Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Preocupación por el futuro económico de la región separatista

Además de la fuga de empresas, la población teme por su futuro

Viernes 20 de octubre de 2017
0
Carles Puigdemont
Carles Puigdemont. Foto: DPA

MADRID (LA NACION).- Van de la mano. En la medida en que se agudiza el discurso de la crisis, el de los efectos económicos se potencia al extremo de asociar el impacto de la independencia catalana al de "un suicidio económico", un daño comparable al de "un tsunami y terremoto juntos".

Tal el lenguaje que usó el ministro de Economía, Luis de Guindos, para describir el "aperitivo" que ya experimenta la región por la intención independentista de "arrancarla de cuajo" del resto de España.

Los datos hablan de una fuga de empresas y de capitales que no se detiene, y de creciente incertidumbre entre los ciudadanos catalanes que no saben cómo será su futuro fiscal. También, por primera vez, empieza a verse la paralización de proyectos de inversión, sobre todo, en el rubro inmobiliario.

Cataluña representa el 19,2% de la economía española y es considerada la región "más integrada" al resto del territorio. "Si la apartan del resto, eso será un golpe durísimo para su sistema productivo", vaticinó de Guindos.

Las dudas de los ciudadanos de a pie ya son inocultables. "Soy autónomo. ¿Dónde haré mis aportes el mes que viene? A la Hacienda española o adonde me diga el presidente Carles Puigdemont", es la pregunta que reciben a diario asesores fiscales.

Lo mismo que preguntan empresas en materia fiscal e impositiva, lo hacen trabajadores catalanes con los aportes para su futuro previsional. No parecen confiar en un sistema montado por la Generalitat.

Los datos del registro mercantil hablan de más de 900 empresas que trasladaron su sede social fuera del territorio catalán desde el referéndum independentista.

"La inversión extranjera se está empezando a paralizar", fue el dato saliente del Meeting Point Barcelona, el encuentro de referencia del sector inmobiliario, uno de los que más aporta a la economía regional.

En voz baja, otros dicen que la desgracia de unos a veces es la suerte de otros. "Si alguien está aplaudiendo hoy es Valencia", dijo Gonzalo Bernardos, economista.

Esa ciudad, así como la región de la que es capital, se está perfilando como la gran beneficiada por la llegada de empresas que huyen de Cataluña.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas