Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Con golpes directos a Trump, la grieta republicana es cada vez más escandalosa

Dos influyentes legisladores se distanciaron del presidente y confirmaron que no se presentarán a la reelección el año que viene; confían en que otros colegas disconformes también levanten la voz

Jueves 26 de octubre de 2017
0
Trump, ayer, en declaraciones a la prensa al salir de la Casa Blanca
Trump, ayer, en declaraciones a la prensa al salir de la Casa Blanca. Foto: Reuters

WASHINGTON.- Donald Trump definió ayer su inusual visita de anteayer al Capitolio para tender puentes con el Partido Republicano como un love fest, un festival del amor. Una definición por lo menos sorpresiva después de que dos senadores de su partido estallaron: uno de ellos lo acusó de "degradar" a la nación, y el otro, de ser "peligroso para la democracia".

Fue una peligrosa señal de que su apoyo político está comprometido en momentos en que necesita al Congreso para aprobar la reforma fiscal, y apenas las últimas demostraciones de una ola de ira de figuras del establishment republicano que escaló en los últimos días e incluyó incluso al ex presidente George W. Bush.

El espectacular episodio de anteayer recordó las profundas fracturas ideológicas que atraviesan el Partido Republicano y provocaron escalofríos en los estrategas electorales al aproximarse las elecciones de mitad de mandato, previstas para noviembre de 2018.

El influyente senador Jeff Flake sorprendió anteayer con el anuncio de que no buscará la reelección en los comicios de medio término del año que viene en disidencia con la ideología y las prácticas políticas de Trump, que a su juicio, y el de otros correligionarios, son contrarias al auténtico espíritu republicano. Flake dijo que ya no quiere ser "cómplice" de este gobierno.

Y otro destacado senador, Bob Corker, que días atrás había definido a la Casa Blanca como una "guardería para adultos", multiplicó sus apariciones en los medios para disparar contra el magnate, acaso la punta de un iceberg contestatario que podría mostrarse más abiertamente en los próximos meses.

Trump, que no dejó pasar la ocasión de teclear sus incendiarios mensajes de Twitter, dijo que uno de sus críticos del Senado era un "peso pluma" que no podría trabajar "ni en una perrera" y que el otro se jactaba de cuestionarlo cuando tenía un nivel de popularidad insignificante en su propio distrito.

En un discurso ante sus colegas del Senado, Flake, de Arizona, acusó a Trump de ejercer un comportamiento "imprudente, escandaloso e indigno". Y dijo que su "instinto de buscar chivos expiatorios y de desprecio amenaza con convertirnos en un pueblo temeroso y retrógrado". "Debemos dejar de pretender que la degradación de la política y la conducta de algunos en nuestro Poder Ejecutivo son normales. No son normales (?) Cuando ese comportamiento emana de la cúspide de nuestro gobierno, es otra cosa. Es peligroso para la democracia", señaló Flake.

Conservador pragmático a favor de la inmigración y apegado al liberalismo económico, Flake lanzó un discurso contrario al ánimo de consenso que buscó Trump en el Capitolio. Ayer reforzó su disidencia en declaraciones a la CNN. "En privado, varios han expresado su preocupación sobre la dirección de nuestra política y el comportamiento del presidente. Creo que habrá más personas que hablarán en los próximos meses", vaticinó.

Corker, influyente legislador de Tennessee y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dijo en el mismo sentido en entrevistas a medios locales que el magnate neoyorquino "será recordado por la degradación de nuestra nación, y eso es lamentable".

Si bien Corker había anticipado que no se presentaría a la reelección, hasta esta semana Flake insistía en que no pensaba retirarse de la política. Ya recaudaba fondos a buen paso y había descripto su campaña de reelección como una prueba del conservadurismo en contra del "trumpismo".

Desde su teléfono celular, el presidente tenía respuestas para los dos. "Bob Corker, quien ayudó al presidente Obama a darnos el mal acuerdo [nuclear] con Irán y no podría ser electo ni perrero en Tennessee, ahora está luchando contra los recortes de impuestos", tuiteó. Y a su colega rebelde: "Jeff Flake, con una aprobación del 18% en Arizona, dijo que «muchos de mis colegas han hablado». De verdad, ¡simplemente me dieron una ovación de pie!".

La explosión de Flake y Corker hizo evidentes las tensiones dentro y fuera del Capitolio. Otro ícono republicano en el Senado, John McCain, ex candidato presidencial, elogió a Flake por su "honor, brillantez y patriotismo". Y si bien no lo llamó por su nombre, el ex presidente George W. Bush dijo la semana pasada que "el fanatismo parece envalentonado" en la era Trump.

Si bien controlan la Casa Blanca, la Cámara de Representantes y el Senado, los republicanos no han logrado ninguna de sus principales prioridades, como la reforma fiscal, la de salud o la de inmigración.ß

Agencias AFP, AP, ANSA y Reuters

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas