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Entre Gatúbelas, Batman y Mujeres Maravilla

La experiencia de ir a Rómics, la feria internacional del cómic de Roma, que atrae multitudes y se ha vuelto una cita obligadapara los apasionados del cosplay en Italia

Rómics, la feria internacional del cómic de Roma
Rómics, la feria internacional del cómic de Roma. Foto: Facebook Rómics
Jueves 19 de octubre de 2017 • 09:47
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LA NACION
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ROMA.- Esta vez me tocaba a mí. Mi marido ya se había sacrificado dos veces. Tenía que acompañar yo a los chicos y a otros compañeritos a Romics, feria internacional del cómic, evento que se ha vuelto en los últimos años un must para los apasionados de videojuegos, cómics y películas de todo tipo y es furor entre niños, adolescentes y –también descubrí-, adultos.

Como Rómics convoca a multitudes desde toda Italia se realiza dos veces al año, durante cuatro días, en la “Feria di Roma”, inmenso predio ferial de esta capital, cerca del aeropuerto de Fiumicino. “Vas a ver que después vas a poder escribir una nota”, me advirtió mi marido. “¡Pero por favor!”, le contesté, escéptica.

La cita para la expedición era el sábado a las 11, frente al colegio de los chicos. En el grupo estaba Stich (mi hijo de 12), Darth Vader ( mi hija de 10), una estudiante de Hogwarts de Harry Potter (una compañera), un demonio japonés en kimono y peluca (otra amiguita). “Yendo de cosplayer (por costume player) uno tiene un descuento y paga sólo 5 euros la entrada”, me explicaron, aludiendo a la moda lanzada en Japón por los apasionados de manga y videojuegos, que se disfrazan de sus personajes preferidos.

Rómics, la feria internacional del cómic de Roma
Rómics, la feria internacional del cómic de Roma. Foto: Facebook Romics

Ni bien llegamos al gigantesco estacionamiento del predio ferial, entendí que había llegado a un universo desconocido. Una familia compuesta de padre, madre e hijo, todos vestidos de Minion, terminaban de ajustarse un disfraz artesanal, frente a su coche. Una Gatúbela arreglaba sus detalles sacando del baúl accesorios de todo tipo, acompañada por un impecable y musculoso Batman. Una Blancanieves avanzaba hacia la entrada empujando en un cochecito a una beba de pocos meses, vestida igual.

Después de hacer fila para sacar la entrada más barata, una vez aprobado el “cosplay”, ya adentro de Rómics había de todo. Emoticones, caballeros del Medio Evo con espadas, exploradores, payasos maléficos, enfermeras sexy, monstruos del más allá, Mujeres Maravilla, Frozen, Blancanieves, Caperucitas rojas y personajes de películas que iban desde Piratas del Caribe, Blues Brothers y la Bella y la Bestia, hasta Jesús de Nazareth.

"Una familia compuesta de padre, madre e hijo, todos vestidos de Minion, terminaban de ajustarse un disfraz artesanal, frente a su coche"

La desubicada era yo, de jeans y camisa que, acostumbrada a vivir pendiente de la (triste) realidad actual, me preguntaba cómo, en tiempos de psicosis terrorista, entre esa marea humana de todas las edades, felizmente disfrazada, podía haber tánta gente vestida de Rambo o de militar, con ropa camulflada, borceguíes y armas (truchas por supuesto).

Los “cosplayers” –que se pasan meses armando artesanalmente sus disfraces-, aprovechan el evento para intercambiar información sobre cómo realizar el mejor disfraz, me enteré. Y participan de un concurso que le permite a la pareja ganadora viajar a Japón para participar de una competición mundial de Cosplay.

Imposible recorrer los nueve gigantescos pabellones, repletos de gente y de stands donde se vendían como pan caliente cómics, libros, gadgets, juguetes antiguos, disfraces, peluches, bijouterie y todo lo que uno pueda imaginarse relacionado con el mundo de las tiras, los videojuegos y la animación. Dentro del evento también había, por supuesto, masivos encuentros con youtubers, conferencias, paneles de dibujantes y recitales.

Rómics, la feria internacional del cómic de Roma
Rómics, la feria internacional del cómic de Roma. Foto: Facebook Romics

¿Qué hicieron los chicos? Se divirtieron como locos yendo de un stand a otro. Se compraron cómics de sus autores favoritos y, después de interminables colas, obtuvieron autógrafos, selfies e incluso mensajes de voz que sus ídolos grabaron para sus grupos de wathsapp...

Después de más de seis horas dando vueltas entre Batmans y Mujeres Maravilla (como los demás padres-mártires del grupo), terminé agotada. Pero descubrí un nuevo universo que, sí, daba para una nota. Y me quedé pensando: ¿de qué me disfrazo la próxima?

Rómics, la feria internacional del cómic de Roma
Rómics, la feria internacional del cómic de Roma. Foto: Facebook Romics
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