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Jean Rochefort (1930-2017): el caballero francés que se sintió Quijote

Martes 10 de octubre de 2017
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El actor Jean Rochefort, una de las grandes figuras del cine francés, murió ayer, a los 87 años
El actor Jean Rochefort, una de las grandes figuras del cine francés, murió ayer, a los 87 años. Foto: LA NACION

El actor Jean Rochefort, una de las grandes figuras del cine francés, murió ayer, a los 87 años, confirmó su hija Clémence a medios de ese país.

Intérprete ecléctico y apasionado, considerado la encarnación del caballero galo, Rochefort era conocido por su poblado bigote, sus aires de seductor con sentido del humor y sobre todo por su timbre de voz único, grave y penetrante. "Formo parte del patrimonio francés. Están el jamón de Bayona, Philippe Noiret, Jean-Pierre Marielle y yo", bromeaba Rochefort, que trabajó en 150 películas.

En su prolífica filmografía se destacan títulos como Alto, rubio y con un zapato negro, con Pierre Richard y Mireille Darc; Intimidades de un seductor (1974), con Marcello Mastroianni; El relojero de Saint-Paul (1973), de Bertrand Tavernier; ¿Quién está matando a los grandes chefs de Europa?, de Ted Kotcheff (1978), con Jacqueline Bisset y George Segal; El marido de la peluquera (1990) y Tango: la maté porque era mía (1993), ambas de Patrice Leconte, así como Pret-a-Porter (1994), de Robert Altman.

En 1974, trabajó a las órdenes de Luis Buñuel en El fantasma de la libertad, y un año después recibió su primer César por su papel de reparto en Que empiece la fiesta. El segundo lo obtuvo en 1977, por El cangrejo tambor, de Pierre Schoendoerffer. En 1999, la Academia de Cine francesa le entregó el César de honor en reconocimiento a su carrera, que además del cine contó con varias producciones teatrales y de TV. Entre sus últimos trabajos se destaca el proyecto maldito The Man Who Killed Don Quixote (2001), de Terry Gilliam. El rol de Don Quijote fue escrito a su medida, pero una hernia de disco lo obligó a someterse a una operación. El rodaje -que sufrió innumerables problemas- se suspendió y la película nunca vio la luz. "Un sueño roto... Un golpe muy duro. Me había implicado enormemente en este cometido y un pequeño nervio de varios milímetros no estuvo de acuerdo", dijo Rochefort en ese momento. Gilliam retomó su proyecto, ya sin el actor francés, 17 años después (el rodaje en España y Portugal finalizó en junio último). "Soy un Don Quijote de la realidad, no estoy hecho para un Don Quijote de ficción -afirmó-. He cometido actos quijotescos en mi existencia. Muchos. Pero no había cámara" para filmarlos, dijo este apasionado de la equitación y militante antitaurino.

Nacido en París en el seno de una familia burguesa, había ingresado en el conservatorio en los años 50, con Jean-Paul Belmondo, Jean-Pierre Marielle, Bruno Cremer y Claude Rich como compañeros de promoción. Pese a su reputación de actor cómico, Rochefort era difícil de clasificar, con una apariencia a la vez convencional y de "chiflado" -como aseguraba Leconte- e igual ascendiente tanto en films populares como en cine de autor. Tras rodar con Fernando Trueba El artista y la modelo (2012), inspirada en el escultor Aristide Maillol, Rochefort afirmó que dejaba el cine, aunque luego protagonizó, a las órdenes de Philippe Le Guay, Floride (2015), donde encarnaba a un anciano con problemas de memoria.

Agencias DPA y AFP

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