Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Enrique Federman regresa para llevar el off a la escena oficial

Acaba de estrenar ¡Camuflaje!, una creación conjunta llena de sarcasmo que indaga en los límites entre la realidad y la ficción

Lunes 13 de noviembre de 2017
SEGUIR
LA NACION
0
Enrique Federman junto al elenco de ¡Camuflaje!
Enrique Federman junto al elenco de ¡Camuflaje!.

El aire de teatro en grupo se siente no bien se entra a la sala inmensa y majestuosa del Teatro Regio. Por pedido del propio director, la nota fue pautada con todos los que integran este equipo. Desde los actores, pasando por la asistente de dirección, el iluminador, el encargado de componer la banda musical y el mismo director se unieron para contar sobre la experiencia que implicó poner en marcha el material que sube a escena todos los miércoles en este bello teatro que pertenece al Complejo Teatral de Buenos Aires.

Lo cierto es que aunque nos encontremos en el teatro oficial, en este caso las costumbres han cambiado. Un poco ayudadas porque el ciclo Miércoles de Mercurio (a comienzos de año estuvo Luis Cano, luego Cristian Palacios y siguió Maruja Bustamante) intenta trasladar la potencia del teatro independiente hasta estos lares, no sólo desde las temáticas y desde cuestiones que tienen que ver con la trama, sino con el modo de trabajo tan característico del off. El resultado: un equipo en armonía, trabajando a la par, cada uno cumpliendo múltiples roles, los que se necesiten para llegar a buen puerto. Por eso, no es extraño que antes de que comience la nota Pacha Rosso, uno de los integrantes del elenco, muestre una pila de sombreros de lo más variados para la pieza. Un verdadero trabajo colectivo. "En este poco tiempo, armamos este tejido que es más del off -cuenta el actor Germán Rodríguez-. Hay un vínculo de trabajo que percibo, hay una red que tiene que ver con el laburo que venimos haciendo. El espectador que viene a ver una obra al Regio esta vez se va a encontrar con un grupo y eso es bueno, es cálido. Más allá de la estética, hay algo que tiene un soporte, no son individualidades, sino un equipo".

¡Camuflaje! es la obra aludida. Nuevo trabajo que el director, autor y ex clown Enrique Federman escribió en 2015 para, recién ahora, encontrar el espacio y el equipo ideales. Sin embargo, la proximidad con la realidad es abrumadoramente palpable. Sin quererlo, dialoga con el presente. "Fue escrita en 2015 -cuenta Néstor Caniglia, uno de los integrantes del elenco- y hay escenas que parecen escritas esta semana. Que resuenan ahora. Pasaron varias cosas así, como anticipadas, en la obra. En el programa va a decir que se terminó de escribir en marzo de 2015 para que no quepa duda y para que, además, en una época de tanta susceptibilidad, nadie crea que es una obra agrietada".

Transcurre en el Sur, hay gendarmes dando vueltas, voces de pueblos originarios (específicamente mapuches) y todo puede sonar muy actual, pero no. Al menos no deliberadamente. Dos guardaparques (Germán Rodríguez y Néstor Caniglia) se encuentran en un refugio en un parque nacional en el sur de la Argentina. Mientras aguardan la retrasada partida presupuestaria deciden alquilar camas a posibles visitantes. Dos mujeres que se hospedan (Eugenia Guerty y Soledad Bautista), un supervisor que llega a recaudar (Pacha Rosso) y una decena de conflictos de convivencia se darán cita. "Se dan situaciones disparatas -cuenta Federman-. Pero hay algo debajo que no se termina de saber qué es. Luego se manifiesta en uno de los guardaparques cuando les hace una propuesta a todos los presentes que tiene que ver con el camuflaje ¿Qué es el camuflaje? ¿Una nueva realidad o una ficción? El camuflaje también pensado desde el punto de vista de la actuación porque la actuación es en sí misma un camuflaje". No sólo ese espacio de encierro y de poca conexión con el exterior les posibilita generar diferentes nudos, sino que además se profundiza el tema de las apariencias, el mostrar qué se ve, qué es lo importante e imprescindible.

Eugenia Guerty es una de las actrices que se sumaron al proyecto, luego de haber pasado por el éxito arrollador de Tarascones, en el Cervantes (que en el verano probará suerte en El Picadero). "La obra es difícil de explicar, pero en cada escena empieza a aparecer el esqueleto de situaciones que cada vez son más reales, más cotidianas. La metáfora de muchos momentos de la obra va cobrando una realidad. Lo que se dice y lo que no, lo que aparenta y lo que no. El intento de convencer a los demás de algo. La sorpresa, el desenmascarar, como sacarle un papel al caramelo y encontrarse con otra cosa", explica la actriz. "Una especie de mamushka que se va abriendo y va sumando capas de sentidos", agrega Soledad Bautista, que hace ocho años sube a escena en la obra El loco y la camisa.

Los restantes componentes escénicos (música, iluminación, escenografía) también fueron por ese camino y con esa consigna: que lo aparente sea una trampa y tome otro rumbo. Sin que suene disonante, el desafío fue construir un universo lleno de engaños para que el espectador tenga que trabajar activamente en busca del sentido. Algo así sucede también con la actuación, que, aunque no abandona al realismo, intenta construir otro verosímil. "Yo digo que es un naturalismo con rosca -aclara Federman-. Por ejemplo Bilardo (lo imita y muy bien), cómo habla, cómo se mueve, aunque parezca excesivo es verdad. Es real. Es realista pero exagerado, con rosca".

Durante toda la nota abundarán chistes, bromas, frases con doble sentido y un sinfín de dichos de lo más variados que indican que este grupo goza de una salud humorística impecable. Cada frase encuentra un remate gracioso que tuerce-como ellos mismos dicen que sucede con la trama que se enrarece- el tono serio, para llevarlo a la comedia. Los espectadores se encontrarán con una propuesta que aunque no los incluye en la historia, sí propone una complicidad. Es que sin abandonar su pasado clownesco y un poco más serio en la construcción de sus puestas, Federman sigue trabajando con lo que él, desde hace tiempo, define como falso clown: una complicidad con el público, pero con la cuarta pared intacta.

¡Camuflaje!

De Enrique Federman

Miércoles, a las 20.30.

Teatro Regio, Córdoba 6056.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas