Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

EE.UU. sufre ahora la peor masacre en una iglesia: 26 acribillados en Texas

Un hombre de unos 26 años abrió fuego en un templo durante una ceremonia; ya hubo 307 tiroteos masivos durante 2017

Lunes 06 de noviembre de 2017
SEGUIR
LA NACION
0
Las autoridades analizaban ayer la iglesia bautista de Sutherland Springs, el lugar de la matanza
Las autoridades analizaban ayer la iglesia bautista de Sutherland Springs, el lugar de la matanza. Foto: AP

WASHINGTON.- Estaban rezando, como cualquier otro domingo, cuando un hombre ingresó en su iglesia, abrió fuego y les quitó la vida, desplegando el mismo horror que ya se ha visto en una escuela primaria, una universidad, un boliche o, hace apenas un mes, un concierto de música country.

La "epidemia de violencia armada" que azota a Estados Unidos atacó, ayer, en la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, una comunidad minúscula, apacible, a unos 50 kilómetros de San Antonio, en Texas. La iglesia parece ubicada en el medio de la nada, en una zona despoblada a unos metros de la ruta 87. Ayer quedó aislada, rodeada por patrulleros de la policía y ambulancias.

Unos minutos antes del mediodía, un hombre irrumpió durante la misa, comenzó a disparar y perpetró la peor matanza en un lugar de culto en la historia moderna de Estados Unidos.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, confirmó que 26 personas perdieron la vida, además del tirador, que fue hallado muerto en un auto. Las autoridades indicaron que las edades de las víctimas van desde los 5 a los 72 años. El tirador, que vestía chaleco antibalas, disparó desde afuera de la iglesia, primero, antes de ingresar y continuar disparando.

El sospechoso, que según la prensa fue identificado por la policía como Devin Patrick Kelley, de 26 años, murió luego de huir de la iglesia en un vehículo tras el tiroteo, aunque los detalles de su muerte no trascendieron.

"Que Dios esté con la gente de Sutherland Springs, Texas. El FBI y la policía están en la escena. Estoy monitoreando la situación desde Japón", escribió en Twitter el presidente Donald Trump, embarcado en una gira de 12 días por Asia.

Foto: LA NACION

La matanza en la iglesia bautista dejó uno de los saldos más trágicos en la historia reciente del país, y marcó el tiroteo masivo número 307 sólo este año, según el sitio Gun Violence Archive. Sherri Pomeroy, esposa del pastor de la iglesia, Frank Pomeroy, dijo que entre las personas que murieron estaba su hija de 14 años, Anabelle.

"Hoy perdimos a nuestra hija de 14 años y muchos amigos", escribió Sherri Pomeroy, citada por la agencia AP.

"Ninguno de nosotros ha regresado a la ciudad para ver personalmente la devastación. Estoy en el aeropuerto de Charlotte [en Carolina del Norte] tratando de llegar a casa lo antes posible", agregó.

La matanza recicló el dolor y la impotencia que acompañan a los tiroteos masivos en el país, un azote que, si bien se repite casi a diario, siempre genera la misma respuesta en Washington: el arco político ofrece sus "pensamientos y plegarias", pero no cambia los controles o las regulaciones sobre las armas. Los demócratas piden más controles de armas y los republicanos los rechazan argumentando que no sirven para impedir las matanzas.

El tiroteo ocurrió un mes después de que un hombre armado disparó desde una suite del hotel Mandalay Bay, en Las Vegas, Nevada, y mató a 58 personas e hirió a centenares de personas más que asistían a un concierto de música country al aire libre, en el tiroteo masivo más sangriento en la historia moderna del país.

"Nuestros pensamientos y plegarias están con todos los amigos y familias afectadas. Que Dios los conforte a todos en este trágico momento", dijo la vocera presidencial, Sarah Sanders, desde Tokio, Japón, tras indicar que Trump había hablado con el gobernador de Texas, Greg Abbott, que anoche se dirigió al lugar del incidente.

El atacante, cuya identidad no fue confirmada por las autoridades de manera oficial, ingresó a la iglesia poco antes del mediodía y abrió fuego. Decenas de personas habían concurrido a misa. Un chico de dos años figura entre los heridos, indicó el diario Dallas Morning News. La masacre ocurrió dos años después de que un hombre supremacista blanco, Dylann Roof, entró a una iglesia en Charleston, Carolina del Sur, vinculada a la comunidad afroamericana, y mató a tiros a nueve personas.

"Mantengo a todos los damnificados en Sutherland Springs en nuestras oraciones", dijo el senador republicano de Texas, Ted Cruz, en un mensaje en Twitter.

Carrie Matula, que trabaja en una estación de servicio muy cerca de la iglesia, dijo a la cadena de noticias Msnbc que había escuchado "disparos semiautomáticos".

"Es una pequeña iglesia bautista. Es un edificio antiguo. No sé si tendrían cámaras de seguridad o algo de alta tecnología como eso. Y sé que no tenían seguridad en el estacionamiento", afirmó Matula. "Nunca pensé que sucedería aquí", agregó.

Una vocera del Centro Médico Connally Memorial en el cercano pueblo de Floresville dijo a la cadena Fox News que habían "aceptado numerosos pacientes después del tiroteo", pero no dio cifras.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas