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La UE descartó una mediación y le dio un contundente apoyo a Rajoy

Durante la cumbre de jefes de gobierno y de Estado del bloque, Merkel y Macron respaldaron la posición española y pidieron soluciones en el marco de la Constitución

Viernes 20 de octubre de 2017
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LA NACION
Rajoy y Macron, ayer, durante la cumbre en Bruselas
Rajoy y Macron, ayer, durante la cumbre en Bruselas. Foto: LA NACION

PARÍS.- Cataluña no estaba en la agenda de la cumbre, pero ayer la Unión Europea (UE) reafirmó desde Bruselas su respaldo a Mariano Rajoy y a la integridad de España.

"Apoyamos la posición del gobierno español. También esperamos que se puedan hallar soluciones basadas en la Constitución de España", dijo la canciller Angela Merkel al llegar a la reunión de líderes del bloque.

Los 28 dirigentes europeos "enviaremos un mensaje de unidad a toda España", afirmó a su vez el presidente francés, Emmanuel Macron , que durante toda esta prueba de fuerza expresó abiertamente su apoyo al gobierno de Madrid.

La grave crisis provocada por el referéndum de autodeterminación del 1º de octubre en Cataluña , prohibido por la justicia y el gobierno españoles, no estaba presente entre los temas de la agenda de ayer, que debía debatir cuestiones relativas al Brexit . Sin embargo, todos pensaban en ella. Poniendo el acento en ángulos diferentes, todos coincidieron con Merkel y Macron.

"Nadie en la UE reconocería la independencia de Cataluña", subrayó a su vez el presidente del Parlamento Europeo, el italiano Antonio Tajani. Prácticamente todos los partidos democráticos de la Eurocámara se habían pronunciado en ese sentido durante una sesión de urgencia realizada hace una semana en Estrasburgo.

"No vamos a esconder que la situación en España es preocupante, pero mi posición, la de las instituciones y los Estados miembros son claras: no hay lugar para mediación o iniciativas o acción internacional", dijo a su vez el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al término de la reunión.

Desde el primer día de la crisis los europeos manifestaron en mayor o menor medida su apoyo al gobierno español y a la unidad de España.

La justificación de esa posición se encuentra inscripta en el tratado constitucional de la UE, que precisa que una región puede organizar un referéndum independentista únicamente con la autorización del gobierno central de un país, como sucedió en Escocia. Por otra parte, todos los países del bloque tienen en su seno uno o varios movimientos independentistas. La regla de oro es, entonces, evitar a cualquier precio alentar esas ambiciones.

Los mensajes de apoyo recibidos por Rajoy son importantes.

"Los catalanes no están oprimidos, todas las regiones han prosperado en España en estas últimas décadas. Un referéndum ilegal es cualquier cosa menos diálogo. Los derechos de los ciudadanos españoles deben ser respetados", dijo por ejemplo Joseph Daul, presidente del Partido Popular Europeo (PPE).

Esto no quiere decir, sin embargo, que todas las posiciones sean absolutamente idénticas. Los primeros ministros de Bélgica y Luxemburgo, Charles Michel y Xavier Bettel, respectivamente, prefirieron proferir veladas críticas al gobierno de Rajoy por su intransigencia e insistir en un llamado al diálogo entre Madrid y los independentistas.

A pesar de las protestas del gobierno español, Michel y Bettel volvieron a decir que "la violencia no es una respuesta". Una condena velada a la acción policial que marcó el referéndum del 1º de octubre.

El primer ministro belga desmintió que hubiera tensiones con Madrid, a pesar de que la prensa de Bruselas publicó varios mails enviados a la embajada de Bélgica en Madrid. Uno de ellos en particular, firmado por un consejero de Mariano Rajoy, critica las declaraciones de Michel sobre la crisis catalana.

España es "un país amigo". No hay "ningún incidente, ninguna crisis", dijo el primer ministro belga. Pero insistió: "No creo que se pueda hallar una solución útil para todos con una lógica de escalada política".

El primer ministro esloveno, Miro Cerar, reconoció por su parte tener "una posición emocional" en el actual debate, debido al proceso de independencia de su país, que dejó Yugoslavia en 1991. "Pero la situación actual de Cataluña es completamente diferente", agregó.

No obstante, para Cerar, "cuando se plantea la cuestión de la autodeterminación, debe ser resuelta de acuerdo con el orden constitucional, mediante el sistema constitucional español. Y, sobre todo, en forma pacífica, no violenta, a través del diálogo", concluyó.

El jefe del gobierno español llegó y se fue de Bruselas sin hacer declaraciones. Por la tarde, se reunió con Macron y Merkel, hasta ahora sus principales apoyos europeos.

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