Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Los cuartos trágicos, entre la fascinación y el miedo

La habitación desde donde disparó Paddock se suma a una lista de otras que aún generan atracción

Hotel Beverly Hilton en Los Ángele, en la habitación 434 murió Whitney Houston
Hotel Beverly Hilton en Los Ángele, en la habitación 434 murió Whitney Houston. Foto: Shutterstock
Jueves 05 de octubre de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0

MADRID.- Si en los 12 meses posteriores a febrero de 2012 alguien fue al Hotel Beverly Hilton en Los Ángeles y pidió pernoctar en la habitación 434, se encontró con que no existía ni una posibilidad de alojarse allí. Aun cuando estuviese dispuesto a pagar los 500 dólares que costaba cada noche. Luego de la muerte de Whitney Houston, la gerencia del hotel recibió un número altísimo de pedidos por parte de seguidores, cazafantasmas y mitómanos que querían pasar la noche en la habitación que había visto morir a cantante norteamericana.

El Beverly Hilton clausuró la habitación y retiró el número de su puerta. "Por respeto a su familia y a sus admiradores, el cuarto donde Houston se hospedaba fue sacado de nuestro inventario y todo su contenido se retiró", informó el hotel.

Lo mismo ocurrió en el caso de la modelo de Playboy Anna Nicole Smith: el Hotel Sminole Hard Rock de Hollywood (Florida) borró temporalmente su número de habitación para espantar a los morbosos. Hoy, la habitación 607 es la 609. En el caso del Beverly Hilton, la 434 vuelve a estar operativa y con su mismo número, según descubrió el programa Inside Edition en febrero pasado, cinco años después de la muerte de la cantante.

En el caso de la habitación 100 del Hotel Chelsea en Nueva York, la habitación donde Nancy Spungen murió acuchillada -supuestamente- por su novio, el bajista de Sex Pistols Sid Vicious, fue posteriormente dividida en dos.

Hotel Chelsea en Nueva York, la habitación donde Nancy Spungen murió acuchillada
Hotel Chelsea en Nueva York, la habitación donde Nancy Spungen murió acuchillada. Foto: Shutterstock

Esta semana, la habitación 32-135 del Hotel Mandalay Bay, en Las Vegas, se convirtió en el lugar más llamativo para los amantes de los lugares con tintes malditos. Es desde donde Stephen Paddock disparó a la multitud que había asistido a un festival de música country. Las imágenes del interior de la habitación inundaron los medios.

El Mandala Bay de Las Vegas desde donde disparó Paddock
El Mandala Bay de Las Vegas desde donde disparó Paddock. Foto: AFP / Robyn Beck

La mezcla de fascinación y miedo que provoca un lugar dondetuvo lugar una tragedia ha hecho no sólo que el video del interior de la habitación 32-135 del Mandalay Bay haya alcanzado las 300.000 reproducciones en apenas horas, sino que Internet esté llena de páginas donde resuelven dudas del estilo "¿cómo saber si alguien murió en tu habitación de hotel?" o "¿está un hotel obligado a advertirme de que alguien murió en mi cuarto?".

Hay muchas más posibilidades de alojarse en un hotel donde alguien murió que irse a vivir a una casa donde alguien falleció. Un estudio realizado en Seattle arrojó que la cantidad de personas que elegían un hotel para suicidarse superaba 20 veces la de quienes decidían hacerlo en casa, por razones que principalmente podrían atender al deseo de que su cuerpo fuera encontrado por un extraño y no por un familiar.

Pero, probablemente, un cliente no sabrá nunca si algo ocurrió en su habitación. Mike Holovacs, un gerente con diez años de experiencia en hoteles, publicó un artículo en el Huffington Post en el que reveló que los empleados, sean de alto o bajo rango, tienen prohibido revelar información sobre muertes en el interior del establecimiento.

También resumió lo que se hace tras una muerte, que es lo que ocurrirá con la 32-135 cuando el FBI termine una investigación que puede alargarse meses: "La habitación es inmediatamente sellada y se retira del mercado. El hotel no puede usarla hasta que las autoridades se lo permitan, y entonces necesitará limpieza y desinfección. Los pasos siguientes dependen del tiempo que haya pasado desde la muerte y el descubrimiento del cadáver, y de la naturaleza del deceso. Si alguien murió a causa de una sobredosis y es localizado al poco tiempo, por ejemplo, el proceso requerirá menos trabajo que si fue por un disparo [que puede dejar restos de sangre] o si pasaron días desde el fallecimiento".

"Los hoteles -continúa- hacen un gran esfuerzo por no revelar números de habitaciones, en especial en el caso de la muerte de una celebridad. Eso los previene de turistas morbosos. Sin embargo, los números terminan conociéndose por las llamadas a la policía o sumarios judiciales, pero nunca porque un trabajador los ha revelado".

Ahora, éste es el mensaje en la página del Mandalay Bay: "Estuvimos ahí por vos en los buenos tiempos. Gracias por estar ahora por nosotros". Tal vez es una manera de pedir que no se hagan preguntas... por ahora.

© El País, SL

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas