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Orgullo Espartano: fuerte respaldo mundial para una loable misión inclusiva

En 2009, Eduardo Oderigo, hombre de San Isidro Club, fundó un movimiento para darles, mediante su deporte, distintas herramientas a los reclusos con miras a su reinserción social; World Rugby premiará el emprendimiento, que se expande por otros países

Miércoles 18 de octubre de 2017
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El alma máter: Coco Oderigo, abogado, ex jugador y coach del SIC
El alma máter: Coco Oderigo, abogado, ex jugador y coach del SIC. Foto: LA NACION / Ricardo Pristupluk

Para algunos, cambiar el mundo es una utopía que murió con la adolescencia. Para Eduardo Oderigo , Coco, es un trabajo de todos los días. Concreto, palpable. Con su esfuerzo y el de cientos de voluntarios que colaboran con la Fundación Espartanos, ayuda a que la cárcel no se transforme en un círculo vicioso para los que caen en ella. Un nuevo hito en su vida se producirá el 26 de noviembre, cuando reciba el Award for Character en la gala anual de World Rugby, como reconocimiento a su emprendimiento social.

"Cuando sos chico soñás con cambiar el mundo. Arrancás dando un paso. Esto es unir puentes", cuenta con orgullo Oderigo para la nacion. Y añade: "No puedo llegar a todo el mundo, pero puedo hacer que se utilice una herramienta, el rugby, y transformarla en una función que ayude a devolver la esperanza a personas que pensaban que habían perdido todo. Esperemos que este reconocimiento ayude aun más a alertar a los dirigentes de que estas herramientas son necesarias para lograr un cambio. Hay que ver si el gobierno está a la altura en el tema seguridad, que no se trata sólo de tener más patrulleros, más cámaras o más agentes".

En 2009, Oderigo fundó Espartanos , un equipo de rugby constituido por reclusos de la Unidad 48 del Servicio Penitenciario de Buenos Aires, en José León Suárez, partido de San Martín. O mejor: un programa que les permite a los presidiarios encontrar una salida mediante el rugby. El éxito fue inmediato. La reincidencia de los jugadores de Espartanos ronda "el 4 y el 5%, cuando la media es de 60%". Por medio de la fundación, la idea se propagó a 34 penales de 11 provincias argentinas y ya plantó su semilla en Uruguay, ve avances en Chile y en Brasil, y ya puso un pie en Europa, en Milán.

Este reconocimiento de World Rugby le da a Oderigo y su Fundación Espartanos la posibilidad de seguir expandiendo sus fronteras. "Es un lindo mimo. Lo importante es que esto va a darle visibilidad a la Fundación Espartanos, pero necesariamente a las personas que están detenidas", explica. "Esa visibilidad va a repercutir en muchas más personas que quieran dar una mano. Si es por el rugby, que es una buena herramienta, o por otro canal, no importa. Hace falta más gente para llegar a más personas abatidas; que las traten como a personas por más que hayan hecho algo mal", agrega.

Se trata, también, de un nuevo hito en esta ecuménica misión que en menos de ocho años logró, primero, reunir a 40 presos en un mismo pabellón para jugar al rugby ("se potenciaban en lo bueno", dice Oderigo); luego, jugar partidos contra la Policía Metropolitana y contra jueces y fiscales ("eso fue derribar un muro"); en 2015, viajar al Vaticano para visitar al papa Francisco con 10 espartanos libres; recientemente, inaugurar la primera cancha de rugby de césped sintético en una cárcel en el mundo, atrayendo el interés de los propios reclusos por el rugby y de la comunidad por sumarse al proyecto. "El logro más grande es la cantidad de voluntarios. En la Unidad 48 somos unos 150", afirma Oderigo.

En uno de esos partidos participó Agustín Pichot, hoy vicepresidente de World Rugby. "Él va a decir que lo único que hizo fue postular a Espartanos, pero yo estoy seguro de que el premio viene por ahí, por lo cual le estoy enormemente agradecido. Está muy comprometido, le ha dado trabajo a algún espartano y quiero agradecérselo", señala el hombre de San Isidro Club.

"Las personas que están en la cárcel y cometen delitos están metidas en un submundo del que es muy difícil salir", cuenta Oderigo, que sin embargo, menciona la esperanza: "Pero cuando llega alguien que quiere hacerles un bien, transmitirles un deporte; alguien que les da confianza, que los mira a los ojos, que les dice que va a ir todos los martes y va todos los martes; que los hace pensar en otra cosa, en que no necesariamente tienen que terminar presos o muertos... Cuando sienten que alguien confió en ellos, lo hacen. salen de ese submundo. Por sus familias, pero también por nosotros, que fuimos a darles una mano cuando no tenían nada. Son muy agradecidos y siempre remarcan que no pueden defraudarnos a quienes intentamos ayudarlos".

"Nuestro trabajo empieza y termina en la cárcel. no queremos que salgan ni un día antes. Les damos herramientas para que el día de mañana no vuelvan a hacer el mal"
Coco Oderigo

Abogado penalista, ex jugador, coach y dirigente del SIC, Oderigo juntó sus pasiones en pos de este proyecto que empezó como un sueño y hoy es una ayuda para la comunidad. ¿Por qué el rugby sirve más que otras actividades para canalizar la frustración? "Cualquier persona que se acerca con lo que sea -guitarra, catequesis, yoga- puede lograr un buen resultado. Si lo hace de corazón y está al servicio de otro, el resultado debe ser el mismo. Lo que pasa con el rugby es que se logra más rápido. Es algo nuevo, no conocen las reglas. Entonces, les enseñás el respeto al referí, que si te caés tenés que levantarte. Además, vienen con mucha carga de violencia desde chicos y acá se la permitimos, pero dentro de las reglas. Pueden canalizar la violencia de manera lícita: meter un tackle y mandar al otro tres metros atrás. Aprenden a ponerse límites, a saber dónde utilizar la violencia. Adquieren paciencia, respeto, sentido de pertenencia, valores que no son sólo palabras. Cuando salen dicen yo soy espartano, no reniego de mi pasado. Ahora soy esto. Muchos consiguieron trabajo así. Pasan sus entrevistas laborales diciendo la verdad, lo que fueron y lo que son a raíz de haber jugado en Espartanos", detalla Oderigo.

Los World Rugby Awards 2017 se entregarán el 26 de noviembre en Mónaco. Allí se sabrá si Beauden Barrett retendrá el título al jugador del año, si Warren Gatland recibirá al fin su postergado reconocimiento como coach del año y un virtual desempate entre All Blacks y British & Irish Lions como mejor equipo. Entre ellos estará Coco Oderigo, consiguiendo otro éxito para Espartanos.

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