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Sense sex: cómo es el orgasmo cerebral

¿Conocés los videos ASMR que la rompen en YouTube? Usalos como un juego para potenciar el placer

Jueves 12 de octubre de 2017 • 00:00
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PARA LA NACION
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Hay caricias y susurros que nos estremecen. Son un par de segundos en los que un hormigueo intenso nos recorre el cuerpo para después dar paso a más placer. Pero... ¿te imaginás si ese estremecimiento durara un poco más? ¿Si la suavidad y la potencia de esos estímulos se prolongasen durante todo el encuentro sexual? La clave está en agudizar nuestros sentidos -y nuestra imaginación- para desarrollar un sexo hipersensible que nos erice la piel.

El orgasmo cerebral proporciona un mundo nuevo en la percepción de los sentidos
El orgasmo cerebral proporciona un mundo nuevo en la percepción de los sentidos. Foto: Collage de GALICKAS

¿POR DÓNDE ARRANCAR?

Para entender un poco más de qué se trata esta "hipersensibilidad", buscá algunos videos de ASMR (autonomous sensory meridian response, que en español significa "respuesta sensorial meridiana autónoma"), satisfactory videos o slime ASMR, que son furor en YouTube. ¿De qué se tratan? El ASMR -conocido también como "orgasmo cerebral"- es una reacción física que surge cuando se estimula el sistema nervioso autónomo y produce un mix entre una relajación y un cosquilleo. Estos estímulos que aparecen en la pantalla pueden ser muy inspiradores. El sonido de pequeños golpes sobre un objeto hueco o un dedo hundiéndose en arcilla generan una sensación agradable que puede maximizarse si sabemos trasladarla al plano erótico. Claro que no le vas a caer con un cajón peruano a tu chico en la cama (aunque quién sabe, sentada ahí arriba, lo que podés lograr), pero la idea es ir descubriendo de qué forma estimular los sentidos.

SEXING ME SOFTLY

El sense sex que te proponemos trata de descubrir lo que una gota de agua cayendo por tu pecho puede generar y, por eso, no es para ponerlo en práctica cuando tenés ganas de un rapidito o de un revolcón hard. Esto es para darle largo, tendido y despacito, generando una conexión que tiene que ver con las miradas, la respiración y las reacciones físicas del otro.

Cada una sabe cuál es el sentido a través del que más se calienta. En general, para las mujeres es el tacto y para los hombres, la vista. Pero seguramente te lleves una sorpresa y descubras que a vos y a él hay otras cosas que los excitan. Acá van algunas ideas para que empiecen a experimentar:

Algunos estímulos pueden hacer que el resultado sea el mejor, sin la necesidad de contacto físico
Algunos estímulos pueden hacer que el resultado sea el mejor, sin la necesidad de contacto físico. Foto: Shutterstock

Susurrá tu fantasía

Andá describiéndole a tu pareja qué querés que te haga y qué le vas a hacer vos a él. Sé específica, sumá detalles y relatá cuáles son las sensaciones que vas teniendo. Podés acompañar los susurros con un leve jadeo para después ir subiendo el volumen y pasar a otro nivel de intensidad.

Acariciá con texturas

Es la clásica, pero... ¿alguna vez la probaste? Acariciarse con una plumita puede ser de lo más erotizante. Lo mismo puede pasar con una flor o con cintas de terciopelo. No tengas miedo de parecer cursi. Pedile a tu chico que recorra tu cuerpo con cualquiera de estos elementos. Contale dónde te gusta más y que quede clara una regla innegociable: no se puede usar las manos... hasta que no aguanten más.

Hacelo virtual

Vos podés hacer tu propia versión hot de ASMR vía celular y adelantarle a él qué va a pasar cuando se encuentren. En este caso, va sin imagen. Enviale un audio contándole qué es lo que van a hacer en unas horas. No te olvides de los gemidos, los sonidos, los susurros, ¡lo que se te ocurra!

Convertite en una artista

Con algunos pinceles y pintura comestible (sí, hay con distintos sabores), dibujen sobre sus cuerpos lo que quieran. No te olvides de hacer algunas pinceladas sobre sus orejas, para que él sienta cómo se deslizan las cerdas del pincel sobre su cuerpo.

Encendete

Dales un buen uso a las velas aromáticas e incluilas en tus juegos. Anímense a dejar caer parafina sobre sus cuerpos. Acá la clave es que todo sea lento, muy lento. Y si las manos de quien es mimado están atadas, mejor. Otra opción son unas velas que encontrás en los sex-shops (podés comprarlas online), que al derretirse generan un aceite de muy baja temperatura que puede usarse para hacer masajes o como lubricante. ¿Qué tal si probás hacerte un automasaje mientras tu chico te mira?

Probá más sonidos

Además de los estímulos auditivos que podés usar en un mensaje de voz, hay otros que se pueden incluir directamente en la cama, como campanitas o esferas chinas. Si tenés una bala vibradora, también podés usarla: escuchar ese zumbido cerca de tus oídos puede ser estimulante y disparar nuevas sensaciones.

Untalo

Si no te copa el aceite, podés probar con espuma de afeitar. Acordate de no arrebatar la situación: mirá cómo sale la espuma de la lata, disfrutá de su textura, de cómo se desliza por tu cuerpo y el de él. Y usá la brocha de afeitar para que sea más lúdico. Podés cambiar la espuma por crema chantilly lista para usar y generar un momento más "comestible".

Convertite en otra

En varios de los videos ASMR, las protagonistas inician un juego de rol. Ahora te toca a vos. ¿Quién querés ser? Ni siquiera necesitás un disfraz, la idea es que él esté con los ojos vendados (la privación de un sentido permite poner mayor énfasis en otros). Vas a ocuparte de las sensaciones auditivas y táctiles. ¿Y si sos una médica que viene a revisarlo porque se lastimó? Buscá un personaje que te dé recursos y hacé lo que quieras. Recreá un escenario de sensaciones, volvete más creativa, sin vergüenza ni presiones y con tiempo para dejar volar la imaginación.

HACETE ADICTA A LAS CARICIAS

Creada por los genios William Masters y Virginia Johnson -que estudiaron de manera revolucionaria la conducta sexual en los 60-, existe una técnica llamada "focalización sensorial" que consiste en acariciarte de la manera más suave que puedas con tu pareja, exceptuando los genitales y tu pecho, sin llegar a la penetración, por más que los dos estén muy horny. También se conoce como pleasuring, por el placer que se puede llegar a experimentar si de verdad cada uno logra conectarse con su cuerpo, sus sensaciones y el placer sensual y sexual que nos recorre de pies a cabeza, más allá de las zonas erógenas. Tenelo en mente y, cuando necesites bajar unos decibeles y reconectarte, hacele esta propuesta a tu chico.

Expertas consultadas: Mariana Kersz, psicóloga especialista en terapia de pareja y sexóloga clínica y Celia Laniado, sexóloga y coach sexual.

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