El Gobierno reclamó a los empresarios que denuncien la corrupción

La transparencia en la obra pública fue el eje de los discursos de los ministros

Viernes 06 de octubre de 2017

Incómodo, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, cerraba su presentación sobre pasado, presente y futuro de su sector. Las molestias se originaron en que, a la mitad del discurso, algún cable se desconectó y las pantallas se apagaron. En ese momento, el ex número uno de Shell aprovechó el momento de confusión para disparar un dardo feroz, mientras explicaba por qué algunos organismos reguladores no tenían aún presidente: "Nombramos a uno, pero renunció confundido, porque pensó que su salario en pesos era en dólares", dijo, aludiendo, sin nombrarlo, al ejecutivo de British Gas Marcelo Figueroa, que se fue antes de asumir como presidente del Enargas. La broma, con sabor a cierto despecho, hizo reír a los empresarios de la construcción que lo escuchaban en el Sheraton.

El paso de los funcionarios fue ayer masivo en la 65ª Convención de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), que se realizó en el Hotel Sheraton. Además de repasar sus respectivas gestiones, el foco estuvo puesto en la transparencia de un sector fuertemente sospechado de corrupción durante los últimos años de obra pública. Incluso Aranguren, como en otras ocasiones, volvió a nombrar la obra patagónica "floja de papeles", en referencia directa a las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que se construirán finalmente en la provincia de Santa Cruz.

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, también dejó su marca. Llegó con su casco blanco de bicicleta ya entrada la tarde al hotel de Retiro. "¿Vas a meter a alguien preso?", le preguntó con sorna un periodista. "De eso se ocupa Macri", respondió. "Bueno, igual alguno de acá.", dijo irónicamente, mientras levantaba el dedo índice y hacía círculos en el aire. A la hora de dar su discurso en público, fue más conciliador.

"Quiero agradecerles de corazón. Han invertido mucho, mucho. Están confiando en el país", dijo Dietrich. "Además, le sacaron punta al lápiz e hicieron números agresivos. Con la misma plata hacemos más obras", dijo el ministro de Transporte, que aseguró que este año se invertirán $ 71.691 millones en infraestructura del transporte y que en 2018 esa cifra se elevará a $ 131.404 millones, de los que se espera que más de 22.000 millones sean de proyectos público-privados. "Ya tenemos un camino recorrido de 22 años...", dijo el ministro, y se corrigió: "22 meses". "¡Ojalá!", gritó alguien de la tribuna. "No aceptemos más comportamientos que sabemos que son incorrectos. Vengan y díganlo. Sea de un competidor o de un dirigente sindical", arengó el ministro. "Hay que tener agallas y denunciar lo que no corresponde", reclamó Dietrich.

El número uno de Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, tuvo a su cargo el cierre ministerial antes de la llegada del presidente Mauricio Macri (de lo que se informa en la sección Política). El hombre que tiene a cargo los planes de infraestructura en vivienda y cloacas y que conduce la mesa de competitividad del sector recalcó que hace un año había 365.000 trabajadores en el sector y que en la actualidad son 410.000. "Antes de fin de año vamos a tener el récord histórico de trabajadores" en el sector, pronosticó. "La construcción es actualmente uno de los pilares que han puesto la economía argentina de pie", estimó.

Frigerio indicó que la mesa de competitividad ya trabaja con la baja de impuestos, como Ingresos Brutos, para los créditos; en la desburocratización de los permisos y las trabas a la inversión, y en bajar los costos de insumos como el aluminio y el cemento. Jorge Triaca, ministro de Trabajo, ya había celebrado el trabajo de esas mesas sectoriales, modelo que el Gobierno pretende profundizar tras las elecciones.

Pero una de las personalidades más aplaudidas de la jornada había sido Laura Alonso. La titular de la Oficina Anticorrupción fue la invitada de lujo a la apertura de la convención. La funcionaria dijo que confiaba en la rápida aprobación en el Congreso del proyecto de responsabilidad corporativa. Alonso dio su teléfono y su mail y pidió a los ejecutivos que denuncien. Repasó las nuevas reglas de transparencia impulsadas por el Gobierno y la revitalización del control del Estado.

"Necesitamos mejorar la reputación de este sector y de la Argentina en el mundo", afirmó, y señaló: "El mayor desafío que tenemos es detener la corrupción. Les garantizo reserva y anonimato, porque siempre hay vivos y siempre va a haber", señaló. "No queremos más «Patas» Medina ni más Lázaro Báez", cerró entre aplausos.

Datos clave del sector

131.404

Millones de pesos

Es el monto que alcanzarán las inversiones en infraestructura de transporte en 2018

410.000

Trabajadores

Es la cantidad de empleados que trabajan en la construcción, según datos oficiales

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