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Larry David: el regreso del comediante que transformó el insulto en una de las bellas artes

Tras seis años de ausencia, y en un clima bastante más enrarecido, el comediante resucita su creación Curb Your Enthusiasm decidido a probar los límites de la tolerancia y el humor

Viernes 06 de octubre de 2017
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LA NACION
Foto: LA NACION

NUEVA YORK.- La comedia vive una nueva época de oro en los Estados Unidos. Louis C.K. llena estadios. Stephen Colbert es uno de los críticos nocturnos más populares del presidente Donald Trump. Jerry Seinfeld regresó a sus fuentes en el stand up con un especial en Netflix.

Larry David no podía quedarse afuera. Después de una pausa de seis años, su comedia Curb Your Enthusiasm regresa esta noche a HBO con nuevas vicisitudes de un personaje muy parecido a él -famoso, multimillonario, capaz de ofender a todos por todo, y de testear todos los límites del comportamiento humano-, decidido a reclamar ese espacio neurótico que dejó vacante en el universo de la comedia. Larry David, o "Larry" a secas, como lo llaman quienes lo aman, será otra vez epicentro y cerebro, detrás y delante de la cámara.

"¿Qué clase de psicópata interfiere en los matices de una boda lesbiana?", pregunta furiosa una mujer, molesta porque Larry opinó -sin que se lo pidieran, desde ya- sobre quién debía ser el "novio" y quién la "novia" en la boda. Larry David acaba de entrar en su casa para quejarse con su novia porque le cobró muy caro un corte de pelo. "Vi algo que estaba mal y traté de arreglarlo. Eso es todo. Es lo que Ted Kennedy dijo sobre Robert Kennedy en su funeral. Es como si fuera Robert Kennedy", se defiende Larry David, impasible ante su intolerancia, e incluso un poco perplejo por el malestar que ha causado.

Larry David -el personaje- desparrama ofensas con la misma soltura y agilidad del pasado, como si el tiempo no hubiera transcurrido. Engaña a sus amigos, critica a mansalva y sin piedad. Un odioso adorable.

Y como ocurrió en las ocho temporadas previas, todo sucede sin que nadie sepa de antemano qué va a pasar. Curb Your Enthusiasm vuelve con su poción mágica: Larry provee "el boceto", una línea argumental mínima para dar paso a la improvisación, el alma de la serie. No hay guión.

"La gente no quiere vernos después de todos estos años y descubrir que Leon ahora es un matemático y Susie una monja. Nadie quiere ver eso. Quieren ver a Leon, a Susie y a Larry", dice Susie Essman en una mesa redonda del elenco con periodistas en la sede de HBO en Nueva York, de la que participó LA NACION. "Quiero decir, si Larry volviera a la pantalla y de repente fuera un alma sensible, ¿cuál sería el punto?", agrega con mordacidad la actriz.

Susie Essman anticipa que el boceto es "un poco más denso", en parte, porque cree que Larry tenía tantas ideas acumuladas tras más de un lustro fuera de la pantalla que "almacenó mucho para decir. Pero son los mismos procesos, la misma dinámica, todo es lo mismo", insiste.

Es una fórmula que no le cae bien a cualquiera, y con la cual los protagonistas se sienten cómodos. Nadie parece tener intenciones de modificarla en este regreso. La libertad para soltar frases es un pilar fundamental de la comedia.

David junto a Cheryl Hines, quien interpreta a su ex esposa: siguen discutiendo como si aún estuvieran casados
David junto a Cheryl Hines, quien interpreta a su ex esposa: siguen discutiendo como si aún estuvieran casados. Foto: HBO

"No podés cambiar la fundación, lo que la gente ama de los personajes. Tenés que darles lo que aman", dice J.B. Smove. "Ellos quieren que estas personas disfuncionales sean las mismas. Y la gente a veces ve gente disfuncional en la televisión y eso les permite lidiar con sus propias cosas disfuncionales que están pasando. ¿Eres obsesivo? Oh, Larry es tan cabronamente obsesivo. Eso es lo que la gente quiere de los personajes", añade.

Cheryl, interpretada por Cheryl Hines, ya no está casada con Larry. Pero el vínculo que los unió los mantiene todavía unidos. Tienen amigos en común, y siguen conectados. Cheryl aún es quien le "marca la chancha" a Larry, dice Jeff Schaffer, uno de los productores ejecutivos del programa. Es quien expone su "pequeñez".

"Una cosa que queríamos hacer era mantener la misma dinámica. Era importante para nosotros. Ya no están casados, pero tienen las mismas discusiones como si estuvieran casados", señala Schaffer.

Hines describe su relación con Larry como el de dos personas que se conocen de toda la vida y han sabido construir un vínculo perdurable. Se aman, se odian, tienen momentos buenos y malos, y el vínculo perdura. "Todavía estamos conectados", afirma Hines. La capacidad de Larry para provocar, cree la actriz, ayuda a mantener el interés. "¿Cuán bajo puede caer?", se pregunta, lanzando una risa. "Siempre se puede caer más bajo. Cheryl se sorprende constantemente de que haya un nivel inferior", responde Schaffer. "Al cual Larry parece estar feliz de caer", cierra Hines.

Una pregunta acompaña el inicio de la nueva temporada: ¿qué hizo Larry durante todo este tiempo? El primer capítulo muestra a Larry dispuesto a conquistar Broadway con un musical, Fatwa!, sobre la orden de asesinato que el Ayatollah iraní Ruhollah Khomeini impuso sobre el escritor Salman Rushdie. Schaffer sugiere, sin dar detalles ni confirmarlo, que aquello no irá muy bien.

"Queremos asegurarnos de que tratamos el espacio entre la última temporada y ésta. Eso se convirtió en el arco de la temporada. Lo que podemos decirles es que Larry pasó los últimos cinco años trabajando en algo por lo que no obtiene la respuesta que esperaba. Y ustedes saben que él no acepta las críticas muy bien. Esto lo lleva a un nuevo nivel...", anticipa el productor.

Los Estados Unidos atraviesan una época turbulenta. El país está dividido, y muchos norteamericanos miran el presenten con espanto o desasosiego. Para muchos, la comedia es más necesaria que nunca en este momento.

"Asumo que votaste a Donald Trump en la última elección", le dijo a Larry David el ex editor de Vanity Fair, Graydon Carter, en una conversación esta semana. "¿Qué consejo le darías?", le preguntó. "Por favor, andate", respondió Larry. "¿Además de eso?", insistió Carter. "Seguí haciendo lo que estás haciendo", fue la respuesta de Larry.

La "cuestión Trump" cruza el alma del elenco

El equipo se reunió justo después de las elecciones en ese país

NUEVA YORK.- No parecía ser el mejor día para el reencuentro. O sí, según por dónde se lo mire. Lo cierto es que el retorno del elenco de Curb your Enthusiasm se dio en una jornada difícil: justo 24 horas después de las elecciones presidenciales de 2016. "Todo el mundo estaba muy deprimido", recuerda Susie Essman sobre el momento. El productor ejecutivo de Larry David, Jeff Schaffer, pensó que nadie iba a aparecer en la filmación y que toda la producción iba a tener que ser pospuesta hasta que los comediantes se recuperaran del golpe que acusó medio país. En el mundo del arte y el espectáculo, se sabe, existe poco aprecio por el presidente Donald Trump.

"Al final, fue una bendición que tuviéramos que trabajar", apunta Schaffer.

Los bocetos de la nueva temporada de Curb... tocan de tanto en tanto el "mundo amplio", agrega Schaffer, en el que puede llegar a despuntar una referencia al nuevo contexto político del país. Pero el foco primario del programa es el mismo.

"Definitivamente hay algunas bromas aquí y allá sobre el mundo más grande, pero Larry es bastante único en como él se centra en la mezquindad del planeta", recuerda el productor.

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