Desde septiembre hubo 1991 amenazas de bomba en colegios de la provincia

Viernes 06 de octubre de 2017

No era estudiante del Sofía Barat. A ese colegio de Castelar va su novia. Pero él llamó el 27 de septiembre, a las 11.30, desde su celular para advertir que en la escuela había una bomba. Al hacer la amenaza nunca pensó que del otro lado de la línea había un identificador de llamadas y que su número iba a quedar registrado. Prueba suficiente para localizarlo. El joven, de 19 años, está ahora imputado de intimidación pública y enfrenta una pena de entre dos y seis años de cárcel.

Su caso no fue una excepción. En la provincia hubo, entre el 1° de septiembre pasado y anteayer, 1991 amenazas de bomba en escuelas, según confiaron a LA NACION calificadas fuentes del Ministerio de Seguridad.

"Desde entonces, 15 personas fueron puestas a disposición de la Justicia en investigaciones por amenazas de bomba recibidas en escuelas bonaerenses", agregaron.

Investigadores judiciales consultados por LA NACION sostuvieron que la reiteración de hechos se debe a una "efecto contagio" entre los alumnos. "Por el momento no hay indicios para pensar que hay un plan de boicot contra el gobierno bonaerense o intenciones de generar malestar antes de las elecciones", agregaron las fuentes.

Sólo el 22 de septiembre pasado se recibieron 48 llamadas intimidatorias: 11 en Tres de Febrero, seis en Merlo, cinco en Morón, cuatro en Ituzaingó, tres en Almirante Brown, una en General Pueyrredón (Mar del Plata), Junín y Avellaneda, y siete "indefinidos".

"Salvo una llamada realizada a un colegio de Almirante Brown, tras la cual se encontró una granada, las restantes alertas dieron resultado negativo", explicaron las fuentes consultadas. El único hecho real ocurrió en el Colegio Nacional de Adrogué, y la Brigada Antiexplosivos de la policía bonaerense debió hacer explotar el artefacto.

Entre esas amenazas del 22 de septiembre hubo una en la escuela a la que van los hijos de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal: el colegio Crear y Ser, situado en Castelar, Morón. El autor de la llamada fue un adolescente de 17 años. La hizo desde el teléfono celular de su madre.

El ministro de Seguridad provincial, Cristian Ritondo, sostuvo ayer que una amenaza de bomba a una escuela "no es una broma, es un delito" y que se trata de "un acto de intimidación pública penado por la ley".

"Ante cada amenaza nuestra obligación es acudir al establecimiento con toda una logística que implica brigada de explosivos, fuerzas policiales, bomberos y Defensa Civil, además de alertar a los hospitales públicos y a las cuadrículas de la zona. Cuando todo este dispositivo acude ante una amenaza de bomba caemos en el riesgo de dejar desprotegidos a quienes realmente necesitan asistencia", agregó el ministro durante una visita a los distritos de Zárate y San Nicolás, donde entregó diez unidades móviles con tecnología de visión de 360° y puso en funcionamiento tres puestos de vigilancia.

Centralización

Ante la reiteración de hechos, la Fiscalía General de Morón designó a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 2 para que se hiciera cargo de las investigaciones por las amenazas de bomba en escuelas de Morón, Hurlingham, Merlo e Ituzaingó. Fue esa dependencia, a cargo de la fiscal Daniela Barrozo, la que, con auxilio de la policía bonaerense, esclareció las intimidaciones en los colegios Sofía Barat y Crear y Ser.

El 31 de agosto pasado, un alumno de la Escuela Nº 19 de San Antonio de Padua se hizo pasar por el encargado del establecimiento y dijo que había una bomba. Los investigadores al mando del fiscal de Morón Claudio Oviedo pudieron identificar al autor de la llamada: un joven de 19 años, que fue imputado por el delito de intimidación pública.

Según informaron fuentes judiciales, en Junín, el fiscal federal Eduardo Varas tiene, desde el 12 del mes pasado, más de 80 expedientes por amenazas de bombas en escuelas y colegios del partido.

En los casos donde los autores de las llamadas fueron menores de 16 años, los fiscales del caso derivaron las actuaciones al sistema penal juvenil. En algunos hechos fueron detenidos en un primer momento los padres de los adolescentes, aunque después fueron liberados y recibieron la falta de mérito.

Martina Rúa, de 38 años, periodista y madre de Francisco, de 11, sabe lo que es la incertidumbre de recibir un mensaje donde le informan que en el colegio donde estudia su hijo hubo una amenaza de bomba. En la manzana donde está ese establecimiento educativo esta semana hubo tres.

"Mi sentimiento no es de temor de que haya una bomba. Me inquieta cómo se lo toman los alumnos más chicos, que no entienden qué es lo que pasa, y toda la movilización de niños, que van a una plaza perdiendo tanto días escolares. Esto sí me inquieta. En segundo lugar estamos los padres y la organización familiar que se complica. En los grupos de WhatsApp de madres y padres hay malestar; muchos padres que trabajan en el centro tienen que hacer malabares para ir buscar a sus hijos", sostuvo la periodista.

El hijo de Rúa cursa en el colegio Santo Domingo, de Ramos Mejía. "Uno nunca sabe si se corre algún tipo de riesgo y a qué responden las amenazas", concluyó.

Episodios resonantes

28 de septiembre

El 28 de septiembre un llamado telefónico advirtió sobre la presencia de una bomba en el colegio Sofía Barat, de la calle Sarmiento al 2900, en Castelar. Los peritos lograron rastrear el teléfono y anteayer, en un allanamiento realizado en una vivienda situada en Los Baqueanos al 100, de Villa Udaondo, detuvieron a un joven de 19 años, novio de una alumna del establecimiento

22 de septiembre

Un llamado que advertía sobre la inminente explosión de una bomba obligó a suspender las clases y evacuar el colegio Crear y Ser, de Castelar, al que van los hijos de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro. La Dirección de Tecnologías Aplicadas de la policía determinó que el llamado había salido de una línea Movistar que está a nombre de una mujer que vive en Ituzaingó con su hijo de 17 años

28 de septiembre

Un concejal del Frente Renovador y la esposa de un dirigente político fueron detenidos en Junín. Eran los dueños de líneas telefónicas desde las cuales se hicieron reiteradas amenazas de bomba a colegios de esa ciudad. Los usaban sus hijos de 13 y 16 años, respectivamente

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