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Antonio Aracre, de Syngenta: "El tipo de cambio está dejando de ser competitivo"

El director de la empresa de negocios en agricultura dijo que la competitividad "no depende de una devaluación, sino de la tasa de interés que establece el Banco Central"

Jueves 12 de octubre de 2017 • 15:31
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En el marco del 53° Coloquio de IDEA , que se realiza en Mar del Plata, el director general para Latinoamérica sur de Syngenta, Antonio Aracre, dijo que el gobierno tiene que revisar la competitividad del tipo de cambio que "no depende de una devaluación, sino de la tasa de interés que establece el Banco Central".

- ¿Llegaron los brotes verdes?

- Eso parece. Llegaron a tiempo además porque en las PASO todavía estaba todo medio complicado, pero, ni bien pasaron las PASO, se empezaron a sentir el impacto de los créditos, particularmente los hipotecarios, y también de la obra pública, y de la construcción en general porque los créditos hipotecarios arrastran proyectos de construcción y la construcción es madre de industrias.

- ¿Cuáles son los sectores que deberían reactivarse en el corto plazo?

- Lo que pasa es que la construcción arrastra prácticamente todas las industrias. Me parece que ya vamos a empezar a ver un crecimiento de la economía del 4% o 5% este año y el año que viene seguro. En el caso del agro, que es el sector que más conozco, ya viene creciendo mucho desde el año pasado, pero hubo muchos cambios macroeconómicos que ayudaron para eso: menores retenciones, tipo de cambio más competitivo y facilidad para exportar. De los tres, el que está más complicado ahora y el año que viene es la cuestión de la competitividad del tipo de cambio.

Antonio Aracre, director general de Syngenta.
Antonio Aracre, director general de Syngenta..

- Y eso ¿por qué? ¿Crees que la relación peso-dólar está atrasada?

- Y, porque era un tipo de cambio competitivo en 2016, pero en 2017 tendremos alrededor de un 22% de inflación, que es una inflación intensa, y el año que viene se habla de alrededor de un 15%. Si el tipo de cambio no acompaña la inflación, se pierde competitividad real y la verdad es que un triunfo contundente del oficialismo va a traer muchas inversiones. Y esas inversiones son muy difíciles de compensar en una balanza de pagos para que no generen una presión hacia la baja del tipo de cambio. Si a eso le agregas el hecho de tener una tasa de interés positiva muy fuerte, como en general es la preferencia del presidente del Banco Central, la posibilidad de que el tipo de cambio se vuelva más competitivo aparece compleja.

- ¿Y crees que es necesaria una devaluación?

- La devaluación a la antigua como la conocemos nosotros con un esquema de flotación como existe hoy en la Argentina, no es posible. Creo que que haya un tipo de cambio competitivo no depende de una devaluación, sino de una política económica del Banco Central que sea acorde a esa competitividad. Lo cual requiere que la tasa de interés refleje conceptos menos positivos de manera tal que no se vuelque tanto dinero al ahorro.

- ¿Qué tan optimista sos respecto al 2018?

- En 2018, en términos macroeconómicos, soy muy optimista porque creo que los factores que te comenté antes de construcción en general, créditos hipotecarios, obra pública van a seguir, el agro también va a seguir creciendo. Pero creo que a largo plazo en 2019-2020 si no se soluciona el problema de competitividad vamos a estar complicados para sustentar ese crecimiento. En la agenda está trabajar sobre la reforma laboral y tributaria que pueden ayudar a esa competitividad. Pero un 15-20% de pérdida de competitividad por tipo de cambio, no hay reforma laboral y tributaria que lo compense.

- ¿Cuánto te preocupa el clima, las inundaciones?

- Es preocupante porque eran eventos que antes ocurrían cada cinco o 10 años y hoy lo estamos viendo todos los años o año por medio. Hay algo de la cuestión del cambio climático que evidentemente está aconteciendo y hay que darle más importancia. De todos modos, hoy creo que respecto de cómo estábamos hace tres meses, donde había más de un millón de hectáreas bajo el agua, la situación mejoró un poco pero todavía hay zonas que siguen complicadas.

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