La espera

Jueves 05 de octubre de 2017

Alguien observa que, si no se presta atención a las cabezas gachas y los pies desnudos, la alineación apretada de estos hombres se asemeja a una barrera durante un partido de fútbol. El capricho lo acentúan las camisetas que visten algunos de ellos y que llevan estampados los nombres de estrellas de ese deporte de alcance global. Estamos en Dibis, Iraq, pero podríamos estar en cualquier otro rincón del planeta: hace rato que el fútbol se convirtió en una lengua franca que es hablada por fanáticos en los rincones más inesperados del mundo. El fútbol, en cualquier caso, no es lo único que los une. En la atmósfera lúgubre de este centro de identificación, aguardan ser trasladados a un campo de desplazados en el Kurdistán iraquí. La imagen cobra de pronto nuevos significados. Una vez que sabemos cuál es su inminente destino, la evocación del fútbol se esfuma y da paso, quizás, a la atroz memoria de la espera frente al pelotón de fusilamiento.

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