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Apps, arte y moda: las historias de cinco emprendedoras que apostaron por su propio negocio

El desafío de dejar el confort de la vida corporativa para crear su proyecto, de pasar de un "me gusta" a tres cuadras de cola en un local o de apostar por la tecnología como servicio

Miércoles 25 de octubre de 2017
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PARA LA NACION
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Belén Barragué. Foto: Fabián Malavolta
Cecilia Membrado. Foto: Fabián Malavolta
Mijal Yelin. Foto: Fabián Malavolta
Lucrecia Cornejo. Foto: Fabián Malavolta
Cecilia Membrado. Foto: Fabián Malavolta

El ecosistema emprendedor también enfrenta una cuestión de números cuando de diversidad de género se trata. Según el Índice de Emprendedorismo Femenino del Instituto Global de Emprendedorismo y Desarrollo, la Argentina se encuentra en el puesto número 55 entre 77 países en un ranking que mide qué tan fácil es que ellas tengan un proyecto propio. En ese marco, cinco emprendedoras locales contaron qué fue lo desafiante y lo gratificante de armar sus propios proyectos. Se trató de Lucrecia Cornejo (Diderot.Art), Belén Barragué (Sofía de Grecia), Mijal Yelin (ReservaTurno), Cecilia Membrado (Renová Tu Vestidor) y Cecilia Retegui (Zolvers), quienes participaron en un panel moderado por José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION.

Para comenzar con su proyecto, Barragué apostó a Facebook, pero nunca imaginó que un par de "me gusta" la llevarían al éxito también en locales físicos (hoy tienen cinco sedes en Buenos Aires y una en Santiago de Chile). En 2008 la emprendedora y su mejor amiga fueron a comprar ropa a Plaza Serrano y luego la vendieron en ferias privadas publicitadas por la red social.

En diciembre de 2011 llegó el primer local en Recoleta. Cinco minutos antes de abrir las puertas, contó Barragué, ya había "tres cuadras de cola". ¿La clave del éxito? "Un diseño de zapatos que gustó muchísimo y, al mismo tiempo, la viralización del contenido en las redes, que permiten transmitir mucho más rápido que el boca en boca", expresó.

Los zapatos que llevaron su marca a la fama hoy se pueden personalizar en su tienda online. "Decidimos hacer una fábrica de zapatos que tardó seis meses en construirse. El reconocimiento que tuvo es increíble: las clientas se divierten y ven el valor agregado en nuestras tiendas online", resumió.

Membrado es otra emprendedora en el mundo de la moda, pero que además mezcla ese sector con la economía colaborativa. Renová Tu Vestidor es un marketplace social donde las mujeres pueden vender la ropa que no usan más. "Solamente usamos un 20% de lo que tenemos en el placard", afirmó, sobre el dato que dio inicio a su proyecto, que hoy tiene más de 350.000 usuarias en la Argentina, Chile y Colombia.

¿Su diferencial? "Creo que resaltamos porque somos una comunidad de amigas en la que cada usuaria puede ver qué marcas usa la otra y qué prendas tiene. Eso se puede realizar hasta en vestidores de famosas que se pueden visitar dentro de la página", indicó. Añadió que recibe en su sitio web más de 3000 productos por día que más adelante se curan para una mejor experiencia de las compradoras. También admitió que muchas veces su género y el hecho de que haya pocas mujeres emprendedoras jugó a su favor. "Es positivo cuando una hace las cosas bien. Muchas veces me pasó estar en concursos donde llegamos a finalistas y yo era la única mujer. Si te plantás bien, puede sumarte", destacó.

Otra emprendedora que apostó por la curaduría, pero en el sentido más estricto de la palabra, fue Cornejo. Después de más de una década de carrera en el sector financiero, decidió dar el salto e iniciar Diderot.Art, un e-commerce de arte contemporáneo con obras seleccionadas por una curadora. "Tiene que ver con innovar en una industria, con acercar el arte a una nueva audiencia y brindar una experiencia nueva en la compra. Además, es la posibilidad de darles visibilidad a muchos artistas", dijo.

Sobre el paso de la vida corporativa a la emprendedora, Cornejo afirmó que "dinamitó" su zona de confort y que no fue fácil, aunque la idea de unir sus tres pasiones -el arte, el marketing y la tecnología- la ayudó a continuar. El apoyo de su familia y de su equipo fue crucial.

Destacó la figura central de su socia, Angie Braun: "Siempre habíamos hablado de hacer algo juntas porque es una amiga mía de toda la vida. Cuando buscaba una persona para este proyecto, vi que ella era la indicada. Nos embarcamos en una aventura: fueron nueve meses de desarrollo y capacitación en marketing digital", apuntó.

Yelin también resaltó la importancia de su socio y primo segundo. El vínculo familiar la obligó a cuidar más la sociedad y ayudó en la complementariedad de los perfiles. Sin embargo, no todo fue color de rosas: "Al principio los dos queríamos estar en todo. Tuvimos que aprender a confiar uno en el otro y el coaching nos ayudó a organizarnos, a delegar tareas. Tenemos formas de actuar muy diferentes y eso ayuda mucho a nuestro trabajo", dijo.

Así, fundaron ReservaTurno, una aplicación que conecta peluquerías, barberías y salones de belleza con los consumidores para facilitar el proceso de reserva. "Lideramos el mercado argentino y la idea es lograrlo también en México. En 2018 planeamos tener presencia también en Colombia y Brasil", aseguró, sobre el futuro de la compañía. Este año, Facebook reconoció al proyecto como la app más innovadora de América latina, y los socios lo sintieron como "un sello de calidad".

Finalmente, Retegui explicó cómo su proyecto eficientiza el mercado de las empleadas domésticas y cuidadores de adultos mayores, pero además impulsa la inclusión financiera de las mujeres que trabajan en el sector. La ingeniera en sistemas creó Zolvers, una plataforma de contratación de servicios para el hogar que está presente en la Argentina, Colombia, Chile y México.

El 28% de los salarios de las mujeres en el continente viene del trabajo en servicios domésticos, explicó Retegui, y añadió que ese mercado crece a un ritmo de un 4% anual y hoy emplea a 20 millones de personas. La eficiencia que aporta Zolvers, explicó, es la geolocalización -evita que una mujer de zona oeste deba cruzarse toda la ciudad de Buenos Aires para llegar al trabajo- y, además, la transparencia de precios, ya que antes no había un valor de mercado para el sector.

Más adelante, Retegui se dio cuenta de que con su negocio también podía generar impacto social: "Estos millones de mujeres de la base de la pirámide necesitan condiciones laborales como las que todas tenemos. El 95% no tuvo nunca en su vida una cuenta bancaria. Hace un año y medio decidimos trabajar fuerte en inclusión y educación financiera", resaltó. Concluyó que lo más gratificante de su proyecto, en definitiva, es ver "cómo a muchas mujeres les cambia la vida" con Zolvers.

Casos que inspiran

Lucrecia Cornejo: "El paso de la vida corporativa a la emprendedora dinamitó mi zona de confort"

Belén Barragué: "La viralización en las redes permite transmitir más rápido que el boca en boca"

Mijal Yelin: "Tuvimos que aprender a confiar uno en el otro"

Cecilia Membrado: "Si te plantás bien, ser la única mujer puede sumarte"

Cecilia Retegui: "Lo más gratificante es ver cómo les cambia la vida a muchas mujeres"

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