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Atlético Madrid-Qarabag: el equipo del Cholo sigue sin ganar y ya no depende de sí mismo

Tras el empate 1-1 ante el conjunto de Azerbaiyán, los españoles deben vencer en los dos partidos que le quedan y esperar otros resultados para poder clasificar

Martes 31 de octubre de 2017 • 16:15
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Atlético de MadridAtlético de Madrid

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FK QarabagFK Qarabag

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Simeone reclama; sus ayudantes se lamentan
Simeone reclama; sus ayudantes se lamentan. Foto: DPA

MADRID (DPA) - Atlético Madrid, dirigido por Diego Simeone, no cumplió con la obligación de ganar en su estadio y quedó contra las cuerdas luego de la igualdad 1-1 ante Qarabag de Azerbaiyán, en uno de los partidos por la cuarta fecha del Grupo C. Ahora, los españoles, que cosechan tres empates y una derrota, están al límite, ya que para clasificar a los octavos de final deberán vencer a Chelsea y a Roma, además de esperar que alguno de ellos no derrote a los azeríes, que marchan últimos, con dos unidades.

La victoria 3-0 de Roma ante Chelsea situó al conjunto italiano como líder del Grupo C con ocho puntos, uno más que los ingleses. Con tres quedó el Atlético a falta de dos encuentros, ante Roma y Chelsea, lo que equivale a decir que está con pie y medio fuera de la Liga de Campeones.

La realidad no engaña: el conjunto de Diego Simeone no ganó ni un partido en la máxima competición continental y tres empates fue todo su bagaje. Y ante uno de los equipos más modestos del torneo, el debutante Qarabag, sumó sendos empates.

La primera parte del Atlético fue calamitosa. Lo hizo todo mal. Se esperaba una salida en tromba ante su pequeño rival, pero nada más lejos de la realidad. El conjunto de Simeone fue un equipo largo, sin profundidad, desconfiado con el balón y muy mal colocado.

No sorprendió que Qarabag se marchara al descanso con ventaja de un gol. No sólo defendió bien y actuó atento, sino que se atrevió con el balón y fue dominador en muchas fases de los primeros 45 minutos. Algo impensado para uno de los equipos más modestos del torneo.

El Atlético sólo dejó antes del descanso un disparo de Antoine Griezmann y un acercamiento de Kevin Gameiro. Muy poco. El paso de los minutos actuó en su contra, pues germinaron los nervios y la desconfianza. También entre su hinchada, estupefacta con lo que veía.

Todo lo contrario ocurrió en Qarabag, cuya fe fue creciente. Y llegó el minuto 40 y un saque de esquina absurdamente concedido por Diego Godín. El cabezazo del español Míchel fue inapelable para hacer enmudecer al Wanda Metropolitano.

De los diez goles recibidos por el Atlético esta temporada, siete fueron de cabeza. Algo impensado hasta hace poco tiempo, cuando el equipo de Simeone presumía de tener una de las defensas más sólidas y compactas del mundo. Con incredulidad se llegó al descanso.

El Atlético debía lograr lo que nunca antes consiguió en la Liga de Campeones: remontar un encuentro en casa. El empate llegó a partir de una individualidad. Visto que el juego colectivo no alcanzaba, el conjunto español se encomendó a un jugador, en este caso Thomas, para igualar. Fue a los 56 minutos con un espectacular disparo desde 25 metros que entró por el rincón.

Las buenas noticias para el equipo de Simeone continuaron porque tres minutos después el Qarabag se quedó en inferioridad numérica al sufrir la expulsión de Pedro Henrique, su mejor jugador, por una patada alevosa sobre Godín.

Entonces el Aleti sí se entregó a un asedio sobre el área contraria. Más por empuje físico que por juego. Estaba prácticamente eliminado y necesitaba un gol más para sobrevivir. También entró Fernando Torres en lugar de un desafortunado Kevin Gameiro. Y Qarabag comenzó a sufrir de verdad.

Pero el local se estrelló contra su propia realidad: le cuesta generar ocasiones claras y, todavía más, lograr goles. Además, perdió a Savic a tres minutos del final al ver su segunda tarjeta amarilla y la épica se complicó todavía más.

No la hubo y el Wanda Metropolitano se quedó congelado. El equipo madrileño afrontará, salvo milagro, una eliminación que nadie esperaba por prematura. Es sin duda el peor momento de la "era Simeone".

El gol de Míchel

El golazo de Thomas

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