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El Brexit, una amenaza para las fortunas de la realeza y de los jeques

Varios multimillonarios recibían hasta ahora subsidios de la UE para sus propiedades agrícolas

Sábado 07 de octubre de 2017
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LA NACION

PARÍS.- Es uno de los clubes virtuales más exclusivos del mundo. Lo forman empresarios multimillonarios, jeques árabes, duques, condes e incluso la reina Isabel II de Inglaterra, la mujer más rica de Gran Bretaña. Además de sus inmensas fortunas, tienen otra cosa en común: todos son agricultores. Por esa razón, a pesar de su opulencia, reciben enormes subvenciones de la Unión Europea (UE). Pero esa idílica situación podría cambiar rápidamente. Por culpa del Brexit.

Este año, por su fabulosa propiedad de 8000 hectáreas en Sandringham (Norfolk), la monarca recibió 571.000 euros de subvención. En 2016, había cobrado todavía un poco más: 825.000 euros. Su hijo y heredero de la corona, el príncipe Carlos, recibió ese año 110.000 euros por el ducado de Cornwall.

La lista de beneficiarios incluye al duque de Westminster, fallecido el año pasado; el duque de Cumberland, dueño de los haras Godolphin, o sir James Dyson, inventor de la aspiradora sin bolsa que es, curiosamente, pro-Brexit. También Khalid Abdullah al-Saud de Arabia Saudita, propietario de los haras Juddmonte, y el jeque Mohamed ben Rashid al-Maktoum de Dubai, que reciben subvenciones por sus propiedades agroganaderas británicas.

Para resumir, según los datos del gobierno británico, uno de cada cinco propietarios agrícolas que recibe subsidios europeos figura en la lista de los británicos más ricos que publica cada año The Sunday Times. El año pasado, los 100 más ricos recibieron 12,7 millones de euros. La cuestión que desde que los británicos se pronunciaron a favor del Brexit agita las más altas esferas sociales del reino, bien podría perturbar los próximos meses de la premier Theresa May.

Ante la presión, el secretario de Medio Ambiente, Michael Gove, prometió que el gobierno mantendría los niveles actuales de subsidios hasta 2022. También ofreció reformar las ayudas agrícolas británicas después de la salida del país de la UE. "Cuando eso suceda, el Parlamento heredará ese expediente explosivo. Sobre todo si el objetivo es reducir los costos de esa subvención que, no hay que olvidarlo, salen de los contribuyentes", advierte el diputado laborista Chris Bryant.

Bryant recuerda con razón que, durante años, el gobierno criticó el dinero que el país destinaba al capítulo agrícola de la UE en el marco de la llamada Política Agrícola Común (PAC), cuyo objetivo fue apoyar la competitividad del sector agrícola del bloque y, al mismo tiempo, ayudar a remotas comunidades rurales que prácticamente no tienen otras fuentes de ingreso.

Consciente de las desigualdades que existen no sólo en Gran Bretaña, sino en otros países del bloque, la Comisión Europea ha intentado en los últimos años limitar los subsidios que pueden recibir los agricultores. Pero esas iniciativas siempre chocaron con los intereses británicos. Gran Bretaña, uno de los principales contribuyentes de la UE, siempre se dijo desfavorecida por la PAC, debido a que posee menos tierra agrícola que otros miembros del bloque. El problema es que, como la mayor parte de los propietarios agrícolas británicos son los grandes terratenientes, una proporción significativa de los subsidios les está destinada.

Bajo la lupa de los pequeños productores, Londres estudia diferentes formas de transferir en el futuro parte de los subsidios que reciben los grandes terratenientes hacia aquellos que realmente lo necesitan.

Sin criticar ese principio, el Palacio de Buckingham hizo saber que los subsidios recibidos por Sandringham incluían otras propiedades agrícolas como Balmoral, en Escocia. Pero aquellos que visitan Sandringham y recorren sus galerías profusamente decoradas con obras de arte varias veces centenarias y sus idílicos jardines milimetrados, se preguntan si la reina necesita en verdad ese dinero.

La reina no es, sin embargo, la principal beneficiaria de la PAC. El número uno en la lista es Dyson, que recibió, en 2016, 1.814.230 euros. Sir James posee una fortuna estimada en 8900 millones de euros.

Entrevistado por The Sun, Colin Kilney, pequeño agricultor del nordeste de Inglaterra, que trabaja de sol a sol para mantener a su familia y llegar a fin de mes, afirma con resignación: "Es el mismo club de siempre. Son los chicos ricos, en el club de los ricos, protegiéndose mutuamente".

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