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Trump le da la espalda al FBI y avala a Putin por el Rusiagate

Respaldó la afirmación del jefedel Kremlin, que calificó las acusaciones de injerencia en las elecciones como "fantasías"

Domingo 12 de noviembre de 2017
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Putin y Trump, ayer, en la ciudad vietnamita de Danang, durante la foto de todos los líderes de la cumbre
Putin y Trump, ayer, en la ciudad vietnamita de Danang, durante la foto de todos los líderes de la cumbre. Foto: Reuters / Jorge Silva

DANANG, Vietnam.- La CIA, el FBI, las comisiones investigadoras del Congreso. Parece que, según el presidente norteamericano, todos se equivocan. Donald Trump dio crédito ayer a las afirmaciones del mandatario ruso, Vladimir Putin , que rechazó las denuncias de intervención del Kremlin en la campaña para las elecciones del año pasado.

Para Putin, las evidencias y las sospechas del caso reunidas hasta el momento son "fantasías" derivadas de la imaginación de los dirigentes demócratas, un relato que, para el líder del Kremlin, fue diseñado para desprestigiar al republicano.

"Todo lo que está vinculado al supuesto caso de injerencia rusa en Estados Unidos es la prueba de la lucha política interna en ese país", dijo Putin en la ciudad vietnamita de Danang, donde participó en la cumbre de la Asociación de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Las acusaciones incluyen a una sobrina del presidente ruso, que habría entrado en contacto con George Papadopoulos, asesor de campaña de Trump. "Son fantasías", afirmó Putin, que dijo desconocer esos encuentros furtivos y otras maniobras, personales o informáticas, relativas a la campaña. "No sé nada, decididamente nada", sostuvo el ruso.

Las declaraciones llegaron poco después de que el fiscal especial Robert Mueller decidió acelerar su investigación de las interferencias rusas en la campaña, que se habrían orientado a dañar la imagen de la rival de Trump, Hillary Clinton , que desde un principio lideraba las encuestas.

Mueller pisó a fondo a fines de octubre con la inculpación de tres ex asesores de Trump, lo que alimentó así las sospechas en torno al Rusiagate, como se denomina a la presunta colusión entre los allegados del magnate y gente vinculada al Kremlin. Su ex director de campaña, Paul Manafort, y un colaborador están bajo arresto domiciliario.

A las tensiones se añaden además las revelaciones de que Rusia habría llenado Facebook y Twitter con noticias falsas para crear confusión en Estados Unidos.

En Danang, una ciudad costera del centro de Vietnam, Trump y Putin tuvieron tres encuentros breves en los que se dieron la mano e intercambiaron palabras amables. Trump señaló que hubo "buena sintonía" con el jefe del Kremlin y Putin destacó la "buena educación" del republicano.

"Me dijo que de ninguna manera se había entrometido en nuestras elecciones", dijo Trump a los periodistas que lo acompañaban tras la reunión en el avión presidencial Air Force One, rumbo a Hanoi. "Realmente creo que si me dice esto es que lo dice de verdad", añadió.

Al barrer bajo la alfombra las investigaciones en curso en Estados Unidos, que casi todas las semanas traen nuevas revelaciones, Trump ensayó además la cuerda sentimental al expresar que Putin se siente "insultado" por la acusación.

Trump también recriminó a los demócratas el uso del tema de las elecciones para crear una barrera entre ambos países, mientras trabajan en soluciones conjuntas a las crisis de Siria y Ucrania.

Esos dos temas crearon una distancia que resultó insalvable para el predecesor de Trump, Barack Obama, crítico de la anexión de Crimea y de la intervención rusa a favor del presidente sirio, Bashar al-Assad, contra las facciones rebeldes.

"Tener una buena relación con Rusia es algo grandioso. Y este golpe artificial de los demócratas se interpone en el camino", dijo Trump, que puso en duda una vez más la conclusión de los propios servicios de inteligencia norteamericanos de que Rusia sí intentó interferir en las elecciones. "Habrá gente que morirá por eso", añadió.

Quizás a causa de las buenas migas entre ellos, o tal vez por el mapa que se dibuja tras la debacle del califato de Estado Islámico (EI), Estados Unidos y Rusia emitieron una declaración conjunta sobre la guerra en Siria, en la que subrayaron que no existe una solución militar.

Según el texto, la guerra civil debe terminar en el marco del proceso de paz de Ginebra, que encabeza la ONU. La declaración fue elaborada por el canciller ruso, Serguei Lavrov, y el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson.

Agencias AFP, AP y DPA

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