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Xavier Domènech: "Tenemos que evitar un escenario fatal la semana que viene en Cataluña"

El diputado y hombre de confianza de la alcaldesa Colau dice que declarar la independencia desatará "una represión absoluta"

Viernes 06 de octubre de 2017
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Puigdemont y otros dirigentes, ayer, en una manifestación en Barcelona
Puigdemont y otros dirigentes, ayer, en una manifestación en Barcelona. Foto: Reuters / Juan Medina

MADRID.- El agotamiento se le nota en la cara al diputado Xavier Domènech, en medio de una semana frenética a la que todavía le quedan días angustiantes. "Tenemos que evitar el abismo", dice.

Su posición es delicada. Casi un equilibrista en la crisis fuera de control en Cataluña, Domènech lidera el grupo de En Comú en el Congreso español. Es el hombre en Madrid de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el hombre en Barcelona del líder de Podemos, Pablo Iglesias. Se mueve sin respiro para hallar algún canal de diálogo que detenga la declaración unilateral de independencia que el presidente Carles Puigdemont se propone hacer el lunes. Parece imposible.

"Hay una situación de ruptura total. Somos muchos los que estamos implicados en buscar que el gobierno central y el catalán se sienten a hablar, en crear algún espacio que nos evite un escenario fatal en Cataluña la semana que viene."

Domènech, profesor de Historia de 42 años y activista de movimientos sociales como el 15-M, no integra el bloque separatista, pero defiende que la salida pasa por permitir un referéndum pactado en Cataluña sobre la independencia. Con ese discurso, la lista que él encabezó fue la más votada en Cataluña en las elecciones generales de 2016.

Al igual que Colau, participó el domingo de la consulta declarada ilegal por la justicia y repudió la violencia policial para desalojar los colegios electorales. Sin embargo, considera que se trató de "una movilización social" y que los resultados no tienen validez para disponer acciones a partir de ellos.

-Lo difícil de hablar de negociación y diálogo es que nadie se mueve de su posición. Puigdemont pide una mediación, pero sólo hablará sobre un referéndum pactado, y Rajoy dice que de eso, jamás. ¿Por dónde puede pasar un entendimiento?

-Nosotros creemos que un referéndum pactado es la solución, pero ahora el tema no es ése. Es la declaración unilateral de independencia (DUI) que pretenden hacer el lunes. Sería un error gravísimo. No estamos en el momento de pensar en temas a negociar. Hay que desescalar el conflicto. Una vía podría pasar porque Puigdemont aparque la DUI y el gobierno central retire las fuerzas de seguridad desplazadas a Cataluña y las medidas de control financiero de la Generalitat.

-¿Lo ve factible?

-El gobierno de Rajoy está instalado en esperar la DUI y después actuar. Vivió el 1º de octubre como una humillación. Un fracaso en términos de imagen internacional, pero también en términos internos. Había prometido que no se iba a votar y se votó. Es una humillación que llega a las profundidades del Estado. El CNI (los servicios de inteligencia) no pudo encontrar las urnas. Ahora buscan una victoria. El problema es que esto no va de victorias. Si se va a una represión absoluta, podrán ganar una batalla, pero en dos años o en algún momento tendrán que sentarse a negociar porque el sentimiento independentista crecerá. Por eso decimos que mejor se sienten ahora antes de que exista una ruptura emocional grave e irrecuperable.

-¿Ve a Puigdemont en condiciones de dar un paso atrás?

-Lo que hemos vivido en Cataluña en estos días ha sido una amplia movilización que incluyó a muchos ciudadanos que no son independentistas, pero que quieren votar, que repudian que se reprima, que no le gusta que se intervenga el autogobierno. Todo el capital político que ganó el gobierno quedaría menguado si fueran a la declaración unilateral. Sería muy negativo que dilapidara esa fuerza que existe hoy en favor del derecho de los catalanes a decidir su futuro.

-En las últimas horas empieza a hablarse de una intervención militar. ¿Es una hipótesis que cree posible?

-Se habla del artículo 116 de la Constitución y del estado de excepción. Y eso incluye al ejército, sí. Creo que en términos de la relación entre España y Cataluña sería extremadamente grave. Dramático. Provocaría la pérdida de legitimidad del Estado en Cataluña. Declarar el estado de excepción es asumir que estamos en la peor crisis desde los años 70 y que España es en estos momentos la mayor amenaza para la estabilidad de Europa.

-¿Cree que Puigdemont puede terminar detenido?

-La detención de un presidente en funciones de la Generalitat sería la ruptura de un pacto previo a la Constitución, aquel que significó la reinstauración del autogobierno en 1977. El PP de Rajoy estaría quebrantando el régimen del 78 que dice defender.

-Usted y su partido fomentaron el voto el domingo, pese a no estar en el bloque independentista. ¿Cree que el resultado puede considerarse válido?

-Se votó en unas condiciones que evidentemente hacen que los resultados no sean homologables internacionalmente.

-¿Qué harían ustedes en caso de una DUI?

-Espero que no se dé. Nos haría menos fuertes a los catalanes y nos llevaría a un escenario de represión muy dura.

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