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"No tengo tiempo para chusmear y me excluyeron del grupo de WhatsApp de mamis"

Para quienes no tienen tiempo para quedarse charlando después de dejar a los chicos, el vínculo con el resto de los padres y madres puede ser conflictivo; Consuelo da una posible respuesta

Martes 31 de octubre de 2017 • 00:56
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Foto: Shutterstock

Hola Consuelo,

Soy mamá de un hermoso niño de 5 años que concurre a jardín, a principio de año tenía buena onda con la mayor parte de las mamas, hasta que comencé a trabajar por las mañanas, razón por la cual ya no podía quedarme a chusmear como decimos por aquí.

Este grupo de mamás creó un vínculo muy fuerte pero solo aceptaban en su grupo a esas mamás que tienen la vida solucionada o no pero por algún motivo podían quedarse toda la mañana conversando o quedarse a ver vidrieras hasta la hora de retirar a los niños; yo soy de las mamás que entran, dejan a su hijo y salen disparadas para llegar a tiempo al trabajo, así que comencé a notar actitudes raras de muchas de ellas con las que solía saludarme y conversar.

El bullying materno comenzó en el grupo de WhatsApp de las mamás del jardín: cuando yo comentaba o proponía algo para alguna fiesta o acto nadie me tenía en cuenta, no respondían a las preguntas que yo hacía. Lo dejé pasar pensando que yo estaba muy susceptible, hasta que en un cumpleaños conversando con una mama me conto que habia un subgrupo de WhatsApp de mamás que se juntaban, salían, desayunaban juntas, llevaban al parque a los niños y que a mí y a otras mamás no querían agregarnos porque era una cuestión de piel. Mi respuesta sincera fue "me importa tres pitos, no sé por qué te afecta tanto, esto no es la secundaria", y con esta respuesta calculo que yo misma cavé mi propia tumba porque esta mamá lógicamente corrió a contarles a las otras y yo comencé a sentir que caía en un espiral descendente en la secundaria de nuevo.

Ahí sí, definitivamente las mamás comenzaron a esquivarme la mirada, agachar la cabeza para evitar saludarme e incluso algunas me miran como si yo tuviera la peste. Me siento mal, pienso que es injusto y que todo esto es tan de adolescentes, es terriblemente incómodo y no siento que corresponda que yo me acerque a intentar dar explicaciones o justificarme porque lo único que hice fue decir que no me importaba no ser parte de un grupo de mamás. Voy a tener que ver a estas mamás por 12 años y ni si quiera me saludan, ¿qué hacer?

La Mamá Excluida (33)

Querida Mamá:

Te compadezco sinceramente, ¡qué grupo tóxico te tocó! Si te sirve de algo saberlo, no estás sola: esto que te pasa es un fenómeno muy común e internacional, podés encontrar muchas notas sobre el tema si googleás “Mommy Wars” (guerras de mamis). La maternidad es una experiencia muy compleja y visceral, y en algunos casos, combinada con una sociedad que todo el tiempo nos invita a las mujeres a criticarnos entre nosotras (prendés la tele y todo es “mirá la celulitis de esta celebrity”, “tal modelo ya está de novia de nuevo y ni se acuerda de su ex la muy bruja”, etcétera), puede conducir a estas tendencias agresivas. Lo peor es que, como la mayoría de las madres también sienten mucha culpa, estas agresiones pueden calar muy hondo. Me alegra ver que no te estás cuestionando tu forma de ser mamá, porque eso es lo primero y lo más importante: ni se te ocurra sentirte culpable por trabajar, como si fuera tu obligación tener tiempo para “chusmear” con las otras mamás y tomar el té con ellas. No hay dejarse meter en esas guerrillas psicológicas, y sabé que sos muy fuerte, valiente y madura por no permitir que te hagan dudar de vos.

Ahora, lo segundo: como bien ponés, estas mamás serán insoportables pero las vas a tener que ver unos cuantos años, así que ¿qué hacer? Mirá, yo estoy de acuerdo con vos en que no hiciste nada malo (te excluyeron y dijiste que no te importaba, ¡nada más!), pero dejame decirte algo que aprendí con los años: casi siempre es más importante convivir que tener razón. Escribiles una disculpa lógica, no sobreactuada pero tampoco soberbia, algo como “Chicas, les pido perdón, hablé de más y no pensé en que podía afectarlas. No es necesario que seamos amigas pero sí necesito, por el bien de nuestros hijos, que nos llevemos bien, así que les pido que acepten esta disculpa y tratemos de construir un vínculo mejor de ahora en adelante”. Es clave que pongas “hablé de más" o “me equivoqué” o algo así, que quede claro que aceptas tu error (reitero, aunque no hayas cometido ningún error) porque si no va a quedar como esas disculpas de mentira tipo “ay perdón que te ofendiste, no sabía que eras tan susceptible” que solo echan sal a las heridas. Yo supongo que son inmaduras pero no tanto y van a intentar arreglar el asunto.

Por otra parte, tiro otra recomendación para pensar: ¿el papá, si tu hijo tiene uno, no está en el grupo de WhatsApp? ¿No puede reemplazarte ahí? Las mamis suelen ser muy generosas con los varones en esos grupos porque les parece muy admirable que un tipo esté ahí (como si no fuera tan padre como vos), es un horror pero es así. Yo digo que intentes reparar el vínculo pero si ves que no tiene arreglo, bueno, piensen en ese reemplazo para hacer borrón y cuenta nueva y que a la vez todas las cuestiones “logísticas” que se arreglan en esos grupos estén cubiertas.

Mucha suerte y cariño,

Consuelo

Consuelo estará disponible para resolver todos los conflictos digitales que lleguen a la casilla modalesdebolsillo@lanacion.com.ar, como comentario a esta nota o a la cuenta de Facebook de LA NACION. Si la consulta es comprometedora, cuidará el anonimato del remitente.

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