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El día después de River: 24 horas eternas a pura desazón y bronca

El mundo millonario vivió la jornada más larga del año, entre el marcado enojo por las decisiones arbitrales y la pena de la oportunidad perdida; Larrondo fue operado nuevamente

Miércoles 01 de noviembre de 2017 • 22:01
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La frustración de Ignacio Scocco
La frustración de Ignacio Scocco. Foto: AP

Desazón, bronca, indignación y sospecha. Así se vivió un inesperado miércoles tanto en el Monumental como en el predio de Ezeiza para River. El día comenzó a las 00:04, cuando el cuerpo técnico, el plantel -estuvieron hasta los jugadores no convocados- y la delegación de dirigentes que asistieron al estadio de Lanús emprendieron el regreso hacia el Monumental. La imagen más explícita del estruendoso golpe fue la de Enzo Pérez, quien, con la chomba del club, su mochila colgada, un bolsito bajo el brazo, un paso cansino y agarrándose con su mano derecha de las rejas en el camino del vestuario al micro, no pudo esconder sus lágrimas. Su emocionado rostro reflejaba el pesar de todo un grupo que vivía día a día a pura ilusión.

Claro está, fue el día más largo del año para el conjunto millonario. Probablemente, pocos pudieron descansar con normalidad y la noche se extendió por demás. Tan es así, que el presidente Rodolfo D'Onofrio decidió enviar un tuit a las 02:24 de la madrugada. "Un árbitro se puede equivocar, siete no es mucho. ¿Se puede actuar tan impunemente?", escribió, con errores de tipeo incluido, haciendo alusión a la rabia que inundaba a la Comisión Directiva por la actuación del árbitro colombiano Wilmar Roldán y la terna que dirigió el VAR, con el uruguayo Andrés Cunha a la cabeza.

Pero no fue el único que decidió visibilizar su molestia. "¿A 7 señores no les intereso revisar esta vergüenza? Disimulen", se preguntó el vicepresidente segundo Matías Patanian en su cuenta de Twitter, con una foto en la que se ve cómo Marcone toca la pelota con su brazo en la jugada de Scocco que no fue sancionada con penal cuando el partido estaba 2-0.

Previamente, mientras bajaban las escaleras del estadio, se escucharon frases como "hablen de este robo, muchachos" y "esto es una vergüenza" que salieron de la boca de los dirigentes. Puertas adentro, se desconfía de lo que pasó y lejos están de creer que solo fueron errores arbitrales casuales: consideran que hubo una clara actitud para perjudicarlos, ya que el sistema de vídeo-arbitraje solo cambió una decisión en la única jugada que favorecía a Lanús.

Por eso, debido a la mala actuación arbitral y a la polémica por el VAR, en las primeras horas del día se rumoreó la posibilidad de que River hiciera una presentación formal en Conmebol al sentirse perjudicado. Pero luego murió rápidamente durante las primeras horas de la mañana. "River no va a hacer ninguna presentación. Es una enorme mentira. Se perdió, a reponerse. La tecnología se usó para un solo lado eso fue claro", tuiteó D'Onofrio a las 09:54 de la mañana. Según pudo saber LA NACION a través de una fuente del club, no dieron marcha atrás, sino que nunca se planeó ni se intentó hacer nada al respecto.

El resto de la jornada, para el plantel, siguió el ritmo habitual luego de un duelo copero. Bajo un clima inundado por la desazón, pero con la necesidad de levantarse rápidamente, los jugadores se entrenaron desde las 17 en el River Camp de Ezeiza, aunque esta vez se decidió que fuera a puertas cerradas. Los únicos encargados de hablar tras la derrota fueron el técnico Marcelo Gallardo y el capitán Leonardo Ponzio. Ningún otro futbolista realizó declaraciones con la prensa.

Por otro lado, tras varias semanas de pocas respuestas y muchas incógnitas sobre el futuro de Marcelo Larrondo, ayer por la tarde se conoció que el delantero fue sometido por la mañana a una artroscopia en su rodilla izquierda en el Sanatorio Los Arcos por el doctor Pedro Hansing,

por lo que su regreso a las canchas se postergará hasta el año que viene. En una decisión que se realizó en silencio y sin previo aviso oficial, la intención es que llegue de buena manera a la pretemporada. Su última intervención había sido en agosto debido a un síndrome meniscal de rodilla izquierda y es la novena lesión o intervención médica que sufre desde que llegó al club hace un año y tres meses.

Mientras tanto, el calendario no le permite al Millonario quedarse en el lamento por la derrota. El domingo jugará ante Boca en el primer Superclásico oficial del semestre, por la octava fecha de la Superliga, y un triunfo se volvió vital, tanto para recuperarse anímicamente como para acercarse a la cima, ya que hoy está a nueve puntos de su máximo rival, líder del torneo. Y luego, el siguiente domingo, se enfrentará con Deportivo Morón por las semifinales de la Copa Argentina en Mendoza. ¿El resto de las fechas antes de fin de año? Independiente, Newell's, Gimnasia de La Plata y Unión. Tal como dijo Gallardo: "Esto sigue".

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