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Una patriota en el cruce de los Andes

La "Negra" Josefa Tenorio integró el Ejército Libertador y contó con la autorización de San Martín; fue abanderada y su acción fue valorada por sus superiores

Martes 14 de noviembre de 2017 • 01:50
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Aquí, un intento fallido: Pascuala Meneses, de 19 años, quiso colaborar con la causa independentista y se presentó ante el Ejército de los Andes para alistarse y cruzar los Andes, junto al general San Martín. Ella sabía que el Libertador no quería mujeres en tal riesgosa empresa como lo era cruzar la cordillera, así que optó por enrolarse como Pascual Meneses. Logró ser parte de la epopeya por poco tiempo. Ya en el camino de Uspallata, rumbo al valle de Aconcagua, su condición femenina fue descubierta y la obligaron a retornar a Mendoza.

Pero hubo una mujer que sí logró participar. Se trata de Josefa Tenorio, esclava de Doña Gregoria Aguilar, quien fue aceptada en el Ejército de los Andes.

Se alistó como voluntaria con caballo propio, "en cuanto rugió el rumor de que el enemigo en común volvía (.) a querer esclavizar", según declaró ella misma en una carta enviada a San Martín.

Una vez en el campamento de El Plumerillo, lugar donde el ejército realizaba la preparación final para el cruce, se le proveyó de pistola y sable, "para tronchar cabezas de godos". Vistió uniforme de hombre pero, a diferencia de Pascuala Meneses, no para ocultar su condición femenina sino porque la circunstancia así lo requería.

Fue destinada a las órdenes de Gregorio de Las Heras, quien le confió a "la Negra" Tenorio, como todos la llamaban, la portación de la bandera. Fue agregada al cuerpo del teniente general Toribio Dávalos. Cruzó los Andes sin excusarse en ningún momento por su condición de mujer. Integró patrullas, realizó rondas y batalló a la par de sus camaradas.

Luego del cruce, Josefa acompañó al Ejército Libertador al Perú. Allí participó del sitio del Callao, que era la fortificación que resguardaba el puerto limeño y que le permitió al Ejército entrar victorioso a Perú. Pero no quedó ahí el accionar de esa valiente mujer. Entre 1820 y 1821 participó también de las contiendas de San Borja, Chacra Alta, Copacabana y Puruchuca.

Todo lo que se sabe sobre Josefa Tenorio se desprende de un documento, sellado entre 1822 y 1823, y firmado por el propio San Martín, Bernardo de Monteagudo, Tomás Guido, el coronel José de la Riva Agüero y el teniente general Toribio Dávalos. En este documento puede leerse la anteriormente mencionada carta que envió Josefa a San Martín pidiéndole por su libertad y en la que, entre otras cosas, expresó: "Mi sexo no me ha sido ni me será impedimento para ser útil a mi patria, y si en un varón es de toda recomendación el valor, en una mujer es extraordinario el enseñar a tenerlo".

Ante esta petición, el Libertador expidió una carta solicitando que se tuviera en cuenta a Josefa Tenorio para su libertad.

No se ha podido establecer cuándo ni dónde murió la esclava de doña Gregoria Aguilar. Sólo sabemos que luchó por la libertad de un continente y hoy puede ser recordada como Josefa Tenorio, la mujer que cruzó los Andes.

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