Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Lo sublime

Pablo Gianera

SEGUIR
LA NACION@gianera
Miércoles 15 de noviembre de 2017
0
Foto: AFP / Christoph Stache

Hay un cuadro del pintor romántico Caspar David Friedrich que, aunque no de los más famosos entre los suyos, da una idea muy clara de eso que nombramos como "lo sublime". El cuadro se llama Monje en la orilla del mar y no es más que eso: un monje de túnica oscura que camina a la orilla del mar. Pero el monje es tan minúsculo en relación con el cielo y el horizonte que también nosotros, cuando lo miramos, nos sentimos ínfimos. Sobre ese cuadro, otro romántico, el poeta Heinrich von Kleist, escribió: "Parece como si a uno le hubieran cortado los párpados". Lo mismo pasa con este paisaje del lago Spitzingsee, en Baviera. Vemos ahora un espacio enorme, el del lago, que da la ilusión de un sublime en miniatura (los lagos son como un mar en escala, un jardín en comparación con la selva). En lugar del monje, tenemos dos paseantes. La blancura de la nieve de la orilla también nos lleva a lo sublime. Sí: siempre es bueno sentirse menos de lo que uno cree que es.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas