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"Más rápido y más barato": la experiencia de los emprendedores que abrieron una empresa en un día

Lo realizaron en 24 horas y por Internet y ya comenzaron a recibir inversiones; por ahora sólo puede hacerse en Capital Federal

Miércoles 11 de octubre de 2017 • 11:41
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PARA LA NACION
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A un mes de la puesta en marcha del esquema de las SAS (Sociedades por Acciones Simplificadas), tres emprendedores cuentan su experiencia con el nuevo sistema y analizan el impacto en sus negocios de esa herramienta, creada como un instrumento para reducir la burocracia necesaria de quienes arrancan un negocio. Más rápido y más barato es la conclusión a la que arriban quienes transitaron el paso a paso de este nuevo mecanismo, a través del cual el Gobierno busca sumar nuevos , que es el gran objetivo del Gobierno para impulsar los emprendimientos en el país.

Dos tucumanos, Gonzalo Sisack Novillo (28) y María Nougués, son los creadores de mispichos.com, un delivery online de productos para perros y gatos. "Gracias a que pudimos legalizar el proyecto con la SAS recibimos 3 millones de pesos de parte de un inversor ángel argentino la semana pasada", dijo por teléfono Sisack a LA NACION.

Luego de una experiencia piloto en Tucumán, en 2012, viajaron a Capital Federal el año pasado para desarrollar su empresa. Ahora, envían a domicilio piedritas para gatos, accesorios para mascotas y comida balanceada en el mismo día que se hace el pedido, en un plazo máximo de cuatro horas en cualquier punto de la ciudad. Con la inversión, proyecta estar operativos en Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y Tucumán para fin de año.

Gonzalo Sisack Novillo, de mispichos.com
Gonzalo Sisack Novillo, de mispichos.com.

Para constituir la sociedad hicieron un único trámite presencial para registrar una firma digital y luego, desde el sitio web, completaron los requisitos. "El trámite presencial es cortito y la guía digital es muy fácil y, si se crea con el estatuto estándar (la opción que nosotros elegimos), en 24 horas 'clavado' estaba terminado", agregó el emprendedor.

"Se detallan los socios y qué participación tiene cada uno con su CUIT, y en el sistema de trámites a distancia figura una notificación de 'tarea pendiente', donde hay que poner la firma digital previamente hecha", contó Sisack.

El proceso continúa cuando el sistema envía a la IGJ (Inspección General de Justicia) los documentos reunidos para su validación. Luego hay que darse de alta en los impuestos nacionales de la AFIP (como IVA y Ganancias) y los tributos locales (Ingresos Brutos en la Ciudad de Buenos Aires, en este caso). Por último, hay un listado de bancos sistematizados para abrir una cuenta sin la firma física.

Sisak calcula que el mercado de los productos para mascotas mueve anualmente US$ 1000 millones en Argentina, un negocio que conoce a fondo, ya que de joven trabajó en la veterinaria de su papá en Tucumán.

Diego Cibils, confundador y CEO de Kona, una firma que trabaja con inteligencia artificial para bancos
Diego Cibils, confundador y CEO de Kona, una firma que trabaja con inteligencia artificial para bancos.

La firma Kona se especializa en inteligencia artificial, específicamente aplicada en el área de fintech, en Uruguay. Su cofundador y CEO, Diego Cibils (36), dijo que esperaron a poder armar una SAS para iniciar la operativa en Argentina. "Se habilitó el primero de septiembre y al día siguiente nos presentamos. Habíamos evaluado otras opciones como SA y SRL y nos costaba casi US$ 5000, pero con la SAS pagamos mucho menos que la mitad de costos finales", contó.

"El proceso, que nos habían dicho que duraba 24 horas, tardó efectivamente eso. En una semana tuvimos la cuenta de banco y todo en marcha. Para nosotros era fundamental porque trabajamos con bancos, y entonces tenemos que tener todo legal y listo antes de empezar a operar", agregó Cibils, cuya empresa se dedica en especial a los chatbots o asistentes virtuales que los bancos utilizan para atención al cliente, una tecnología que se desprende de la herramienta Watson de IBM.

Por su parte, Agustín Vierheller (34) dice ser el primero en abrir una SAS. "Soy emprendedor hace siete años y a lo largo de todos los pasos que recorrí, la SAS fue el trámite más sencillo y que más plata me ahorró", dijo Vierheller con respecto a su proyecto Ecobella de desarrollo sustentable. "La SAS fue como subirse a una autopista", contó.

Para el emprendedor, fue una herramienta de seriedad y confianza a la hora de buscar inversores, que ingresan el dinero a una cuenta a nombre de una empresa en vez de una persona. "Para mi fue fundamental, porque la gente como yo no tiene los medios para destinar los $ 20.000 que requería la SA. Es una herramienta necesaria para conseguir fondos que vayan a la empresa", explicó. El nuevo trámite electrónico cuesta entre $ 4500 y $ 5500.

Por el momento, el trámite se puede hacer sólo en la Ciudad de Buenos Aires, pero el Gobierno busca federalizarlo. Desde el ministerio de Producción buscan que la provincia de Buenos Aires pueda sumarse desde el primero de noviembre y luego seguirían Córdoba y Santa Fe. También avanzan Jujuy, Mendoza y Neuquén.

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