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Fórmula 1: Lewis Hamilton sueña con el título, pero ve improbable que lo logre hoy

El inglés partirá adelante este domingo en Austin, donde podría consagrarse campeón; Vettel (2º) trabajó ayer para evitarlo

Domingo 22 de octubre de 2017
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LA NACION
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Hamilton festejó otra pole, de cara al público
Hamilton festejó otra pole, de cara al público. Foto: AP

Lewis Hamilton nació en Inglaterra, pero Estados Unidos es su casa. Reside en su rancho de Colorado buena parte del año, cuando acaba la temporada de Fórmula 1, y en el Circuito de las Américas, en Austin (Texas) no puede irle mejor: ganó allí cuatro de los cinco grandes premios estadounidenses que disputó. En 2015 el triunfo en EE.UU. le dio su tercer campeonato del mundo, y podría conseguir hoy, allí mismo, el cuarto.

Esa ilusión posee altas y bajas. Tiene todo para ganar: un coche que produce delicia manejar, que es capaz de doblar de derecha a izquierda y luego a derecha a más de 200 km

h sin perder fluidez ni milésimas, y que le dio ayer la 72ª pole de su carrera, cuatro más que la marca que hasta hace poco poseía Michael Schumacher.

Pero a su lado parte Sebastian Vettel con su Ferrari. El alemán precisa terminar entre los cinco primeros para que Hamilton deba postergar su festejo hasta, por lo menos, el GP de México, el domingo próximo. Largando segundo, no sería extraño. Pero su coche no siempre ofrece garantías: construirlo cuesta más de un millón de dólares, pero en la última carrera, en Japón, lo traicionó una bujía que vale 70 dólares.

La confiabilidad de la SF70H ha sido tan floja en los recientes grandes premios que el director general de la casa italiana, Sergio Marchionne, trajo desde Fiat a la ingeniera española María Mendoza, que estaba a cargo del control de calidad de los proveedores externos de la firma de Turín, para paliar el drama, que ya dejó a Vettel 59 puntos por detrás de Hamilton (306 a 247) cuando quedan 100 en juego.

Sin embargo, Ferrari tiene con qué reaccionar: todo indica que ayer reservó la potencia máxima del motor para la última vuelta de la clasificación, y la diferencia del alemán con Hamilton, nunca inferior al medio segundo durante todas las tandas, se redujo a sólo 239 milésimas en el instante clave.

Ambos parten en primera fila a las 16 (hora argentina) para correr a lo largo de 56 vueltas: la Ferrari siempre caminó más en carrera que durante la clasificación. Además, si la temperatura ambiente es elevada, entonces crecen más las chances de Vettel, porque la máquina roja no castiga tanto los neumáticos como el coche plateado cuando el calor aprieta. Por eso Hamilton consideró "altamente improbable" que pueda irse hoy a su rancho de Colorado con el cuarto título asegurado.

Será una lucha entre campeones mundiales observada de cerca por otros tantos consagrados: Niki Lauda (desde el box de Mercedes), Alain Prost (consultor en Renault), Emerson Fittipaldi -que vive en Miami y no se pierde nunca el GP en Austin- o Jenson Button, que aunque en su reciente autobiografía calificó a Hamilton como "un poco raro" e "impredecible", dijo anteayer creer que su ex compañero de equipo en McLaren "puede alcanzar la marca de siete títulos de Schumacher, si sigue corriendo y Mercedes permanece competitivo". Si vence hoy, Hamilton sumará 62 triunfos, a 29 del récord de Schumacher. Promesa de tensión a alto nivel.

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