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¿Y ahora qué? River, golpeado como nunca y con futuro incierto

En nueve días, el ciclo de Gallardo sufrió los tres cachetazos más duros y la continuidad del entrenador es la gran incógnita hasta fin de año; la Copa Argentina ya sabe a un pobre consuelo

Lunes 06 de noviembre de 2017
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Marcelo Gallardo
Marcelo Gallardo.

Tres partidos, tres derrotas, tres golpes. Pero de esos golpes que duelen, que van al mentón y noquean. En tan solo nueve días, el River de Marcelo Gallardo se llevó la derrota oficial más abultada del ciclo -4-0 con Talleres , en Córdoba-, quedó eliminado de la Copa Libertadores en una increíble semifinal con Lanús (ganaba por un global de 3-0 y perdió 4-3) y ayer cayó 2-1 con el líder Boca, ubicándose a lejanos doce puntos de la cima en la Superliga . Cuando parecía impensado, tras la peor semana de los últimos años, el futuro ahora parece tener varios ribetes inciertos, especialmente sobre la renovación de los objetivos, los huecos que tiene el plantel en su armado y la continuidad del director técnico.

"¿Y ahora qué?", es la pregunta que retumba por estas horas en el estadio Monumental. La semifinal de la Copa Argentina que River deberá afrontar contra Deportivo Morón el próximo domingo parece un consuelo demasiado pobre para la ilusión trazada a lo largo de un año intenso. Sin tener la posibilidad de jugar la final de la Libertadores y demasiado lejos de la pelea del torneo tras la derrota en el Superclásico, la Copa que ya alcanzó el año pasado parece obligación para maquillar, aunque sea un poco, el dolor y la desazón por un cierre de año inesperado y poco común para la historia del ciclo del Muñeco.

Un dolor tras otro

Son horas extrañas en Núñez. Momentos raros, demasiado alejados a lo que se vivió en el último tiempo. La necesidad de tener que recuperarse de varias desilusiones había desaparecido del mapa por los éxitos conseguidos. Cuando no se llegaba a una meta trazada, como por ejemplo con la Copa Libertadores 2016, siempre aparecía una instancia para rápidamente poder levantar la cabeza. Aquella vez, la Recopa Sudamericana 2016 y la Copa Argentina 2016 -con el plus de la clasificación al torneo continental- cicatrizaron muy fácil la herida.

Esta vez, el calendario lo encuentra a fin de año nuevamente con una derrota ante Boca en el ámbito doméstico y con la definición de la Copa local por delante, aunque sin el mismo incentivo que el año anterior por ya estar clasificado a la Libertadores 2018. Por eso, pese a que está a dos partidos de lo que podría ser el séptimo título en tres años y medio desde que Gallardo llegó a River, la incógnita de si el DT seguirá o no en su cargo pesa más que el reto deportivo más próximo. Quizá, una situación que marca a fuego lo que generó su llegada y lo que podría desatar su partida, sin un claro posible candidato a reemplazarlo.

Sin dar precisiones sobre su futuro, el entrenador atraviesa un momento a puro análisis, pero siempre asegura que hoy se encuentra en el mejor lugar en el que puede estar. Tras un año frenético, con demasiadas situaciones que fueron minando el camino -los dopings de Martínez Quarta y Mayada, las partidas de Driussi y Alario, las lesiones de Mora, Larrondo y Lollo, entre otras-, noviembre y diciembre serán dos meses de definiciones en la cabeza de Gallardo, quien se tomará su tiempo para pensar y elegir.

"No tengo definido qué voy a hacer después de la finalización del vínculo. Pero que quede claro que estoy en el lugar más lindo del mundo. No voy a estar en otro lugar que sienta tanto como este porque, si el día de mañana me voy, no voy a tener el mismo sentimiento en otro lado. Reconozco dónde estoy, es un club enorme que exige y que me gusta, porque me gusta exigir. En cada semestre voy haciendo análisis y de acuerdo a eso iré viendo", dijo Gallardo y siguió: "Yo sé que la gente está un poco preocupada, pero yo no juego con eso. Analizo y veo qué me estimula. Soy el responsable de la gestión deportiva, pero hay muchas cuestiones que van con lo institucional y hay muchas cosas por hacer. Me gustaría tener esas ganas de encararlas. En determinado momento, que no es este, me detendré a pensar y se lo comentaré al presidente y a Francescoli". Fueron las últimas palabras del entrenador sobre el tema.

El domingo 3 de diciembre serán las elecciones en River y el presidente Rodolfo D'Onofrio irá por la reelección. Una semana después, se jugará el último partido del semestre. Seguramente, y por el clamor popular que genera, el primer objetivo sea conseguir la continuidad del DT.ß

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