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Soraya Sáenz de Santamaría: la gran aliada de Rajoy, ante su mayor reto

Número dos del gobierno y señalada como posible sucesora del presidente, es la elegida para encauzar la situación en Cataluña

Domingo 29 de octubre de 2017
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Sáenz de Santamaría, a su llegada a una sesión del Senado, en Madrid
Sáenz de Santamaría, a su llegada a una sesión del Senado, en Madrid. Foto: AFP

MADRID.- Luego de años de consolidación de su peso político a la sombra de Mariano Rajoy, la poderosa número dos del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, asume su papel más difícil: coordinar el gobierno catalán después de la destitución de las autoridades regionales.

La política de 46 años venía ya poniendo la cara y la voz a diversos mensajes del gobierno en la escalada que desde hace semanas tiene en vilo a toda Europa. Ahora quedó definitivamente al mando del terremoto político más explosivo en la historia reciente de España.

Es un reto a la medida de una política convencida de que "gobernar significa tomar decisiones difíciles" y que, a pesar de su modesta constitución de 1,50 metros de altura, suele aparecer retratada en la prensa internacional como la "dama de hierro" de España, "la mujer más fuerte" del país o la "Merkel hispana".

Nacida el 10 de junio de 1971 en Valladolid, licenciada en Derecho y abogada del Estado, Sáenz de Santamaría entró en política de la mano de Rajoy. Fue asesora jurídica en su equipo desde 2000 y llegó a la Cámara de Diputados en 2004.

Rajoy apostó por ella personalmente en su intento de cambiar los aires y la imagen de su Partido Popular (PP) luego de la derrota electoral de 2008. Joven y prácticamente desconocida para una gran parte de los españoles, sin experiencia política en las grandes batallas, algunos pusieron entonces en duda esa decisión. "Si eres joven, mujer y mides 1,50 te ven vulnerable", se quejó ella entonces.

Atrajo la atención de los medios españoles en 2011, al ponerse al frente del PP en el traspaso de poderes con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, solo diez días después de dar a luz a su primer hijo. Desde entonces, como vicepresidenta del gobierno se convirtió en la aliada más leal de Rajoy, en las buenas y en las malas.

Su nombre sonó con fuerza para algo más el año pasado cuando España pasó diez meses sin poder formar gobierno por la falta de apoyos necesarios a Rajoy en el Congreso. Muchos pensaron que dejar atrás la figura del presidente y proponer en cambio que su número dos podía destrabar la larga crisis.

Rajoy la envió además en su nombre al debate que enfrentó a los candidatos de los cuatro grandes partidos que rivalizaban en las elecciones de diciembre de 2015. Sáenz de Santamaría salió airosa del enfrentamiento con el socialista Pedro Sánchez y los entonces emergentes Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos).

Luego de la crisis infinita de 2015, fue confirmada como vicepresidenta. Perdió el cargo de vocero, que pasó a manos de Íñigo Méndez de Vigo, pero a cambio obtuvo la salida del gobierno de ocho ministros que se le habían opuesto, con lo que conquistó la responsabilidad para las regiones y asumió la responsabilidad de la crisis catalana.

En esa función no pudo impedir, como había prometido Rajoy, la realización del referéndum separatista, y se la considerada responsable de la desastrosa represión de parte de la policía española contra civiles en las mesas electorales, que despertó la indignación del mundo.

Oportunidad

La crisis soberanista la sitúa ahora como jefa del gobierno catalán hasta las elecciones del 21 de diciembre. Una nueva oportunidad para retomar el lustre y seguir apuntalando su camino a ser la primera jefa de gobierno mujer en España.

De ella dicen que tiene amigos en los grandes bancos, entre los principales empresarios y en los grandes grupos de prensa. "Es fantástico, los medios atacan a todos, jamás atacan a Soraya", les dijo un dirigente del PP a las periodistas Gabriela Bustelo y Alejandra Ruiz Hermosilla, autoras de la biografía La vicepresidenta.

"Trabajo para que Rajoy sea presidente", remarcó tras las elecciones de junio de 2016. "No me distraigo y que no me distraigan", añadió sobre los rumores. Hoy, sin embargo, no hay otra figura mejor posicionada para tomar en algún momento el legado de su mentor.

Agencias DPA y ANSA

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