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Marcela Feudale le contestó a Alfredo Leuco

Tras el encendido discurso del periodista en la entrega de los Martín Fierro de radio, la locutora publicó una carta para él pidiéndole algunas aclaraciones

Martes 14 de noviembre de 2017 • 10:54
Marcela Feudale le dedicó unas palabras a Alfredo Leuco, tras su discurso en los Martín Fierro de radio
Marcela Feudale le dedicó unas palabras a Alfredo Leuco, tras su discurso en los Martín Fierro de radio. Foto: Facebook

Los Martín Fierro de Radio 2017 siguen dando de qué hablar. Luego del discurso de Alfredo Leuco en el que dio algunos nombres de empesarios, dueños de medios que cerraron y dejaron sin trabajo a cientos de personas, Marcela Feudale tomó el guante para hacerle algunas aclaraciones al periodista, ya que entendió que su discurso podía ser algo confuso: "Los trabajadores no elegimos dónde trabajar", remarcó la locutora.

Recordemos que Leuco, tras recibir el premio a mejor programa periodístico vespertino por Le doy mi palabra, en Radio Mitre , dijo: "Lo lamento mucho por los compañeros que quedaron sin trabajo, pero hay que saber elegir bien quién es el tipo que tiene que estar en los medios de comunicación".

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Por esta frase, Feudale escribió una carta que en un principio iba a ser dirigida sólo al periodista, pero que luego decidió hacer pública porque no encontró la forma de hacérsela llegar de forma privada, según sostuvo. En su texto, la locutora le pide a Leuco que aclare sus palabras porque fueron mal interpretadas. Además, explica: "Le cuento que cuando por cuestiones ideológicas me fui de un medio por no pensar igual, fue mi más profundo error. Nadie (a pesar de que muchos me hablaron a la oreja y me aconsejaron que lo hiciera) me dio una mano. Me quedé sin laburo. Silencio de Radio. Silencio stampa. No crea usted que técnicos, operadores, cámaras, electricistas, productores, informativistas, locutores, periodistas "no estrellas" podemos elegir con quien trabajar. En general, el laburo nos elige a nosotros".

Aquí, la carta completa de Feudale:

"Estimado Sr. Leuco:

Le escribo estas líneas desde el más absoluto respeto, pidiéndole de antemano perdón si en ocasiones la tristeza, la pasión o la indignación me traicionan o nublan mi entendimiento. Soy una mujer que hace 33 años ejerce la más hermosa profesión que alguna vez pude ELEGIR, y para ello me capacité: estudié locución, periodismo y cursé una Licenciatura en Historia, porque creía -y creo- fervientemente que quien se sienta frente a un micrófono debe estar capacitado para "cuidar" el magnifico USO DE LA PALABRA, debiendo cuidar cada coma, cada palabra, cada signo de puntuación que se emite, para evitar la tergiversación o la mala interpretación de nuestros dichos. Debemos ser puristas del lenguaje.

En estos años transitados laburé incansablemente en busca de mis sueños, y por lógica, de mi progreso profesional. Logré económicamente algunas cosas: un pequeño departamento que casi se lleva el agua en la ruptura del 1 a 1; 1 auto; algún que otro lindo viaje y cierto bienestar. Hoy vivo en la casa que con esfuerzo construyó otro laburante: mi viejo.

Muchas veces, mis vacaciones, quedaron sofocadas por el deseo de progreso, por la falta de dinero o por conservar algún empleo por temor a perderlo. Usted bien sabe que los empleos en Argentina mayormente siempre escasearon, e insertarse en nuestro medio no es cosa fácil. Pertenezco a una de las primeras promociones surgidas bajo la Democracia. Voté a Alfonsín. No voté a Menem, Creí en De la Rua. Opté por Néstor Kirchner. No voté a Cristina y tampoco voté al PRO.

Siempre sentí que la Argentina Democrática me acompañaba y que era lo mejor que podía pasarnos a pesar de todo. Aciertos y errores. Pero jamás participé de pasiones políticas en ningún momento. No he recibido favores de ningún gobierno de turno y jamás coquetee con el poder. He tenido algunas oportunidades de decir lo que pienso, pero hoy se me impone como una necesidad lo que me ahoga, me sofoca. La angustia y el enojo que me corroe desde el sábado por la noche.

Es obvio que en el aprecio que siento por los seres humanos no coincido ni con el improperio soltado contra usted en el salón de los Martín Fierro, ni tampoco con los dichos soltados respecto a la actitud de Diego, a quien conozco y respeto. Pero necesito que sepa, que la poca claridad de su discurso alentó a que muchos desconocedores de nuestro medio, aquellos que no saben ni cómo se articula, confundieran los tantos y creyeran que los LABURANTES somos culpables. ¿Culpables de qué?

Usted sabe perfectamente que en los medios hay jerarquías y que no todos estamos habilitados a decir lo que pensamos a boca de jarro. Se impone que aclare que sus palabras iban dirigidas a algunos dueños nombrados y a algunos periodistas (que también debió haber nombrado) porque del modo expresado sólo hemos quedado empantanados todos. Enlodados. Lo invito a revisar cuentas de Twitter para observar lo que en pocos minutos se logró. No quiero atribuirme la representación de todos, sólo quiero explicarle desde mi experiencia cómo se siente.

El principio de la extensa carta de Marcela Feudale
El principio de la extensa carta de Marcela Feudale. Foto: Facebook

En 1992 mi profesión fue desregularizada, por lo que pasé a ser una Locutora independiente que supo que desde entonces nunca la iban a contratar en relación de dependencia, por lo que jamas recibiría indemnización alguna o "esas nimiedades" si decidían reemplazarla por otro profesional. No me amilané. Me dijeron que de este modo iba a ganar más que un empleado común y quiero que sepa que eso jamás sucedió y menos en estos tiempos, por lo que terminé teniendo siempre varios laburos. YO NO ELEGÍ. Enfrenté al toro, tratando siempre de buscar y juntar para cuando "no hubiese", cuestión y sueño en el que aún sigo involucrada. Porque yo no robo, escasamente he tenido posibilidad de elegir cómo y para quién trabajar y siempre me corrieron de cerca el temor a perder el laburo, la inestabilidad y algo de necesidad.

Daniel Grinbank, Julio Moyano, Jotace Producciones, Daniel Hadad, Daniel Vila, Marcelo Tinelli, Guillermo Montes, Pierri, Constancio Vigil, y entre ellos Cristóbal Lopez, son algunos de los empresarios de medios con los que trabajé. Y es cierto que en algunas ocasiones he partido en busca de otras oportunidades por no compartir modos o ideas o por mejores propuestas.

Le cuento que cuando por cuestiones ideológicas me fui de un medio por no pensar igual, fue mi más profundo error. Nadie ( a pesar de que muchos me hablaron a la oreja y me aconsejaron que lo hiciera) me dio una mano. ME QUEDE SIN LABURO. SILENCIO DE RADIO. SILENCIO STAMPA.

No crea usted que técnicos, operadores, cámaras, electricistas, productores, informativistas, locutores, periodistas "no estrellas" podemos elegir con quien trabajar. En general, el laburo nos elige a nosotros. No, no elegimos, ni siquiera contamos cuando una empresa se vende. Lo único a lo que apostamos cuando eso sucede, es a no perder el laburo. Cosa que no siempre sucede. Podría darle nombres de muchos amigos y compañeros de laburo que fueron expulsados en las sucesivas ventas de medios y jamás se pudieron volver a insertar.

En estos largos años que llevo de profesión, no escraché a nadie, no participé de "uno u otro bando" de lo que siento es la famosa grieta que todos mencionan y que no comparto. Y al igual que yo, muchos, muchos laburantes que hoy ven cómo se les escapa el laburo sin explicación alguna, y están al límite y envejecidos para encarar una vuelta más en los medios.

Le pido, encarecidamente, que me de la alegría de sentirme considerada y cuidada por un medio al que amo y respeto, por un medio al que me enorgullece pertenecer. Nunca somos los laburantes los que nos enriquecemos. Usted lo sabe bien porque convive con nosotros. Y, lamentablemente, en sus dichos del sábado muchos interpretaron otra cosa y nos hacen responsables, sosteniendo barbaridades de todo tenor.

No pertenezco al rubro de los que quieren que el Estado se haga cargo. Nunca, en mis 33 años de carrera, laburé para el Estado. Soy de los que se levantan a laburar, sin chistar, y feliz de hacer lo que me gusta. Y soy de los que hoy no saben cómo todo esto continuará: laburo en Ideas del Sur y Rivadavia. Usted bien sabe de las situaciones que hablo. ¿Y sabe qué? A pesar de lo nublado de la cuestión, sigo pensando que todo va a mejorar.

Deme la paz de diferenciarnos de quienes en todos los tiempos han hecho negocio con nuestra profesión. Espero tenga la caballerosidad de impedir que se nos siga señalando con el dedo, cual si tuviésemos alguna responsabilidad o participación en los hechos que dañan o dañaron a nuestro país. Espero su respuesta. Saludo cordial de una laburante que escasamente pudo elegir.

Marcela C Feudale. Locutora Nacional 2738.

PD: Haga un ejercicio y mire a su alrededor. Pregúntele a su operador, a su locutora de turno, al personal de planta transmisora, a los técnicos, a seguridad, a portería, a los administrativos... a los verdaderos laburantes... cuántas veces pudieron elegir ELEGIR cual si en Argentina fuese fácil. Otro saludo cordial y reitero... espero su respuesta y su entendimiento. Gracias".

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