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Adán Levy: "Más que full time, mi dedicación a este proyecto es full life"

Lunes 06 de noviembre de 2017
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LA NACION
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Foto: Gentileza ISF Argentina

Profesión: ingeniero mecánico

Desde el principio de su carrera, Adán Levy supo que quería poner su profesión, la ingeniería mecánica, al servicio de poblaciones postergadas de todo el país. Pero decidió hacerlo con método, tomándose el tiempo necesario hasta sentirse preparado a pegar el salto.

"Cuando fue la crisis de 2001, estaba en la universidad y pensé que me gustaría vincular mi vocación a proyectos que tuvieran una relación íntima con la problemática social", cuenta Adán, de 39 años. "Me tomó 11 años poder terminar la carrera, tener experiencia profesional y conocer a otras personas con intereses similares, para poder fundar Ingeniería sin Fronteras (ISF) Argentina".

Levy trabajaba como gerente de proyectos mecánicos en una empresa de ingeniería cuando renunció para volcarse de lleno a la aventura del nuevo proyecto. La decisión no fue fácil. Implicaba salirse de una zona de confort. "Eso se materializó en bajar el nivel de consumo para tener menos gastos, porque los ingresos iban a ser menores; y enfrentar la incertidumbre, porque cuando un proyecto es nuevo, uno no sabe si va a tener éxito o no", confiesa.

Agrega que fue un momento de muchísima adrenalina. "Me dio una gran alegría poder ser coherente y juntar el deseo profundo de trabajar de lo que había estudiado, con un contacto directo con la realidad social. Era un llamado íntimo: hacer que mis días completos estuvieran dedicados a eso, no como un hobby, sino como un modo de vida".

Comenzó buscando en Internet qué proyectos vinculados con su profesión existían, para subirse "a un tren que ya estuviera andando". No encontró nada. Pero sí conoció a la antropóloga Natalia Zlachevsky, interesada en el vínculo entre la ingeniería y lo social.

"Empezamos a juntarnos en cafés y a dibujar la organización con la que sonábamos en servilletas, que se fueron transformando en papeles. Cuando nos quisimos dar cuenta, en dos meses ya éramos 20 en el proyecto", recuerda.

En febrero de 2012 terminaron de darle forma a la asociación civil, que busca, mediante la ingeniería, potenciar el desarrollo de comunidades en situación de vulnerabilidad. Con esa mira, recorren la Argentina para asegurar el acceso a derechos fundamentales como al agua; la conexión entre comunidades rurales aisladas construyendo puentes; y la ampliación de jardines de infantes, escuelas y comedores; entre otras.

"La ingeniería es una profesión muy poderosa, que modifica realidades fuertemente. Yo quería usar las herramientas y contactos que tenía para desarrollar proyectos que fueran demandados por las propias comunidades, haciéndolas protagonistas durante todo el proceso", explica Adán.

Aunque ISF Argentina está integrada en su gran mayoría por ingenieros, el equipo de 260 voluntarios también incluye maestros mayores de obra y albañiles, economistas, otros profesionales y personas sin formación académica, pero que conocen oficios y las realidades en las cuales trabajan.

Hasta el momento, tienen 15 obras terminadas y 14 en ejecución. Realizaron proyectos en Córdoba, Santiago del Estero, Buenos Aires, Tierra del Fuego, Chaco, Chubut y en la Capital Federal. Parte del desarrollo de los mismos, que tienen su semilla en una organización barrial o rural, implica involucrar al Estado en sus distintas dimensiones.

"En términos generales, cada obra tiene un impacto directo en 100 personas", sostiene el ingeniero. "Este proyecto me enamoró: más que full time, estoy de dicado full life. Consume muchas de las horas de mis días laborales y de los no laborales también".

¿Qué siente cuando ve una obra terminada? "La gran satisfacción va mucho más allá de verla en funcionamiento: es la alegría que provoca el proceso que se da en la comunidad que es protagonista, y que pasa de la desesperanza a creer que es posible", admite. "Hay personas e instituciones que no se conocía, que alinean fuerzas, objetivos y empiezan a trabajar juntas. Esas riquezas inesperadas que se dan son cosas que me enorgullecen del camino que fuimos haciendo".

Para saber más

Ingeniería Sin Fronteras Argentina

Mediante proyectos de ingeniería, potencia el desarrollo comunitario de poblaciones en situación de vulnerabilidad social. Son 260 voluntarios, tienen 15 obras terminadas y 14 en ejecución. Se financian gracias al apoyo de empresas (que aportan materiales de construcción), consejos profesionales (de ingeniería civil e industrial, y el de arquitectura y urbanismo), instituciones públicas, cooperación internacional y donantes individuales (tienen unos 4000). Además, dan cursos de postgrado en universidades. isf-argentina.org

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