Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Ser o no ser nostálgicos, ¿ésa es la cuestión?

Jueves 12 de octubre de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION

U2 - The Joshua Tree Tour

***** EXCELENTE. Músicos: Bono (voz), The Edge (guitarras), Adam Clayton (bajo) y Larry Mullen Jr (batería)/ lugar: Estadio Único de La Plata/ Funciones: ayer y anteayer

Si Hamlet topicalizaba "la" frase existencial antes de imprimir un tono épico a su devenir (o no) guerrero, ésta es la noche de los irlandeses (también épicos) y aquí el dilema se acota: ser o no ser nostálgicos, ésa es la cuestión.

Son casi las 22.30. Las 42.000 personas que acaban de celebrar el triunfo de la selección no tienen ni un segundo de tregua. Ni de silencio: U2 sale a escena en su cuarta visita a la Argentina. Suena "Sunday Bloody Sunday" y están despojados de pantallas: Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. No hay más que músicos tocando en el centro del Estadio Único de La Plata. ¿Esto no es una propuesta estética?

Tanto la nada escenográfica inicial como la pantalla larga y sinuosa de 60 metros funcionan como epicentro para el diálogo entre sonido e imagen (o ausencia de ella). Un intercambio meticulosamente pensado para que el disco entero que tocan después de los primeros cuatro temas no sea un mero regodeo en glorias pasadas. Así, pues, la seguidilla de fotos y videos elegidos por Anton Corbjin, intercalados con algo del vivo (incluidas las autofilmaciones de Bono y los músicos vistos de espaldas): más que un soporte para The Joshua Tree es un aporte crucial.

En el transcurso del show cada engranaje tiene su momento de lucimiento. Lo curioso (y lo mejor) es que se da simultáneamente: la voz de Bono, la guitarra de The Edge, la base rítmica, la pantalla. La totalidad hechiza.

En el final, los bises funcionan como un recorrido por otras zonas y otras épocas: "Beautiful Day", "Elevation", "Vertigo", "One". Para un grupo como U2, fue, es y será inevitable repasar viejos logros. Sin embargo, hasta ahora, las giras se enfocaban en el futuro (o, al menos, en el presente). Por eso, la decisión de centrarse en un disco de 30 añitos obligó a los músicos a salir a aclarar que no tenían un espíritu nostálgico. Si aquélla era la preocupación inicial, el impacto general del show la arrasa. Ser o no ser nostálgicos, ¿ésa es la cuestión?

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.