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Los nuevos servicios de bodas para hombres

A tono con las tendencias mundiales, en Buenos Aires surgen propuestas que se encargan de todo lo que el novio necesita: trajes con lanas inglesas y accesorios a medida, asesoramiento para padrinos y hasta una suite de lujo para la previa.

Viernes 06 de octubre de 2017 • 15:35
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Nicolás Zaffora confecciona los trajes para novios y padrinos con géneros importados.
Nicolás Zaffora confecciona los trajes para novios y padrinos con géneros importados.. Foto: Brando

El mercado de las bodas mueve en Argentina más de $3.000 millones por año. Si dejamos de lado los salones, la comida, la música, las fotos y el video -por nombrar los gastos más comunes-, se estima que el 20% de esa abultada cifra está dedicada a embellecer a la novia, a su séquito familiar y a amigas de primera jerarquía. Incluso dentro de la fiesta, una nueva moda pelea su lugar frente a otros proveedores y es solo para ellas: maquilladoras destinadas a retocar a las invitadas a lo largo del evento. Si no fuera porque el novio es parte necesaria para concretar el casamiento -y que se reserva, en general, la opinión sobre el vino y el DJ-, la industria de la boda parecería estar dirigida a las mujeres.

"Vemos que el novio o se va a jugar al golf o queda deambulando sin encontrar bien su espacio en el marco de ese día tan especial", dicen desde Estancia Villa María, donde se casó Michael Bublé con Luisana Lopilato. Tímidamente, sin embargo, empiezan a surgir propuestas para los hombres. Algunas informales -viajes con amigos o días de spa para la previa- y otras directamente enfocadas en equiparar la experiencia con la novia. Es el caso de Novios Arroyo.

En la calle más paqueta de Buenos Aires, Novios Arroyo le ofrece al novio -y a sus padrinos, amigos y familiares- sastrería a medida del renombrado Nicolás Zaffora, zapatos hechos a mano de Terrible Enfant y accesorios desarrollados por un orfebre que genera piezas de joyería personalizadas (como gemelos con piedras y ballenas de plata que, además de dormir en el cuello de las camisas, pueden guardar grabadas las iniciales de su dueño y la fecha de ese día único).

La experiencia está lejos de ser un ejercicio de mero consumo, más allá de que los valores superan los $60.000 -solamente un vestido de novia y sus accesorios pueden costar eso o más-. Además de asistir a por lo menos cuatro pruebas con el reconocido sastre y de recibir asesoramiento de imagen, los zapatos y los accesorios también se piensan y se evalúan contemplando la personalidad y el estilo de cada varón.

El casamiento no es solo cosa de chicas
El casamiento no es solo cosa de chicas. Foto: Brando

Nace una tendencia

Pero no siempre hubo propuestas tentadoras. Una de las agencias de wedding planners más solicitadas es JM Planners. Desde allí, María Menéndez confirma: "Cuando se trata de hombres, la propuesta local no conforma. En general, nuestros clientes son personas que viajan y, hasta ahora, optábamos por recomendarles marcas internacionales". Los más exquisitos, quizás, se inclinan por Saville Row de Londres, ahí donde surgió la sastrería masculina de lujo y a medida o, como le dicen los especialistas, bespoke. Es la zona a la que en el siglo XIX la aristocracia inglesa asistía para seguir a rajatabla los dictámenes del primer dandy que tuvo el mundo: George Beau Brummell. Al día de hoy, the golden mile of tailoring (la milla de oro de la sastrería), como la llaman, convoca a fanáticos de la sastrería que pueden pagar desde 2.800 hasta 4.300 libras por la confección artesanal de un smoking a medida para su noche de bodas. El precio de los géneros es otro cantar, ya que los de lujo van desde las 300 libras el metro hasta las 11.000. Entre las más codiciadas están la lana Merino, el cashmere, la vicuña (la lana más cara del planeta).

La novedad es que ahora los bacanes argentinos tienen una sede más cercana para despuntar el vicio de vestirse como un dandy. Porque la propuesta Novios Arroyo incluye solo géneros ingleses traídos especialmente de la tierra de los sastres, que se pueden elegir dentro de un extenso muestrario que combina excéntricos materiales. Lo que sí varía es el precio, que si bien responde a estos estándares de calidad y a la elección de cada cliente (si quiere hilos de oro, le traen hilos de oro), son más bajos en cuanto a la confección si se comparan con los de la capital europea.

Para completar la experiencia, se puede sumar una jornada en el Hotel Faena, donde el novio y su troupe podrán disfrutar de un desayuno, masajes, servicios de spa y un almuerzo liviano. Luego, un auto de alta gama pasa a buscar al novio, lo lleva al atelier del sastre para terminar de delinear el look y de ahí directo a la ceremonia. El pack dirigido a potenciar la boda está pensado también como regalo y, según afirman sus creadores, ya han recibido consultas para aplicar el concepto a cumpleaños de 50, bar mitzvahs y todo tipo de fiestas. Eso sí, el protagonista siempre es el caballero.

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