Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

"La naturaleza cuenta con casi todo lo necesario para producir belleza"

Abena Antwi nació en Ghana, es experta en cosmética con ingredientes orgánicos y tiene mucho para decir acerca de cómo incorporar esta tendencia que propicia un mejor vínculo con el ambiente y nuestra propia naturaleza

Sábado 28 de octubre de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0
Abena Antwi
Abena Antwi. Foto: LA NACION / Patricio Pidal / AFV

Abena Antwi pone la ciencia al servicio de la naturaleza. Esta ghanesa de 39 años dedica su profesión de química a descubrir ingredientes naturales que produzcan belleza. Hija de padres enfermeros, siempre tuvo el objetivo de desarrollarse en la industria farmacéutica, pero una pasantía en L'Oréal le cambió la vida: se enamoró a primera vista de la cosmética, donde encontró arte y creatividad. Más tarde, fue convocada por Burt´s Bees, compañía especializada en productos de belleza con ingredientes naturales, y las piezas invisibles de su vida encastraron a la perfección: nació en una cultura donde el cuidado de la piel y los maquillajes surgían de la tierra y de las plantas.

"Abena Antwi: licenciada en Química, actualmente lidera el área de Innovación científica de Burt's Bees, compañía que desarrolla productos cosméticos con componentes naturales"

-¿Cómo se puede aprovechar al máximo el potencial de la belleza natural?

-Acompañando el progreso mensual, nuestros ciclos de 28 días, de la manera más saludable. La mujer no debe aferrarse a los términos de belleza que dicta la moda, sino ser tan bella como puede ser ella misma.

-¿En qué se traduce esta idea?

-En reemplazar el producto antiage, por uno que hidrate de tal manera que las arrugas se posterguen, porque las arrugas no son más que resequedad por pérdida de agua. Asimismo, aconsejo desechar los exfoliantes fuertes que apuran el proceso regenerativo, provocando inflamación y lastimando a la piel.

-Solo con los ingredientes naturales, ¿alcanza?

-La naturaleza posee ingredientes casi suficientes para cuidar la piel. Se puede producir belleza perfectamente con ingredientes naturales, incorporando a la ciencia para testearlos y asegurar sus beneficios. Nací en Ghana, en una familia pobre. Mi abuela llegó a los 105 años casi sin arrugas y fue gracias a dos aliados fundamentales: el aceite de coco y la manteca de karité, ingredientes que hoy utilizo en las formulaciones por sus altos beneficios.

"Para postergar la aparición de las arrugas lo mejor es reemplazar el antiage por hidratante. "

-¿Cuál es el ingrediente más novedoso, recientemente descubierto?

-Lo último en tendencia -que aún está en fase de estudio- son los probióticos para la aplicación tópica. Ya hay muchos estudios de cómo pueden beneficiar también a la piel, por ejemplo, contra el acné.

-¿En qué se inspiran para los nuevos lanzamientos?

-Muchas veces surgen de la industria alimenticia. Suponemos que si lo que se come es saludable para el cuerpo, podría serlo también aplicado a la piel.

-¿Qué debe tener un producto cosmético para ser saludable?

-El producto debe lograr que la piel luzca cada vez más sana a largo plazo, y en este sentido la protección solar es prioridad, no sólo por los rayos solares, sino también porque se ha comprobado que la luz que proyectan los teléfonos, las computadoras y tablets, daña. Todos los productos de belleza tienen que tener filtro SPS. Si es invierno y no hay mucho sol, se puede usar 15; pero en verano y con sol, conviene usar protector 30.

-¿Es posible hacer desaparecer arrugas?

-Hay que descreer de los productos que prometen borrar las arrugas en pocos días y elegir una fórmula en la que predomine el agua y la glicerina, con alguna combinación de aceites naturales. Las arrugas son como si agarráramos una uva y la dejáramos secarse. Hay que darles agua. Esa es la ayuda más realista para minimizar su apariencia.

"Si los componentes que aparecen en la etiqueta de un producto no se pueden pronunciar, posiblemente son sintéticos. Por otra parte, si lo que uno come es sano para el cuerpo, se supone que puede serlo también para la piel"

-¿Qué hay que tener en cuenta al leer la etiqueta de un producto para elegir realmente naturales?

-Si se pueden pronunciar los componentes, muy posiblemente sean naturales. En cambio, cuando son nombres imposibles de decir, el cosmético es -mayormente- de índole artificial. También, hay que chequear el orden en que aparecen los componentes en la etiqueta porque -por regla- vienen enlistados de mayor a menor, en referencia a la proporción que tiene el producto. Si el primero, segundo y tercer ingredientes son palabras legibles, quiere decir que lo natural es preponderante.

El ciclo biológico como guía

Hay una nueva cosmética que observa a la belleza desde una lente más natural, que busca acompañar a la mujer en su maduración, en lugar de querer disimular el paso del tiempo, y que asocia íntimamente a la belleza con la salud. El ciclo natural de la piel es uno de los criterios que apuntala a la cosmética natural, que considera que acelerar ese proceso con peelings o exfoliaciones bruscas, que inflaman la piel, no resulta lo más favorable para la salud. En cambio, acompañarla en sus propios procesos regenerativos, sí.

La piel tiene ciclos de 28 días, al igual que el período menstrual. Al cabo de cuatro semanas -aproximadamente- las células que forman la capa más superficial de la epidermis, llegan al final de su vida. Este proceso, conocido como "turn over de la capa basal" consiste en la descamación de la piel, dando lugar a que afloren nuevas células. Si bien es difícil descubrir exactamente cuándo sucede el ciclo de renovación celular en cada mujer, se sabe que "a medida que envejecemos, suele ralentizarse", señala la Dra. María Rolandi Ortiz, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), cirujana y especialista dermo cosmiatra. Es por eso que, con el paso de los años, la piel se vuelve menos capaz de sostenerse y de defenderse a sí misma.

"A partir de los 30, el ciclo empieza a extenderse, a la vez que los factores estresantes externos e internos causan un mayor impacto en la piel, y los signos de envejecimiento prematuro comienzan a aparecer. Hay una leve pérdida de luminosidad, y pequeñas líneas de expresión salen a la superficie", indica la experta. Más tarde, a los 40, el proceso de renovación celular se ralentiza aún más. La piel empieza a acumular daño en la elastina, el colágeno, la fibrilina y la fibronectina, por lo que se mantiene menos firme y con arrugas más profundas, explica Rolandi Ortiz.

"Las células superficiales de la piel tienen una vida de 28 días, al igual que el ciclo menstrual de la mujer "

Luego, en la menopausia, el descenso en los niveles hormonales trae aparejada una fragilidad en la piel, que se volverá más fina y con menor contenido de colágeno, más propensa a la aparición de manchas oscuras, al debilitarse el mecanismo de defensa frente a los rayos UV.

Además, "las glándulas sebáceas no funcionan tan bien y la barrera de hidratación pierde su fuerza por lo que se deshidrata con más facilidad y está más sensible", expone. Suena desesperanzador, pero la duración del viaje de una célula de la piel, desde la lámina basal hasta la superficie córnea, también depende de otros factores, en los que una tiene injerencia: "cuidarnos de la exposición a los rayos UV, dormir las horas que el cuerpo necesita, y alimentarnos sanamente, pueden postergar el envejecimiento de la piel", advierte la doctora.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas