dani Alves. Messi y la Bombonera se conocerán rodeados de urgencias, un encuentro llamado a meterse en la historia.

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