Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La presión chavista tras las elecciones regionales fractura a la oposición

Cuatro gobernadores electos aceptaron someterse y jurar ante la Constituyente, pese a que habían prometido no hacerlo; Maduro había amenazado con inhabilitarlos; la MUD se resquebreja

Martes 24 de octubre de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0
Maduro y su esposa, Cilia Flores, saludan a sus partidarios del estado de Lara durante un acto partidario
Maduro y su esposa, Cilia Flores, saludan a sus partidarios del estado de Lara durante un acto partidario. Foto: DPA

CARACAS.- La presión aplicada por el chavismo contra los cinco gobernadores de la oposición que fueron elegidos en los últimos comicios consiguió su primer objetivo: fracturar a la ya quebradiza Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Cuatro gobernadores electos decidieron ayer subordinarse a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), pese a los numerosos llamamientos en contra, y sólo uno, Juan Pueblo Guanipa, se negó "por coherencia y por dignidad".

"Por amor al Zulia y Venezuela. No voy a someterme a la juramentación ante la ANC", dijo ayer.

Laidy Gómez (Táchira), Ramón Guevara (Mérida), Antonio Barreto Sira (Anzoátegui) y Alfredo Díaz (Nueva Esparta), todos de la socialdemócrata Acción Democrática (AD), claudicaron ante las amenazas presidenciales. Nicolás Maduro había advertido que quien no se subordinara ante el órgano de corte cubano, elegido tras el "mayor fraude electoral de la historia de América" según la OEA, sería destituido e inhabilitado cuando ni siquiera habían tomado posesión de sus cargos.

La foto que recoge el momento de la juramentación ante Delcy Rodríguez, presidenta de la ANC, y con Simón Bolívar "mirando" desde la pared, retrotrae a otros tiempos, casi medievales, cuando los acusados de brujería debían jurar ante la Santa Inquisición antes de ser quemados en la hoguera pública. La hoguera de ayer fueron las redes sociales, que volvieron a hervir en contra de los gobernadores. Todos ellos, durante la campaña electoral, prometieron que no lo harían, incluso su jefe de filas en AD, Henry Ramos Allup, atacó una y otra vez a la "Prostituyente cubana".

Sus palabras se las llevó el huracán bolivariano. "Cuando el pueblo te implora que no lo abandones, la humillación de un líder es un medio para lograr libertad. Táchira, sólo muerta te abandonó", se justificó Gómez antes de acudir a la Casa Amarilla, donde tuvo lugar su jura. En los ocho días transcurridos desde su elección, a la gobernadora ya le quitaron la policía regional, igual que a todos sus pares. Además, el estado fronterizo con Colombia también perdió cinco de sus empresas con más presupuesto, que pasaron a manos del Estado central. "Que nadie se confunda, hemos dado todo por Anzoátegui y por nuestro pueblo. Por eso haremos el mayor de los sacrificios, para poder solventar esta crisis", añadió Barreto.

El chavismo luchó desde julio para conseguir algún apoyo internacional, sin éxito, para su Parlamento paralelo. Está por ver cómo reaccionarán el continente y Europa ante el jaque dado por Maduro, aunque la propia fiscal general en el exilio, Luisa Ortega, había advertido que esta juramentación no sólo restaría poder al Parlamento, sino que también amenazaría el apoyo que actualmente concentra en su favor la oposición venezolana.

El chavismo se siente el gran triunfador de la nueva crisis opositora, lo que no reduce, ni mucho menos, su presión. "Lamentándolo mucho no se juramentó el gobernador electo de Zulia. Las leyes de la república están para cumplirse y respetarse, este hecho tendrá sus consecuencias", advirtió la ex canciller Delcy Rodríguez.

La Constitución bolivariana de 1999 dice que los nuevos gobernadores deben jurar ante sus consejos legislativos, entes donde la revolución mantiene su vieja mayoría porque el chavismo se negó a convocar elecciones, pese a que su mandato acabó en diciembre. La espada de Damocles que pesa sobre Guanipa, dirigente de la centrista Primera Justicia, no lo amedrentó. "No nos vamos a arrodillar y el pueblo de Zulia no se va a arrodillar", declaró en la Asamblea. Su determinación fue aplaudida por los principales dirigentes de la MUD, como Henrique Capriles. También contó con el apoyo de Voluntad Popular, partido del preso político Leopoldo López. "Los gobernadores que juraron se apartaron", reaccionó Freddy Guevara, vicepresidente del Parlamento y mano derecha de López.

"Es malo juramentarse y es malo no juramentarse. Pero juramentarse unos y otros no es aún peor", determinó Luis Vicente León, presidente de Datanálisis. "El mayor éxito del gobierno sería la fractura total de la oposición. No necesita mucho más", añadió.

La decisión de ayer hace añicos a la ya maltrecha MUD. Son al menos cuatro grupos y sin ningún pegamento entre ellos. Los primeros en alejarse fueron los que se abstuvieron de participar en las elecciones regionales, con la ex diputada María Corina Machado y los exiliados en su seno. Caminos divergentes parecen seguir ex chavistas liderados por Henri Falcón, que pese a perder la gobernación de Lara no oculta sus apetencias presidenciales. Ambos líderes se preparan para recorrer el país.

Desde ayer ya se habla de los juramentistas, cuyo cabecilla, Ramos Allup, también sueña con la candidatura presidencial. Frente a ellos, Primero Justicia y Voluntad Popular, en espera de cómo se posicionarán el resto de los partidos.

"Si la MUD no se separa de abstencionistas y juramentistas, se acabó la MUD", sentenció el politólogo Fernando Mires.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas