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Con un mensaje de moderación, un ex ministro catalán se posiciona como candidato

Santi Vila renunció como funcionario de Puigdemont antes de la declaración unilateral de independencia

Miércoles 01 de noviembre de 2017
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LA NACION
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BARCELONA.- Dentro de lo esquizofrénica que se ha vuelto la política catalana, una voz se instaló ayer desde el independentismo para pelear por una candidatura mediante un mensaje de moderación. "Ambas cosas son compatibles", sostuvo. Se trata de Santi Vila, el único ministro del destituido gobierno de Carles Puigdemont que le advirtió que iba por mal camino y, como no estaba de acuerdo con la declaración unilateral de independencia (DUI), renunció y se fue a su casa.

El haber renunciado antes de la declaración de ruptura con el gobierno español posiblemente le aligere la carga con miras al proceso judicial por rebelión, por el que Vila deberá declarar esta misma semana.

Santi Vila
Santi Vila.

El dato saliente es que Vila se presenta como aspirante a la candidatura por el Partido Demócrata Europeo de Cataluña (PDeCAT); el mismo al que pertenece Puigdemont. Lo interesante es que, si lo logra, ya dejó en claro que no continuará la alianza que ahora mantiene con sectores "hiperventilados" del independentismo. El frente Junts pel Sí.

"Lo mío es un mensaje de moderación y de un independentismo que se negocie desde la legalidad y no con la ruptura", subrayó. O sea, nada que ver con los actuales socios del partido.

El mensaje puede calar en una sociedad harta de fantasías. Pero cobra especial dimensión a la luz de una encuesta difundida ayer por el gobierno catalán, según la cual el eje independentista de Junts pel Sí hoy tendría mayoría propia.

Pero sin el PDeCAT los números serían otros. Y si Vila lograra la candidatura del partido, queda claro que iría en solitario y sin la alianza actual con Izquierda Republicana de Cataluña (ERC) y los antisistema de la CUP. Una alianza que, por momentos, parece un traje con las costuras a punto de reventar. Precisamente por eso Vila quiere terminar con eso y buscar el camino de la moderación y de la sensatez.

¿Lo logrará? Fue el primero en hacer autocrítica frente a la confusión que vive la sociedad catalana. "Hay que rectificar el rumbo. Se puede hablar de independentismo, pero dentro de la ley, negociando desde el marco constitucional. No desde afuera", subrayó.

Como consejero de empresa, Vila fue testigo de la debacle que significó el éxodo de más de 1700 firmas que dejaron Cataluña como consecuencia de la deriva rupturista. Entre ellas, los principales bancos.

Chocó con el vicepresidente Oriol Junqueras (ERC), que restaba importancia al doloroso proceso y no le quedó más remedio que irse para no acompañar un rumbo perjudicial. Muchos se lo agradecieron, incluido Puigdemont, de quien dice que le agradeció la lealtad.

Sin pelos en la lengua, a Vila le tocó comparecer justo cuando Puigdemont aparecía en Bruselas y anunciaba un gobierno paralelo. ¿Qué le parece eso?", le preguntaron. "Admito el valor de las cosas simbólicas. Pero creo que tenemos ahora mucha gente escéptica en Cataluña, que necesita mensajes claros. Hay una sociedad y una economía que tenemos que recuperar y eso no se hace con símbolos", dijo.

No quiso usar la palabra estafa y tampoco engaño. Pero jugó con ambas al asegurar que el independentismo anunciado no existe. "Creo que muchos en el gobierno han tenido, por así decirlo, mucha ingenuidad", dijo.

Los calificó como "hiperventilados", algo que, en el patio independentista, refiere a los que quieren la secesión a toda costa. Junqueras sería el prototipo. Y, aunque lo diga con elegancia, con ese perfil de dirigencia Vila no quiere saber nada.

De 44 años, refinado y culto historiador, nacido en Granollers, Vila está casado con un conocido chef brasileño.

La secesión gana en los sondeos

La coalición independentista catalana Junts Pel Sí volvería a ganar las elecciones regionales autonómicas y quedaría un Parlamento muy similar el disuelto la semana pasada por el gobierno central español, según una encuesta publicada ayer por el Centro de Estudios de Opinión catalán (CEO).

La encuesta también reveló que el apoyo a la independencia de Cataluña aumentó 7 puntos con respecto a un estudio similar realizado en junio: hoy, un 48,7% de los catalanes quiere la independencia, frente a un 43,6% que la rechaza.

El sondeo se conoce cuando faltan menos de dos meses para los comicios convocados por el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, luego de aplicar, el viernes pasado, el artículo 155 de la Constitución para poner un freno a los independentistas.

La coalición formada por el Partido Demócrata Europeo Catalán (Pdecat) y por el izquierdista Esquerra Republicana (ERC) sería la primera fuerza con entre 60 y 63 diputados de los 135.

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