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Teresa Calandra, la responsable

Descubriendo el ocio después de muchos años de trabajo ininterrumpido, cuenta sobre su pasión por los viajes, el campo y la lectura

Miércoles 15 de noviembre de 2017 • 18:35
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Teresa Calandra, la ocióloga experta de la semana
Teresa Calandra, la ocióloga experta de la semana.

"'Ocio' era una palabra desconocida para mí, porque siempre trabajé mucho y nunca tuve tiempo de frenar. Cuando vendí mi marca de ropa, después de once años de no parar, me di cuenta de que tenía mucho tiempo libre. Es mucha responsabilidad tener una empresa", cuenta Teresa Calandra. Fue entonces cuando decidió que iba a aprender francés: "Dicen que después de los 50 años, hay que estudiar un idioma para ejercitar la memoria". Así que se anotó en un curso intensivo y se instaló dos meses en París, cual estudiante adolescente. "Me encantó la experiencia, volví a sentir que estaba en la universidad. Soy muy aplicada y me encanta estudiar", confiesa la ex mannequin, que al día de hoy recibe en su casa porteña a una profesora francesa todas las semanas. "Soy activa e inquieta", reflexiona sobre su ocio, que lejos está de ser contemplativo. El bordado, el petit point, el estudio y la lectura son parte de su disfrute. "En verano leo muchísimo. Me gustan las historias noveladas, las sagas, los best sellers". Las películas y series también le encantan, sobre todo las españolas. La temática de monarquías es su preferida a la hora de agarrar un libro o ver Netflix.

Con Gonzalo, su marido desde hace 28 años, viajan mucho juntos. También la empresaria aprendió a jugar al golf para compartir esa actividad y hasta se ha lanzado a las pistas de esquí en pos de acompañarlo. Los viajes por el verano europeo son frecuentes y rara vez los comparten con alguien más. "Nos divertimos mucho solos, somos muy compañeros y hacemos de todo juntos", asegura. "Hasta hace dos años, no tenía mucho tiempo para almorzar con mis amigas", reflexiona sobre este nuevo ocio, que también incluye salidas a comer e idas al cine con su grupo de íntimas. Además, suele organizar muchos programas con matrimonios amigos.

Otro plan que le gusta compartir tanto con su marido como con sus hijos -Hassen y Diego- y nietos son las idas al campo. A Teresa le encanta andar a caballo, ocuparse de las plantas y disfrutar del verde los fines de semana. "Hemos plantado árboles que ahora son tan grandes que paso con el caballo por abajo, es muy lindo eso", dice. Si bien sus nietos viven en Uruguay, es la primera en instalarse allí cuando sus hijos se van de viaje. "Es mi oportunidad de estar con ellos sin sus papás", explica Teresa, que asegura no ser una abuela malcriadora, sino más bien educadora. Su especialidad con los chicos son los cuentos antes de dormir. Crea y relata unas historias tan geniales que hasta ella misma se sorprende. "A las mujeres les encanta verme cuando me maquillo, ponerse mis tacos, que les pinte un lunar. Con los varones compartimos más el caballo, la natación y las búsquedas del tesoro", relata sobre su abuelazgo.

"Reconozco que soy demasiado exigente. Con la imagen, con lo laboral. Y a veces hay que relajarse con el nivel de perfección. Es que me tomo mi trabajo con mucha responsabilidad. ¡Hasta el ocio me lo tomo con responsabilidad!", concluye.

Ping Pong

¿Tu mejor festejo de cumpleaños? Cuando cumplí 50 hice una fiesta enorme en el Four Seasons, ¡lo que nos divertimos! He pasado muchos cumpleaños lindos, pero esa fiesta fue fabulosa, yo la pasé bárbaro y estaba toda la familia.

¿Una profesión frustrada? Lo que me frustró es no haber tenido una vocación desde chiquita. Soy de esas personas que hicieron un poco de todo. Quería ser profesora de Historia, lo estudié. Quería ser mannequin, lo fui. Dije: "Qué interesante el mundo de la tele", también lo hice. Me interesó la equitación, la practiqué. No me quedé con ganas de nada.

¿Algo que te pone de buen humor? Despertarme a la mañana. Tengo mucha energía. También me alegra que me despierten con un beso, que me abracen, que haya sol. Me alegra despertarme todos los días y estar sana.

¿Un sueño cumplido? Siempre soñé con casarme y tener hijos. Pude cumplir sueños muy lindos. Pero nada fue fácil ni vino por casualidad. Todo fue con muchísimo esfuerzo, concentración y tenacidad.

¿Momento preferido del día? La tardecita, el relax entre las seis y las ocho. Me gusta mucho mi cuarto, es un espacio que me da mucho placer. Ahí leo, veo Netflix, pongo los noticieros, escucho música, me preparo para salir.

¿El mejor consejo que recibiste? "No mientas", de mi tía abuela Dorita. "Decí siempre la verdad, cueste lo que cueste". Recibí muchos consejos, pero siempre me quedó eso. No puedo mentir, se me nota en la cara. Soy muy frontal. Por eso la injusticia, la corrupción y la mentira me ponen loca.

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