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La nueva vida de Daniel Osvaldo: "Me gusta tomar whisky, fumar un pucho y el rock and roll, pero cuando puedo"

El ex delantero de Boca habló de su nueva vida lejos del fútbol; "No me arrepiento de nada, vivo contento por mi decisión", reconoció

Domingo 12 de noviembre de 2017 • 12:01
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Daniel Osvaldo, en la portada de Página 12
Daniel Osvaldo, en la portada de Página 12. Foto: Gentileza de Pagina 12 / Carlos Sarraf

Daniel Osvaldo , a los 31 años, ya no juega más a la pelota. O sí, pero ya no como profesional. Ahora, se dedica full time a su otra gran pasión: la música. Es por eso que ya no se cuida de que lo vean fumando. Tampoco elige los momentos justos para tomar whisky o para comer sin límites. Se siente "libre" y no extraña, para nada, el mundo del fútbol. Así se mostró el ex delantero de Boca, Juventus y la selección de Italia, entre otros, en la entrevista que brindó para el suplemento El Enganche, de Página 12, que puso en su portada una foto de "DaniStone" con un cigarrillo en su boca.

"¿Vos te pensás que si yo me drogo o me fumo 50 puchos o tomo whisky hasta las 5 de la mañana podría jugar? No, hermano, no soy Messi, no me alcanza si hago eso""
Daniel Osvaldo

En su primera respuesta, Osvaldo resaltó la libertad que consiguió después de retirarse del fútbol. "Sí. Me la gané un poco, creo. Quise hacer esto y lo hice. Y no me arrepiento de nada. Vivo contento por mi decisión", afirmó. Para luego explicar: "El universo del fútbol te prejuzga mucho. Este país te prejuzga. Y al final, detrás hay una persona. Pero aprendí a que no me afecte. No me resultaba fácil el momento en el que estaba en el foco y me jodía que la gente dijera cosas de mí que no son. Pero aprendí. Con el tiempo me pude dar cuenta que no importa nada lo que digan Mirtha de Haedo, Joaquín de Burzaco o Jorge Rial, que nunca se tomó una birra conmigo. Tomate una birra conmigo, charlemos un rato y después decime qué opinás".

Al ser consultado sobre lo que más le complicaba del fútbol, el ex delantero devenido en músico respondió: "Tener que lidiar con la imaginación de la gente. A mí me ha pasado que se dijera acá en mi país, donde venía contento y a cumplir un sueño, que yo no era profesional. La conclusión viene así: 'Uh, a este le gusta el rock and roll. Entonces, le gusta el whisky. Y encima fuma. Este se debe pasar todos los días hasta las 5 de la mañana tomando whisky. Y seguro que se droga, también'. Y ya sos eso. Y yo tengo que decir: 'No, flaco. Yo jugué 11 años en Europa, en la selección de Italia y en la Juventus. ¿Vos te pensás que si yo me drogo o me fumo 50 puchos o tomo whisky hasta las 5 de la mañana podría jugar ahí? No, hermano, no soy Messi, no me alcanza si hago eso. Tengo que acostarme temprano, comer ensalada y descansar bien...'. Después, claro que me gusta tomar whisky, fumar un pucho y el rock and roll, pero cuando puedo. Todos los días de mi vida no son así".

¿Está enojado con el fútbol? "Yo le estoy eternamente agradecido al fútbol. En lo bueno y en lo malo, soy lo que soy y tengo lo que tengo por el fútbol. Es un lugar maravilloso, que me hizo conocer todo el mundo, que me invitó a jugar en muchos lugares y me hizo abrir mi cabeza. El fútbol me hizo ver a Bob Dylan en vivo. No quiero que parezca que le tiro mierda al fútbol porque no es así. Sólo que en un momento no me llevaba bien con eso. Pero era personal. El problema era mío. Yo no quiero cambiar al fútbol. Sólo decidí irme".

Algo tiene claro: si volviera a nacer, no haría todo igual. "Yo me mandé mil errores en mi vida en general. Trataría de no repetir algunos. Soy un tipo raro. No soy fácil. Me cuesta cambiar, pero lo estoy intentando (se ríe). Lo hago por algunos períodos y a veces me sale y a veces no. Soy un chabón con un carácter fuerte, impulsivo y calentón. A su vez, soy sensible, entonces cuando me arrepiento, es peor porque me doy cuenta que no era tan grave el conflicto y que exageré. Pero soy buen pibe (risas)". Eso sí, después aclaró que hacía referencia a la relación con sus hijos y no a su carrera como futbolista.

Ahora, Daniel Osvaldo disfruta de su vida como músico, como líder y vocalista de Barrio Viejo. Recién están comenzando: "Vamos a tocar a lugares donde a veces hay un montón de gente y a veces diez personas". Pero dejó una reflexión: "El éxito no es el resultado que tengas. El éxito es grupal. Por ahí el éxito es que tengamos 60 años y sigamos juntándonos con estos chicos a tocar en una sala de ensayo, sin importar qué haya pasado en el medio. El éxito es construir una relación de toda la vida, haciendo lo que más te gusta con la gente que querés. Si partís buscando el resultado, ya arrancaste mal. O si entregás cosas. O si te ponés a tocar otra música para que venga más gente. Pero no es la onda. Ahí... Ahí me voy a jugar a China (risas). Tampoco soy boludo".

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