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Con chicanas y un escrito, Cristina se defendió en una causa de lavado

En un clima de tensión, fue indagada por Ercolini por el alquiler de hoteles a Báez, como retorno por las obras que le otorgó; negó las acusaciones y dijo que ya había sido sobreseída

Viernes 10 de noviembre de 2017
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LA NACION
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Cristina Kirchner, al llegar ayer a Comodoro Py para una nueva indagatoria
Cristina Kirchner, al llegar ayer a Comodoro Py para una nueva indagatoria. Foto: LA NACION / Ricardo Pristupluk

Cristina Kirchner regresó ayer a los tribunales a declarar como sospechosa. Es la quinta vez que lo hace desde que dejó el Gobierno. Ahora debió responder en una causa por lavado de dinero, en la que está acusada de alquilar sus hoteles a Lázaro Báez, como retorno por las millonarias obras que le otorgó al empresario patagónico.

La ex presidenta pidió ayer ser sobreseída, respondió las acusaciones con chicanas políticas en un breve discurso ante el juez y en un escrito jurídico, de 68 carillas, en el que matizó acusaciones contra Mauricio Macri con ataques a todos los jueces que están encerrando a ex funcionarios acusados de corrupción.

Los tribunales de Comodoro Py 2002 la recibieron por la puerta lateral, que da a Retiro, como es costumbre. La ex presidenta subió al cuarto piso, donde el juez Ercolini la recibió. Se dieron la mano con frialdad, frente al fiscal Gerardo Pollicita, quien había preparado decenas de preguntas, pero en vano, porque la acusada se negó a contestar.

De entrada, Cristina Kirchner se negó a que le leyeran sus derechos y la acusación. Este caso se llama Hotesur por la empresa que manejó los hoteles de la ex presidenta, que fueron alquilados, supuestamente de manera simulada, a empresas de Lázaro Báez para justificar la transferencia de dinero a los Kirchner.

Hubo frialdad y tensión en los 20 minutos que duró la visita al juzgado. "Todo esto no tiene demasiado sentido" porque los hechos "ya fueron juzgados", dijo. "Son los mismos que fueron juzgados en siete causas con sobreseimientos firmes, incluso de este mismo juzgado y fiscalía", les reprochó a Ercolini y a Pollicita. "Todo esto no es más que un inmenso disparate jurídico, del cual no pienso formar parte. No me pienso prestar a esta ficción de jueces que te leen tus derechos, pero que luego no los aplican, lo mismo para los fiscales", continuó. Además, reiteró que "no hay Estado de Derecho en la Argentina" y pidió dejar "constancia de esto en la causa".

Tras escucharla en silencio, el juez Ercolini sólo le preguntó si deseaba agregar "algo más". Cristina Kirchner lo negó y le entregó un escrito de casi 70 páginas en el que pidió ser sobreseída.

La defensa de Cristina

"Son tantas y tan groseras las mentiras que se han dicho que la acusación ingresa en el terreno del ridículo (del que no se regresa)", afirmó en el escrito en el que reclamó ser sobreseída. "En la causa se han violado de manera grosera las reglas más elementales que hacen al debido proceso legal", agregó la ex presidenta. Además, cuestionó la acusación por no atribuirle "un hecho puntual, concreto y específico de carácter delictivo".

"Por el contrario, sólo se hace referencia a operaciones comerciales regulares y lícitas que fueron declaradas ante los organismos competentes, instrumentadas de conformidad con las prácticas legales, bancarizadas y por las que se pagaron todos los impuestos correspondientes", criticó en el escrito.

Dijo que su citación es parte de un plan del gobierno de Mauricio Macri al que obedecen el juez y el fiscal: "Tanto V. S. [Vuestra Señoría, al juez] como el fiscal actuante podrán intentar borrar con el codo lo que hace unos pocos años escribieron con la mano, engañarse a sí mismos, repetir en sede judicial el relato que se machaca hasta el hartazgo en los medios hegemónicos y, en definitiva, contribuir obedientemente con las maniobras de distracción necesarias para disimular y encubrir un plan de gobierno que sólo puede sostenerse mediante la mentira y la construcción de un enemigo interno en quien descargar todos los males que aquejan a la sociedad".

A los escarceos políticos les sumó citas literarias. Reprodujo parte de la novela de ciencia ficción 1984, de George Orwell, en la que el autor describe un mundo imaginario donde el Ministerio de la Verdad falsifica a diario el pasado, al tiempo que el Ministerio del Amor reprime y hace espionaje. Se trató de un intento de hacer un paralelismo entre ese mundo imaginario y el gobierno de Macri. Aunque también sonó similar a las criticas que hace el oficialismo al kirchnerismo.

Ya en el plano jurídico, Cristina Kirchner dijo que estos mismos hechos sobre las propiedades que ingresaron y salieron del patrimonio de su familia fueron objeto de otras investigaciones, que ya fueron sobreseídas, algunas de ellas por el propio juez Ercolini y el fiscal Pollicita. Y sostuvo que es ridículo pensar en un retorno de $ 33 millones contra $ 46.000 millones de pesos otorgados en obra pública a Báez. Además de negar que los alquileres fueran falsos, indicó que si los retornos comenzaron en 2010, Báez hizo negocios durante 6,5 años sin pagar peaje.

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