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Una ministra brasileña se queja de que la "esclavizan"

Beneficiaria ya de una jubilación de privilegio, Luislinda Valois, encargada de Derechos Humanos, reclamó que se le pague de manera integral su sueldo como miembro del Gabinete, aunque eso superaría los límites de remuneración establecidos por la Constitución

Alberto Armendáriz

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LA NACION
Lunes 06 de noviembre de 2017 • 01:38
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RIO DE JANEIRO.- El gabinete del presidente Michel Temer no para de enfrentar polémicas. La más reciente tuvo como eje a la ministra de Derechos Humanos, Luislinda Valois, quien comparó sus privilegiadas condiciones salariales al “trabajo esclavo”.

Antes que nada, hay que tener en cuenta que la Constitución de Brasil establece un techo remunerativo para los funcionarios públicos que es el equivalente al sueldo de los jueces del Supremo Tribunal Federal, hoy situado en 10.200 dólares.

Valois, una mujer negra de 75 años ex miembro del Tribunal de Justicia de Bahía e integrante del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), ya recibe 9200 dólares en concepto de jubilación y otros 1000 dólares pertenecientes a su salario de ministra para no sobrepasar el límite constitucional.

Pese a tratarse de un ingreso alto, Valois elevó un pedido a la Jefatura de Gabinete para que se le pague de manera integral su sueldo ministerial, que debería ser de 9300 dólares, lo que llevaría el total a embolsar a 18.500 dólares, muy por encima del máximo permitido por la Constitución.

El reclamo interno de la ministra se filtró a la prensa y se armó un gran escándalo por los argumentos que esgrimía Valois. En el escrito afirmaba que para representar bien a Brasil “debe gastar mucho dinero en ropas, zapatos, maquillaje, perfumes, peluquería y comida”. Y se atrevió a indicar que el no recibir la remuneración integral a su cargo es como si se tratase de “trabajo esclavo”.

Los brasileños, que están saliendo de la peor recesión que ha sufrido el país en su historia, reaccionaron con indignación y rechazo al pedido de la ministra. Tanto que finalmente este fin de semana Valois anunció que desistiría de reivindicar al gobierno su salario completo junto a su jubilación.

La decisión no parece haber dejado contenta a la gente; en los últimos días, numerosos columnistas exigieron que Valois renuncie a la cartera de Derechos Humanos o que el presidente Michel Temer la destituya de inmediato. Apuntan que no es la primera controversia que protagoniza Valois; ya a principios de este año se descubrió que el título de “embajadora de la paz de Naciones Unidas” que ostentaba en su biografía era una designación falsa. Entonces, el Palacio del Planalto hizo la vista gorda y la mantuvo en su “esclavizante” puesto de trabajo.

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