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Tiene 26 años, le amputaron la pierna a los 13 y pide ayuda para comprar una prótesis

María Emilia Correa abrió una página de Facebook para pedir ayuda; en un mes recaudó más de un millón de pesos y todavía le faltan cerca de $ 500.000 para acceder a la prótesis que le permita volver a caminar

Miércoles 08 de noviembre de 2017 • 01:46
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Emilia y su hija Maite apelaron a la solidaridad de las personas para acceder a una prótesis que mejore su calidad de vida
Emilia y su hija Maite apelaron a la solidaridad de las personas para acceder a una prótesis que mejore su calidad de vida. Foto: Facebook Una Pierna para María Emilia

A los 11 años, María Emilia Correa sintió un dolor punzante en la pierna derecha a raíz de un golpe. Los estudios en San Juan, su provincia, pre anunciaron lo que se confirmó un día después cuando viajó de urgencia a Buenos Aires con su padre para consultar en el Garrahan: tenía cáncer infantil.

Un temblor se apoderó de su cuerpo y los hechos se sucedieron uno tras otro sin que ella pudiera controlarlos: le indicaron dos sesiones de quimioterapia, una operación para extraerle seis centímetros del hueso enfermo y cuatro sesiones más. En medio de toda esa sacudida, la obra social que debía proveerle los insumos para la operación les falló y su padre recurrió a la escuela de Emilia para organizar una campaña solidaria que les permitiera conseguir los ocho clavos que necesitaba su pierna para sanar. Seis meses después y gracias a la cooperación de muchas personas, Emilia se sometió a su primera operación.

Emilia se sostiene en pie y camina con la ayuda de muletas; con la nueva prótesis aspira a volver a caminar a partir del año que viene
Emilia se sostiene en pie y camina con la ayuda de muletas; con la nueva prótesis aspira a volver a caminar a partir del año que viene. Foto: Facebook

"Un año y medio después, y con rehabilitación, me sacaron los clavos, tomé calcio, mi hueso se volvió a formar y ya estaba lista para volver a caminar", cuenta Emilia a LA NACION desde San Juan.

Según el cronograma, el próximo paso era un viaje relámpago a Buenos Aires para deshacerse de los clavos. En ese entonces no sabía que volvería al noroeste sin los clavos y sin su pierna derecha. "Tenía metástasis y me dijeron que me tenían que cortar la pierna a los 13 años", sentencia Emilia del otro lado de la línea, que hoy tiene 26 años y una hija de 6.

"Me costó muchísimos años de terapia asimilar lo que me había pasado porque yo soy muy activa y vivía frustrada", relata. En los últimos 13 años, con la fuerza que la caracteriza, ella terminó el secundario, cursó un terciario de gastronomía y tuvo a Maite, su hija y su gran amor.

Probó tantas prótesis y en tantas provincias que ya perdió la cuenta y su cuerpo las rechazó a todas, una por una. "Siempre me vendieron gato por liebre y nunca pude rehabilitarme bien", cuenta con un dejo de tristeza, aunque en la charla prima el entusiasmo. "Nadie me podía hacer caminar. Un día me cansé y dije 'no uso más prótesis' y durante 10 años no volví a probar", asegura.

Emilia es madre soltera y el único sostén de su hogar. La ausencia de la pierna no la privó de trabajar: desde que se recibió, cocinó budines y los vendió en la terminal de micros, pero aún así, el dinero no le alcanzaba para llegar a fin de mes. Hace dos años contactó al ex gobernador de San Juan José Luis Gioja para trabajar en la administración pública. "Entré a trabajar en el Ministerio de Hacienda, pero seguí vendiendo budines a la tarde para mantener a mi hija", cuenta.

Hace tres años, retomó el proyecto que había quedado en segundo plano durante una década: conseguir una pierna que le permitiera mejorar su calidad de vida. Los fuertes dolores en sus huesos habían llegado a un punto límite y no podían ser ignorados. Consultó a varios especialistas y todos coincidieron en que hay una prótesis electrónica que le permitiría volver a caminar. Su obra social -la Obra Social de la Provincia- que depende del gobierno de San Juan, le negó la cobertura en dos oportunidades.

La prótesis cuesta $ 1.625.000, un monto exorbitante que nunca podría pagar por su cuenta. Ante la frustración no se quedó de brazos cruzados. Presentó una denuncia y muchas personas le sugirieron que impulsara una campaña en las redes sociales para recibir donaciones y costear su nueva pierna. Les hizo caso.

"Abrí la página de Facebook hace un mes y ya recaudé más de un millón de pesos", dice emocionada por el apoyo que recibió de personas de todo el mundo, y aclara que cada transferencia que le llega es de no más de 100 pesos.

La volatilidad que se adueñó de su vida hace 13 años volvió a aparecer, pero esta vez ella tomó las riendas: en menos de un mes viajó a Córdoba para iniciar la rehabilitación en la clínica de ortopedia GD, pidió licencia médica en el trabajo, consiguió una autorización en el colegio de su hija para llevarla con ella y se instaló en la casa de su hermana.

Si bien ya logró señar la prótesis, todavía le falta recaudar cerca de $ 500.000 y en caso de que en un futuro la Justicia resuelva a su favor, el dinero recaudado será devuelto y el remanente será donado a otra causa solidaria. "Siempre viví con la esperanza de volver a hacer mi vida normal", dice Emilia antes de finalizar la llamada.

¿Cómo ayudar?

María Emilia recibe donaciones a través del banco para transferencias nacionales y a través de PayPal desde el exterior. A través de Facebook "Una pierna para María Emilia", actualiza a sus seguidores y donantes diariamente y los hace parte de su recuperación.

Banco: Santander Río S.A

Nombre: María Emilia Correa

CUIL: 27-35734824-8

Número de Cuenta: 386794/9

CBU: 0720179688000038679490

PayPal: laemi12@hotmail.com

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