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Revancha a los 65: viajar por el país y el mundo después de la jubilación

Cada vez más personas mayores, solas o en grupo, se animan a recorrer nuevos destinos; para los especialistas, es un modo de encontrar una motivación durante el retiro

Domingo 22 de octubre de 2017
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LA NACION
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Susana Colavecchia ya está preparando su viaje a Sudáfrica
Susana Colavecchia ya está preparando su viaje a Sudáfrica. Foto: Juan Pablo Soler

"La India me pareció un lugar mágico. Me encantaría volver. Pero recién en 2023 voy a poder regresar, porque ya tengo viajes planeados para los próximos seis años", dice Susana Colavecchia, docente de literatura, retirada. Hace cuatro, cuando le llegó la noticia de que se tenía que jubilar, creyó que empezaba una etapa gris y de cierta pasividad. Sin embargo, fue todo lo contrario. Ese mismo año, organizó, junto a su hermana y sus nietos, un viaje a Orlando para visitar los parques de Disney. También fueron a la playa en Miami y se embarcaron en un crucero. Entonces descubrió que viajar era lo suyo. Que tenía suficiente energía para recorrer el mundo. Y que podría hacerlo.

Hasta entonces, había pasado sus vacaciones siempre en Miramar. Había ido una vez a Europa y otra a los Estados Unidos porque a su marido no le gustaba viajar. "Conocí el mundo después de los 60 años", resume.

Ella forma parte de una tendencia que está revolucionando el turismo a nivel mundial: las personas que llegan a la edad jubilatoria con salud y recursos y dedican cada minuto y cada peso disponible a viajar por los lugares más lejanos del planeta. "Desde entonces no paré. Me sumé a un grupo de amigos que ya estaban jubilados y fuimos a China y a Tailandia. Hicimos un crucero de 20 días por el Báltico. Fui a Alemania, a Rusia, a Suecia y a Noruega. También recorrí los Estados Unidos, Canadá, la India y Estambul", indica. Ahora está contando los días para irse a Sudáfrica.

Las estadísticas nacionales, tanto los censos de población como la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH), indican que en el país viven cada vez más personas que superan los 65 años. La población que pasó la edad jubilatoria hoy representa el 15% de la total: seis millones de personas.

"Los sistemas previsionales fueron pensados para cuando nos moríamos entre los 60 y los 70 años. Hoy, felizmente, eso ocurre entre los 80 y los 90. Es decir que nos quedó esta brecha entre la edad del retiro y el fin de la vida. Se llega con mucha más vitalidad a esa edad. Nos quedó una enorme vida posjubilatoria de 30 años", explica Enrique Amadasi, doctor en Sociología y coordinador del Barómetro de las Personas Mayores, del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Hace un año, Aerolíneas Argentinas lanzó un programa de descuentos para pasajeros jubilados: tickets un 30% más baratos. "Abueladas", la campaña que se lanzó junto al Ministerio de Turismo de la Nación y la Anses, invitaba a los mayores de 65 años a recorrer esos destinos que siempre quisieron conocer o a los que querían volver y venían postergando. Desde entonces, 73.410 pasajeros mayores aprovecharon para recorrer el país. Buenos Aires, Bariloche y Salta fueron los destinos más elegidos.

Proyectos

"Cuando se llega a los 65 años y uno se ve obligado a jubilarse, reina una sensación de que a uno le faltó tiempo para hacer cosas", dice Amadasi. "Los que pueden y tienen energías, eligen salir a recorrer el mundo en viajes. La verdad es que tener el proyecto de recorrer el mundo los mantiene motivados. Por lo general, esas ganas de viajar comienzan a declinar cerca de los 75 años", dice Amadasi.

El 25% de los adultos mayores pertenece a la clase media alta, según los datos del Barómetro. Pero no son los únicos que viajan. Existen distintos programas de turismo low cost que hacen que recorrer el país e incluso el mundo resulte accesible. Hay agencias que ofrecen viajes dentro del país a tarifas especiales para personas mayores. Por ejemplo, se puede ir a Cataratas, por 5000 pesos, en ómnibus, con los hoteles y media pensión. Un viaje a Bariloche, por tierra, puede costar unos 5500 pesos y un recorrido por Salta y Jujuy, unos 7500 pesos. También ofrecen viajes al exterior, como Chile, por tierra y con hoteles, 7500 pesos. Y dos semanas en Cuba, con aéreos y hoteles se pagan unos 20.000 pesos.

Otras agencias, que ofrecen viajes más exclusivos y con pasajes y alojamiento en hoteles de cuatro y cinco estrellas, más todas las comidas, tienen paquetes a Italia y España que cuestan unos 5500 euros. Un viaje a Japón, por 6000 euros. A los Estados Unidos, 4200 dólares. Y a Chile, unos 1000 dólares.

Francisco Sotelo y Liliana tienen 67 y 64 años, respectivamente. Cuando sus hijos armaron su propia familia, tuvieron que repensar toda su vida. No sólo cambiaba su agenda diaria por la jubilación como docentes de Geografía y Literatura. "Cuando llega ese momento, primero uno sufre el síndrome del nido vacío. Por suerte, tardamos poco en darnos cuenta de que empezaba una gran etapa. Ahora sí, nos dijimos y empezamos a viajar", cuenta Sotelo, sin ningún dejo de melancolía.

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