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"Queremos alentar a vivir la moda de forma más libre"

Melina Karagozian y Catalina Villarraza, multipremiadas por sus diseños, fundaron una marca de sastreríacontemporánea que provoca; se inspiran en subculturas urbanaspara propuestas de alto nivel y buscan generar conciencia social

Melina Karagozian y Catalina Villarraza
Melina Karagozian y Catalina Villarraza. Foto: Victoria Gesualdi /AFV
Sábado 11 de noviembre de 2017
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PARA LA NACION
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Eso que molesta, que es bueno sacarlo afuera es el bête noire, la bestia negra que representa lo relegado, pendiente o que incomoda. Y esa es la idea de las diseñadoras Melina Karagozian y Catalina Villarraza, creadoras de la firma Bestia, al pretender que su propuesta transforme o interpele al usuario generando mayor conciencia social. Un proyecto ambicioso que se sustenta en un diseño simple, net, en formato oversize y paleta neutra. Se ganaron un espacio en Pasarela BA, donde estrenaron su primera colección, Puente de la Noria, y ambas también obtuvieron, en diferentes años, el primer puesto en el concurso de ID Emerging Designer Awards, de Nueva Zelanda, en el que participan los egresados de las mejores universidades del mundo. Llevan adelante la marca mientras se desempeñan en otros puestos: Villarraza trabaja como diseñadora para la marca de tejidos Candioti, y Karagozian para las medias Ciudadela. Lo suyo es una sastrería contemporánea, descontracturada, versátil, bien casual y fácil de usar

-¿Por qué Bestia a una marca de ropa para mujer?

Melina Karagozian: -Buscamos un nombre fuerte. Y recurrimos a una expresión francesa, bête noire, bestia negra, que aunque tiene una connotación negativa porque se refiere a una persona que se quiere evitar, o aquello que termina por ser relegado o no gusta mucho, queremos que represente lo que molesta, incomoda, interpela y llama la atención.

Catalina Villarraza: -Todas las cosas que te molestan son tu bête noire; y de esa bestia negra, nos quedamos con Bestia como nombre. Nuestra Bestia irrumpe en el mercado con la intención de destacarse. M. K.: -Bestia canaliza esa energía y esa incomodidad que generan las cosas negativas transformándolas en algo positivo.

-¿Qué es lo positivo que propone?

M. K.: -Bestia surge de la oscuridad, de la nada, del vacío que es desde donde se crea algo. Por eso hacemos una analogía con el huevo, que es nuestro logo; el huevo es algo que se transforma en otra cosa, es un punto de partida que luego se llena de sentido.

-¿Con qué?

M. K.: -Con prendas que tienen una morfología interesante, ponible y hasta comercial.

C. V.: -Buscamos que las mujeres se sientan empoderadas con nuestra ropa. Son prendas simples, pero resueltas con un corte no convencional, es una sastrería que da un paso más allá de lo tradicional.

-¿Cómo?

C. V.: -Principalmente combinando tipologías y texturas. Por ejemplo, hicimos un sacón con gorra o vestido básico que incorpora mitad de una camisa; un vestido de fiesta con capucha y vivos deportivos; una pollera con sobre falda y un medio vestido; un vestido de seda que se lleva con una remera de morley; un camperón gigante con una malla enteriza de algodón con Lycra. La idea es que estas prendas se puedan combinar con básicos y sean versátiles para usar en distintas situaciones. -El color negro va con esa idea de versatilidad.

M. K.: -Claro, es el color que nos representa principalmente porque se adapta a todas las situaciones y queremos que nuestras prendas hablen de una diversidad de uso en todo sentido. Es un color elegante y a la vez urbano, al que toda mujer vuelve siempre.

-Se inspiran en los barrios o en las subculturas urbanas, ¿por qué?

M. K.: -Queríamos representar la moda de la calle, poner en un mismo conjunto elementos de la vestimenta de alguien que vive en Soldati y de otro que reside en Recoleta. -¿Conviven armoniosamente?

M. K.: -Sí, nuestra propuesta crea un puente entre lo estigmatizado y la moda. Nos apartarmos de los códigos convencionales del vestir para mezclar, integrar, queremos alentar a vivir la ropa de forma más libre.

-Sin diferencias.

M. K.: -La idea es crear un nuevo lenguaje que mezcle los usos de distintas clases sociales, quitando las estigmatizaciones. Todas las prendas llevan el nombre de un barrio de Capital o GBA: remera Ortúzar, pantalón Castelar, camisa Banfield o vestido Haedo.

-¿Qué gusta más de su propuesta?

M. K.: -Nuestra gran apuesta son "Buscamos que las mujeres se sientan empoderadas con nuestra ropa. Son prendas simples pero resueltas con un corte no convencional" los vestidos. Porque vimos que en el mercado faltan prendas de noche y fiesta. Elegimos hacer vestidos con personalidad, con una moldería que permita darles diferentes usos para distintas situaciones. Además, buscamos que las prendas se adapten a diferentes cuerpos; un problema que nos preocupa, más bien, nos ocupamos de que con nuestra ropa no se discrimine. Queremos que cualquier mujer encuentre una prenda Bestia para ponerse.

C. V.: -Es la prenda icónica de la marca, desarrollamos modelos básicos hasta más complejos. Tenemos dos líneas: los comodines que se pueden usar tanto de día como noche y, los exclusivos, que hacemos en poca cantidad, con mucho trabajo de moldería, investigación y desarrollo morfológico. Trabajamos mucho la sastrería, la camisería y los básicos casuales, porque nos interesa cubrir todo lo que una persona necesita para el día a día. -¿Qué no puede faltar?

M. K.: -Queremos que puedas tener tu vestido negro, tu conjunto de saco y pantalón de lino, un impermeable, una camisa blanca, un pantalón de vestir, un vestido de noche, pero todo con onda.

-¿El diseño de autor es accesible?

C. V.: -Acá y afuera también resulta caro comprar ropa de diseño, porque es muy costoso confeccionar en poca cantidad. Pero tratamos de buscar la forma de que los precios resulten accesibles. -¿De qué forma? M. K.: -Siendo transparentes para que la clienta pueda comprar durante todo el año sin tener que esperar una liquidación. Preferimos tener precios estables para que nuestra colección no resulte cara; sí puede haber alguna prenda de un valor un poco más alto como un vestido de seda, por ejemplo, pero el resto de la colección es accesible.

-¿Qué experiencia les deja este inicio?

M. K.: -Producir en la Argentina es caro, cuesta mucho comenzar con pocas cantidades, pero aprendimos que hay muchas personas dispuestas a apostar por los talentos noveles.

-¿Proyectos?

M. K.: -El año que viene queremos poner un local o showroom en Recoleta o Palermo.

C. V.: -Ahora tenemos uno en Acassuso y hace muy poco que estamos en la tienda Soho Market en Palermo. Además, se pueden elegir prendas de Bestia por nuestra web: http://www.bestianegra.com/, mandan un mail y se las llevamos a su casa, se la pueden probar durante media hora, y si les gusta se la vendemos en el momento.

-Una compra superpersonalizada

C. V.: -Sí, es lo que se viene. Y le sumamos el plus de nuestro asesoramiento en el momento. Llevamos nuestra Bestia y su universo a quien lo pida.

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