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Cris Morena: "Los errores son la enorme posibilidad que te da la vida para construir cosas nuevas"

La directora y productora habló de sus próximos proyectos y de cómo transformarse en la industria creativa; apuesta por una versión animada de Floricienta para el exterior

Jueves 12 de octubre de 2017 • 15:21
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LA NACION
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La presidenta de Cris Morena Group contó su historia. Desde la anécdota que dio origen a su nombre artístico y su carrera universitaria (que quedó suspendida por la dictadura militar) hasta sus últimas creaciones digitales y cómo reinventarse en la industria creativa. Es el caso de Floricienta, la serie que se transmitía hace más de diez años en El Trece, con Florencia Bertotti, ahora será una serie animada con la voz de una norteamericana de 15 años que vive en Nueva York. Un repaso por la carrera de la creadora de Aliados, Chiquititas y otros éxitos para niños y jóvenes, quien relató cómo su vida personal influyó en su carrera.

"Llevo 35 años trabajando para chicos y jóvenes; cada tanto para adultos. La verdad siento que en esa etapa de la vida es donde más se puede dar, lograr, donde todo es posible y me apasiona", afirmó, y agregó: "Aliados es uno de los proyectos más emblemáticos de mi vida porque me lo bajó Romina".

-¿De donde surgen las ideas?

-Del corazón.

-¿En qué momento empiezan a fluir?

-Las ideas empiezan a fluir en cualquier momento. Soy compositora, algo que quiero contar cada vez más porque es realmente de lo que vivo económicamente y lo que más me llena. Tengo infinidad de canciones que recorren el mundo y no lo digo por decir "Soy compositora, ¡qué bueno!" sino porque en cada canción va un pedacito de mi vida, una etapa, un deseo de algo que quiero que todo el mundo conozca, algo que sirva para que quien lo reciba lo haga pensar o reflexionar, sentir, básicamente sentir. A partir de la canción surge el proyecto. Yo sintetizo un proyecto en una canción y a partir de ahí surge el proyecto.

-Por ahí hay quienes te conocen como María Cristina De Giacomi...

-Cristina De Giácomi es mi verdadero nombre, que me dio mi papá, pero la vida hizo que apareciera Cris Morena de pronto en mi camino, porque apareció así. "Te tenés que cambiar el nombre porque es muy difícil y estas casada con Gustavo Yankelevich, que es de la televisión". Fue una cosa muy anecdótica. Yo hacía un personaje mudo, hace muchísimos años, que se llamaba "Laura Morena" y todo el mundo me paraba por la calle y me decían "Laura, Laura firmame". Lozano Dana me dijo: "Vas a empezar otra novela, fue muy bueno lo que hiciste con un personaje mudo". Fue la primera novela con clips. Ahí pedí que me dejen el "Cris" por mi identidad. Y lo de "Morena" me costó.

-Cuando empezaste a liderar Sadaic todos pensaban "Quien es". ¿Qué importancia le dabas a la llegada, las ventas y todo lo que se generó?

-Lo que pasa es que las canciones son algo muy mío, no me importa si hacen un disco, se hacen masivas. Empezó todo con mi historia de hacer poesía de chica y soy profesora de piano, armonía, solfeo, que empezó un vínculo entre la música y lo lírico y se transformó en canción. Podría haber sido escritora de libros de poesía, que era lo que a mí me encantaba. También soy asistente social, algo que muy poca gente sabe, en realidad me faltaron tres materias, porque en la tremenda dictadura militar cerraron las facultades que enseñaban a pensar o a soñar. No seguí porque me quedé embarazada de mis hijos, me ocupaba de mi casa, yo focalizo mucho cuando hay algo que me apasiona. Mis hijos son mi gran pasión y empecé a trabajar bastante grande, fue lo de "Laura Morena" y no paré más.

-¿Qué importancia le das a la hora de crear conceptos, formatos, como el caso de Chiquititas?

-Fuimos el primer formato de ficción en exportarse al mundo. Endemol exportaba modelos de entretenimiento y cuando yo trabajaba en Telefé empezó la exportación de formatos, aunque fue una cosa no buscada. El formato de Chiquititas fue tan fuerte, lo hice después de Jugate conmigo, donde estuve cinco años con jóvenes y niños, decidí dejar la televisión.

-¿Cómo fue ese punto de inflexión?

-Por varias razones. Una porque mi hija me dijo que quería ser actriz. Yo sentí que la mejor manera de apoyarla era alejándome para que ella creciera y floreciera. Otro tema era una sensación de enorme poder sobre los chicos que me empezó a hacer daño: me empecé a preguntar si era válido lo que me estaba pasado, si debía ser así y tomé la decisión de salirme del ego, la fama, la cámara, para potenciar ese don y esa capacidad de convocar a niños y jóvenes. Así comenzó el trabajo de producción que fue inmensamente más poderoso que si yo me hubiera quedado en cámara, que hubiera sido más limitado, dependiendo del CEO del momento, de si el programa medía, si lo conduzco, si soy actriz. Por supuesto que me costó muchísimo. Fue un duelo tremendo, porque mi vida dependía de la televisión. Lo gracioso es que yo dejé la televisión hace 27 años y sigo en el alma de los niños, los jóvenes y todas las personas que crecieron con los productos que lideré como directora y productora hace 35 años, como si nunca me hubiera ido. Eso es algo que me produce una enorme responsabilidad y me da mucho agradecimiento a la gente. Me hace sentir muy íntegra porque siento que no les fallé.

-¿Qué proyectos hay en cartera?

-De algunos no puedo hablar por un tema de confidencialidad, pero estoy trabajando mucho para el exterior. Desde hace un año y medio que terminé Aliados, un poquito más, estoy haciendo Floricienta animada. Yo no sabía nada de animación, y cuando Discovery me viene a ver para conversar, les conté que me encantaría reinventarme en algo nuevo, aprender algo nuevo.

-¿Eso es lo que mantiene te vigente?

-Uno tiene que transformarse todo el tiempo. Empecé siendo compositora, asistente social, madre, actriz, conductora, directora, productora y nada de eso lo estudié. Todo en base a experiencias de vida. Todo fue con esfuerzo y una enorme responsabilidad. La animación vino de la mano de Discovery y yo les dije que lo quería hacer con Juan José Campanella, que acaba de hacer ese gran éxito que fue Metegol. Estoy muy contenta con la gente de Mundoloco, que es su productora de animación (también tiene Cien Bares que es su productora). Estamos haciendo este producto que va a ser para el mundo en inglés. Aprendí muchísimo. Trabajo mucho por Skype, los artistas están en San Francisco, India y Corea y los que hacen las voces están casi todos en Nueva York. La chiquita que hace la voz de Floricienta tiene 15 años y se llama Rachel, vive en Nueva York y canta por Skype mis canciones en inglés.

-¿Qué es "emprender"?

-Yo mucho no la entiendo, para mi todos somos emprendedores, si no, ¿cómo vivimos?. Yo emprendí mi vida desde que tengo uso de razón, con los sueños que tenía y me hacía bien al corazón. Para mí el "No se puede" no tiene cabida, ni el fracaso: no existe. Los errores son la enorme posibilidad que te da la vida para seguir construyendo cosas nuevas y decir "wow, mirá lo que salió". No creo en el fracaso. Tampoco en el éxito, la fama, el poder, el que se va y viene de afuera. Aunque lo tengo y es real, el verdadero éxito es cuando te preguntás a vos mismo: "¿Para qué estás en este mundo? ¿Qué le podés dar a otro?". Ese éxito lo tengo y lo cuido, habita en mi alma.

-La vida te da caricias y golpes...

-La vida conmigo es abundante por donde se la busque. El tema es que la abundancia no viene sólo con lo alegre y divertido que te hace bien. Es de todo, de mucho dolor, momentos oscuros, noches negras que uno tiene que cruzar para poder seguir creciendo. El mayor todos lo saben, después de eso, todo para mí cambió.

-Sin embargo la luz se mantiene intacta...

-La luz tiene que ver con ella que está siempre. Y conmigo que la dejo entrar. Logré hacer una alquimia muy grande con mi dolor. En un momento de mi vida, cuando todo pasó, fue tremendo, terrorífico, destructor. Fue de golpe además, el tiempo y mi fe en el universo, mi confianza en mí misma, y el empoderamiento que tengo de mí y transformar las cosas. Hay que empoderar a los niños y a los jóvenes, descubrirles su don y decirles: "Vos podés". Ese empoderamiento me hizo hacer Aliados, uno de los proyectos más emblemáticos de mi vida porque me lo bajó Romina. Mientras lo iba haciendo, me iba cerrando la herida. A partir de cerrar la herida, que nunca se cierra del todo, porque cuando pasa una cosa así la mitad de tu cuerpo, tu alma, tus entrañas, están en el cielo o donde ella esté, y la otra mitad está en la tierra. Tenés una fortaleza que nada te puede pasar.

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